La recuperación de préstamos
El propósito de esta ley era preservar el honor de una persona que no podía pagar su deuda. La persona que pedía prestado tenía que dar una prenda como garantía de su deuda. El texto presupone que la prenda usada como garantía era un manto, que el pobre usaba como cobija para cubrirse durante la noche para protejerse del frío. La ley deuteronómica no permitía que el acreedor entrara en la casa del deudor para quitarle la prenda. El acreedor tenía que honrar la santidad del hogar de la persona pobre y esperar que él presentara la prenda. El acreedor no tenía el derecho de forzar su entrada en casa ajena y quitar la propiedad de otra persona para garantizar un préstamo hecho. Si la prenda fuera el manto, el manto tenía que ser regresado al final del día. El acto del acreedor era contado por justicia, o sea, era un acto que estaba conforme con las demandas del pacto.
Obligación para con los trabajadores. El jornalero era una persona pobre y necesitada que trabajaba para las personas más prósperas y recibía su pago al final del día, después de haber terminado su labor. Un jornalero podía ser un israelita, el “hermano”, o un forastero, el ger, la persona extranjera que se había incorporado a la sociedad israelita. La palabra pobre (heb. ani )significa alguien desprovisto de bienes materiales.
Esta ley refleja una vez más el espíritu humanitario del deuteronomista. El legislador exhorta a los patrones a tratar bien a sus trabajadores y pagarles su sueldo al final del día, ya que los jornaleros vivían día a día y tenían que proveer para las necesidades de sus familias con su pago diario. La violación de este principio humanitario se consideraba una explotación del jornalero. La palabra explotes significa opresión económica, generalmente por robo o fraude y representa la violación de los derechos de una persona pobre y necesitada.
Si el jornalero era oprimido y explotado por las personas más prósperas y clamaba a Dios en contra del patrón deshonesto, Jehová respondía y declaraba al opresor culpado de pecado. Así que, la ley deuteronómica procura mantener la dignidad de cada israelita, principalmente de los israelitas pobres y necesitados. Explotar a una persona pobre, considerándola como una víctima fácil de manipulaciones opresivas era una violación de su dignidad y una ofensa seria contra Dios.
Responsabilidad personal. En Israel, el sentido comunitario y de solidaridad era la base de la sociedad israelita. El individuo era considerado parte del todo, y la acción de uno afectaba a todos los miembros de la comunidad, y la acción de la comunidad afectaba al individuo. Aun cuando este sentido comunitario no eliminaba la responsabilidad individual, muchas veces los hijos participaban en la culpa de los padres. En el Decálogo, la ley declara que Dios castiga la maldad de los padres sobre la tercera y cuarta generación de sus hijos. Pero el deuteronomista, en su deseo de reorganizar la administración de justicia en Israel, redefine el concepto de culpa comunitaria. El declara que cada persona era culpada por su propio pecado. Los pecados del padre no podían ser imputados a sus hijos ni los pecados de los hijos a sus padres. Esta ley fue usada por Amasías, rey de Judá, durante el castigo contra aquellos que habían matado a su padre. Los israelitas en los días de Jeremías y Ezequiel usaron esta idea de castigo comunitario para explicar el problema del exilio. Pero los profetas, probablemente exponiendo la enseñanza de Deuteronomio, declararon que cada persona era responsable por sus propios actos.
