Deu 19:18 Y los jueces inquirirán bien; y si aquel testigo resultare falso, y hubiere acusado falsamente a su hermano, Deu 19:19 entonces haréis a él como él pensó hacer a su hermano; y quitarás el mal de en medio de ti. Deu 19:20 Y los que quedaren oirán y temerán, y no volverán a hacer más una maldad semejante en medio de ti. Deu 19:21 Y no le compadecerás; vida por vida, ojo por ojo, diente por diente,(D) mano por mano, pie por pie.
Estos principios eran para uso de los jueces, no para ejecutar un plan de venganza personal. Esta actitud hacia el castigo puede parecer primitiva, pero realmente era un punto de penetración para la justicia y la imparcialidad en estos tiempos antiguos cuando la mayoría de las naciones empleaba métodos arbitrarios para castigar a los criminales. Estas guías reflejan un interés por la imparcialidad y la justicia, asegurando que aquellos que violaban la ley no fueran castigados con mayor severidad de lo que merecía su crimen en particular. Del mismo modo, un testigo falso recibía el mismo castigo que hubiera recibido el acusado. El principio de que el castigo debe ser proporcional al crimen debe seguir observándose en la actualidad.
La administración de justicia
Esta sección presenta tres leyes que abarcan diversos temas: las ciudades de refugio y el homicidio, la ley acerca de los linderos, y la ley acerca de los falsos testigos.
Las ciudades de refugio
El concepto de las ciudades de refugio era esencial para la administración de justicia en Israel. Tan importante era este concepto que la idea de las ciudades de refugio aparece cuatro veces en el AT.
La idea de establecer las ciudades de refugio para abrigar al homicida involuntario se remonta a la antigüedad de la historia de Israel. Moisés anunció la idea de las ciudades de refugio para servir de asilo para una persona envuelta en un caso de homicidio involuntario. Después de la conquista de la tierra prometida en los días de Josué, tres ciudades fueron establecidas en Canaán como ciudades de refugio. La ley de las ciudades de refugio demandaba que Canaán tenía que ser dividida en tres distritos, con buenos caminos a cada ciudad, porque hacia ellas iría la persona que involuntariamente había matado a otra persona para allí encontrar refugio del vengador de sangre.
El libro de Deuteronomio no menciona los nombres de las tres ciudades de refugio en Canaán. El libro de Josué identifica las tres ciudades de refugio: Quedes, en el norte, era una ciudad en Galilea, situada en la región montañosa de Neftalí. Siquem, una ciudad en el centro de Canaán, estaba situada en la región montañosa de Efraín. Hebrón, la ciudad también conocida como Quiriatarba, una ciudad en el sur de Canaán, estaba ubicada en la región montañosa de Judá.
Moisés también proveyó tres ciudades de refugio para las tribus que se quedaron en Transjordania. Las tres ciudades de refugio en Transjordania fueron Beser, una ciudad en el desierto, escogida como ciudad de refugio para los miembros de la tribu de Rubén, Ramot, una ciudad en Galaad, para la tribu de Gad, y Golán, una ciudad en Basán, fue la ciudad de refugio para las personas que vivían en la tribu de Manasés.
