Logo

2 de Crónicas 18: Micaías profetiza la derrota de Acab

Una Publicación escrita por uno de esos ángeles que se encuentran por doquier que nos prestan sus alas cuando se nos olvida cómo volar. Conviértete en uno de ellos y compártela. Será de Bendición para ti y para el que la reciba.

2 de Crónicas 18:19  Y preguntó Jehová: “¿Quién inducirá a Acab, rey de Israel, para que suba y caiga en Ramot de Galaad?”. Y el uno decía de una manera, y el otro decía de otra.

2 de Crónicas 18:20  Entonces salió un espíritu que se puso delante de Jehová y dijo: “Yo lo induciré”. Y Jehová le dijo: “¿De qué modo?”.

2 de Crónicas 18:21  Él respondió: “Saldré y seré espíritu de mentira en la boca de todos sus profetas”. Jehová dijo: “Tú lograrás engañarlo. Anda y hazlo así”.

2 de Crónicas 18:22  Y ahora Jehová ha puesto espíritu de mentira en la boca de estos tus profetas; pues Jehová ha hablado el mal contra ti.

Dios utilizó la influencia seductora de aquellos falsos profetas para juzgar a Acab. Ellos dijeron a Acab lo que él quería oír. Dios los dejó seguir adelante con sus planes de mentir como una manera de quitar a Acab del trono. Estos profetas, apoyados por Acab, lo hicieron caer en la trampa de su pecado. Debido a que los escuchó a ellos y no a Dios, murió en batalla. El espíritu de mentira es una ilustración de todo el estilo de vida de esos profetas: decirle al rey solo aquello que quería escuchar, y no lo que necesitaba oír. Los líderes solo encontrarán problemas si se rodean de consejeros que solo piensan en agradarlos.

2 de Crónicas 18:23  Entonces Sedequías hijo de Quenaana se le acercó y golpeó a Micaías en la mejilla, diciendo: –¿Por qué camino se ha ido de mí el espíritu de Jehová para hablarte a ti?

Sobre el Espíritu de Jehová.

2 de Crónicas 18:24  Micaías respondió: –Tú mismo lo verás el día en que vayas escondiéndote de habitación en habitación.

2 de Crónicas 18:25  Entonces el rey de Israel dijo: –Tomad a Micaías y llevadlo a Amón, gobernador de la ciudad, y a Joás, hijo del rey,

2 de Crónicas 18:26  y decidles: “El rey ha dicho así: Poned a este en la cárcel y sustentadle con pan de aflicción y agua de angustia, hasta que yo vuelva en paz”.

2 de Crónicas 18:27  Micaías dijo: –Si tú vuelves en paz, no ha hablado Jehová por mí. Dijo además: –Oíd, pueblos todos.

2 de Crónicas 18:28  Subieron, pues, el rey de Israel, y Josafat, rey de Judá, a Ramot de Galaad.

2 de Crónicas 18:29  Y dijo el rey de Israel a Josafat: –Yo me disfrazaré para entrar en la batalla, pero tú vístete con tus ropas reales. Se disfrazó el rey de Israel y entró en la batalla.

2 de Crónicas 18:30  El rey de Siria, por su parte, había ordenado a los capitanes de los carros que tenía consigo: «No peleéis con chico ni con grande, sino sólo con el rey de Israel».

2 de Crónicas 18:31  Cuando los capitanes de los carros vieron a Josafat, dijeron: “Este es el rey de Israel. Y lo rodearon para pelear; pero Josafat clamó y Jehová lo ayudó, apartándolos Dios de él;

Los problemas de Josafat comenzaron cuando unió fuerzas con el malvado rey Acab. Casi al instante fue el blanco de los soldados que por error lo habían identificado como Acab. Pudo haber aceptado su destino, porque se lo merecía en gran manera, pero clamó a Dios, quien milagrosamente lo salvó. Cuando pecamos y surgen las consecuencias inevitables, nos vemos tentados a rendirnos. «Decidí pecar», podemos pensar, «es mi falta y debo aceptar las consecuencias». Si bien podemos merecernos lo que venga como consecuencia, no hay razón por la que no podamos pedir la pronta ayuda de Dios. Si Josafat se hubiera rendido, probablemente hubiera muerto. No importa cuán grande haya sido su pecado, usted todavía puede clamar a Dios.

Deja una respuesta

Pastor Lionel

Evangelista. Autor de Vida de Jesús un Evangelio Armonizado; Sancocho Cristiano Vols.: I-IV y Bendiciones Cristianas Vols.: I y II. Libre entre los hombres, esclavo y siervo de Nuestro Señor Jesucristo

Comparte en tus Redes Favoritas

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on email
Share on print

Sermones

Ilustraciones

Estudia La Biblia

Pide información sobre Nuestra Alianza

Al enviar esta solicitud aceptas los Términos y Condiciones de ACPI PR