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Apocalipsis 13: El poder de la bestia

Una Publicación escrita por uno de esos ángeles que se encuentran por doquier que nos prestan sus alas cuando se nos olvida cómo volar. Conviértete en uno de ellos y compártela. Será de Bendición para ti y para el que la reciba.

(i) La primera es sin lugar a dudas la traducción del pasaje paralelo de Apocalipsis 17:8. Un paralelo cercano sería el de Efesios 1:4, donde Pablo dice que Dios nos ha escogido en Jesucristo antes de la fundación del mundo. El sentido sería que Dios ha escogido a los que son Suyos desde antes del principio del tiempo, y que nada en la vida o en la muerte, en el tiempo o en la eternidad, nada que puedan hacer el Diablo o el Imperio Romano nos podrá arrancar de Su mano. Esta es la traducción de la Reina-Valera en su revisión de 1995, pero en las anteriores era la otra.

(ii) La segunda traducción dice que Jesucristo es el Cordero inmolado desde la fundación del mundo. Un paralelo exacto de esto se encuentra en 1 Pedro 1:19s, donde Pedro habla de Jesús y Su sacrificio como preordenado antes de la fundación del mundo. Los judíos creían que el arcángel Miguel había sido creado antes de la fundación del mundo para ser el mediador entre Dios e Israel; y que Moisés fue creado antes de la fundación del mundo para ser el mediador del pacto entre Dios e Israel. Por tanto, no habría nada de extraño para la mentalidad judía en decir que Jesús fue ordenado antes de la fundación del mundo para ser el Redentor de la humanidad.

Tenemos en estas dos traducciones dos verdades igualmente preciosas. Pero, si hemos de escoger, debemos escoger la primera; porque no cabe duda de que así es como usa la frase Juan cuando la repite en Apocalipsis 17:8.

Las únicas armas del cristiano

A primera vista este es un versículo difícil.

Si uno está para ser llevado cautivo, que lo sea. Si alguien mata a espada, él también morirá a espada. En esto

consiste la firmeza y la lealtad de los consagrados a Dios. El versículo se compone de dos citas: empieza con la de Jeremías 15:2, donde se le dice a Jeremías que le diga al pueblo: «Y si te preguntan: «¿Adónde iremos a parar?», les dirás que así ha dicho el Señor: «El que a muerte, a muerte; el que a espada, a espada; el que a hambre, a hambre; el que a cautiverio, a cautiverio.»» La idea es que no hay manera de escapar de lo que Dios haya decretado. El versículo pasa a continuación a citar el dicho de Jesús en Mateo 26:52. En el Huerto de Getsemaní, cuando llegó aquella chusma a detener a Jesús y Pedro desenvainó la espada para defenderle, Jesús le dijo: «Pon la espada otra vez en su sitio; porque todos los que manejan espada morirán a espada.» Hay aquí tres cosas.

(i) Si la fe cristiana quiere decir la cárcel, el cristiano debe aceptarla sin murmurar. Cualquier cosa que sea la consecuencia de seguir a Cristo, el cristiano debe asumirla.

(ii) El cristiano no puede nunca defenderse por la fuerza; el que utiliza la espada, perece a espada. Cuando el gobierno romano empezó a perseguirlos, los cristianos llegaban tal vez a los cien mil; y sin embargo nunca se les ocurrió resistirse por la fuerza. Es una contradicción intolerable defender el Evangelio del amor de Dios usando la violencia del hombre.

(iii) Hay armas que el cristiano puede usar, y son la firmeza y la lealtad. La palabra para firmeza es hypomoné, que no quiere decir simplemente soportar pacientemente, sino aceptar valerosamente lo peor que la vida pueda hacer y transformarlo en gloria. La palabra para lealtad es pistis, que quiere decir esa fidelidad que no vacila nunca en su devoción al Maestro.

El poder de la segunda bestia

Esta pasaje trata del poder de la segunda bestia, la organización establecida para imponer el culto al emperador en todo el imperio. Se dicen ciertas cosas acerca de ese poder.

(i) Produce señales y prodigios tales como hacer que descienda fuego del cielo; hace hablar a la imagen de la bestia. Había estatuas del emperador por todas partes, ante las cuales se llevaba a cabo el acto oficial de culto. En todas las religiones antiguas los sacerdotes sabían producir señales y milagros; sabían causar la impresión de que las imágenes hablaban. El Faraón tenía sus magos en tiempos de Moisés, y el sacerdocio imperial tenía sus expertos en hacer trucos y ventrilocuismo y cosas por el estilo. En el versículo 11 hay una frase curiosa. Esta bestia procedente de la tierra se dice que tenía dos cuernos como los de un cordero; es decir: era una ridícula parodia del Cordero en el sentido cristiano del término. Pero también se dice que hablaba como un dragón. Es posible que esta última frase deba traducirse por como la serpiente. Podría ser una referencia a la serpiente que sedujo a Eva en el Huerto del Edén. El sacerdocio imperial podía usar fácilmente invitaciones seductoras: « ¡Fijaos en lo que Roma ha hecho por vosotros! Ved la paz y la prosperidad que disfrutáis; ¿habéis conocido un benefactor comparable al Emperador? Sin duda podéis expresar vuestro agradecimiento ofreciéndole este sencillo acto de culto.» Siempre hay razones convincentes para que la Iglesia se comprometa con el mundo; pero el hecho es que, cuando lo hace, traiciona a Cristo otra vez.

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Pastor Lionel

Evangelista. Autor de Vida de Jesús un Evangelio Armonizado; Sancocho Cristiano Vols.: I-IV y Bendiciones Cristianas Vols.: I y II. Libre entre los hombres, esclavo y siervo de Nuestro Señor Jesucristo

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