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Hageo 2: Promesas de una gloriosa intervención Divina

Zorobabel será exaltado

El anillo de sellar que cita este texto es clave para encuadrar la figura y el papel de Zorobabel en el entramado de los eventos futuros. En ese mismo día se le pondrá como “anillo de sellar”. El anillo o sello de una persona era usado como la firma de uno mismo, validando así el contenido de un escrito. Lo que firma el rey no puede ser revocado. Dios, en figura, le asegura a Zorobabel que él será como anillo de sellar. En Jeremías se había profetizado al abuelo de Zorobabel, Jeconías (o Joaquín), que sería arrancado como un anillo, y que “ninguno de su descendencia se sentaría en el trono de David, ni reinaría sobre Judá”. Sin embargo, Mateo incluye a Zorobabel en su genealogía. La explicación más verosímil es que el texto se refiera a que los descendientes inmediatos de Jeconías, por estar en el destierro, no subirán al trono. Pero Zorobabel, como un tipo de Cristo, conducirá a la libertad al pueblo desterrado en Babilonia, encarnando así las promesas hechas a David. Con la figura del anillo se indica que de la línea dinástica de Zorobabel se levantará el esperado Mesías.

Este será grande, y será llamado Hijo del Altísimo; y el Señor Dios le dará el trono de su padre David. Reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y de su reino no habrá fin.

Epílogo

El templo, al fin, fue concluido en el 515 a. de J.C.. Aunque insignificante, al lado del que se construyó bajo las órdenes de Salomón, éste reconstruido ejerció una influencia mayor que la de aquél en la vida de la nación judía. Allí llegaron peregrinos de todas partes, porque en el mismo se centralizaron todos los ritos y sacrificios. Vino a ser el centro neurálgico del pueblo, sintetizando y convergiendo en sí mismo todos los ideales del pueblo. Jehová, el único Dios, manifiesta su gloria, y es aquí donde todas las naciones, al fin de los tiempos, vendrán a adorar. A todo esto contribuyó Hageo, un hombre con una verdadera vocación profética. En un tiempo de crisis fue obediente a su llamamiento, y con valor y perseverancia supo levantar el ánimo de un pueblo con sus dirigentes al frente.

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