Además de las tres ciudades de refugio en Canaán, la ley deuteronómica declara que tres ciudades más serían establecidas como ciudades de refugio. El significado de estas palabras no es claro. Es posible que estas tres ciudades adicionales eran las tres ciudades de refugio establecidas en Transjordania para las tribus que habían decidido no cruzar el río Jordán con las otras tribus. Pero, es más probable que la ley fuese revisada para permitir tres ciudades de refugio más, porque Israel esperaba que Jehová extendiera su territorio por causa de su obediencia. Pero como Israel nunca llegó a tomar posesión del territorio ideal que Jehová había prometido, estas tres otras ciudades de refugio nunca fueron establecidas.
Otro propósito de las ciudades de refugio era para evitar el derramamiento de sangre inocente en la tierra que Israel iba a recibir de Jehová. Toda la comunidad sería culpada por causa de un derramamiento de sangre inocente. La persona que intencionalmente mataba a otra persona no podía encontrar protección en ninguna ciudad de refugio. El asesino que huye hacia una de las ciudad de refugio para allí hallar asilo contra el vengador de sangre no podía encontrar protección contra el goel de la víctima. Los ancianos de la ciudad tenían la responsabilidad de sacar a la persona culpada de la ciudad de refugio y entregarla en las manos del pariente redentor para vengar la muerte de su familiar.
La persona culpada tiene que morir por su crimen. En el caso del homicidio premeditado, el vengador de sangre actuaba como representante de la corte para administrar la justicia a la persona culpable.
La persona culpada de un homicidio intencional debía ser ejecutada sin compasión, porque era culpable de un crimen de muerte. La razón por el tratamiento severo de la persona culpable es porque el asesinato era una violación del sexto mandamiento y la destrucción de una persona creada a la imagen de Dios, por lo tanto, era un asalto contra el propio Dios. Según la ley deuteronómica, el que mataba a otra persona es culpable de sangre inocente. El derramamiento de la sangre inocente de Abel contaminó la tierra y trajo culpa sobre la comunidad que solamente podía ser quitada con el castigo de la persona culpable. Por lo tanto, la comunidad del pacto no podía tolerar que el asesino viviera sin asumir la responsabilidad por su crimen. Solamente con la ejecución de la persona culpable podía la comunidad ser restaurada en su relación con Jehová.
Verdades prácticas
En la actualidad hay muchas personas que sufren un sentido de culpa.
1. Hay personas que han sido involucradas en accidentes.
2. Hay personas que llevan los trastornos de una niñez de abuso. Aunque sean personalmente inocentes se sienten culpables.
3. Hay personas que sufren un sentido de culpa debido a una enfermedad física o mental.
4. En todos estos casos la iglesia tiene un ministerio. Es el ministerio de predicar el perdón. Muchas veces el perdón más necesario es perdonarse a sí mismo.
