Jeremías 34:9 que cada uno dejara libre a su esclavo hebreo y a su esclava hebrea, y que nadie los usara más como esclavos.
A su siervo y a su sierva : Un hebreo debía ser liberado después de servir seis años. Babilonia sitió a Jerusalén y la ciudad estaba a punto de caer. Sedequías decidió finalmente escuchar a Jeremías y trató de apaciguar a Dios, por lo tanto, liberó a los esclavos. Pensó que podía ganarse el favor de Dios con un acto bondadoso, pero lo que necesitaba era un cambio de corazón. El pueblo desobedeció las leyes de Dios desde el principio. Cuando se levantó temporalmente el sitio, el pueblo se volvió descarado y siguió pecando.
Jeremías 34:10 Cuando oyeron todos los jefes y todo el pueblo que había convenido en el pacto de dejar libre cada uno a su esclavo y cada uno a su esclava, que nadie los usara más como esclavos, obedecieron y los dejaron libres.
Jeremías 34:11 Pero después se arrepintieron e hicieron volver a los esclavos y a las esclavas que habían dejado libres, y de nuevo los sujetaron como esclavos y esclavas.
Jeremías 34:12 Vino, pues, palabra de Jehová a Jeremías, diciendo:
Jeremías 34:13 «Así dice Jehová, Dios de Israel: Yo hice pacto con vuestros padres el día que los saqué de tierra de Egipto, de casa de servidumbre, diciendo:[h]
Jeremías 34:14 Al cabo de siete años dejará cada uno a su hermano hebreo que le hubiera sido vendido; durante seis años le servirá, y luego lo dejará ir libre.[i] Pero vuestros padres no me escucharon ni inclinaron su oído.
Jeremías 34:15 Vosotros os habíais hoy convertido y habíais hecho lo recto delante de mis ojos, anunciando cada uno libertad a su prójimo; y habíais hecho pacto en mi presencia, en la casa en la cual es invocado mi nombre.
Jeremías 34:16 Pero os habéis vuelto atrás y profanado mi nombre, y habéis vuelto a tomar cada uno a su esclavo y cada uno a su esclava, que habíais dejado libres a su voluntad, y los habéis sujetado para que os sean esclavos y esclavas.
A Israel le fue difícil mantener sus promesas a Dios. En el templo, le hacían promesas solemnemente, pero al regresar a sus casas y trabajos, no las cumplían. Dios expresó su gran desagrado. Si usted quiere agradarlo, asegúrese de cumplir sus promesas. Dios quiere promesas cumplidas no solo hechas de manera piadosa.
Jeremías 34:17 Por tanto, así dice Jehová: Ya que vosotros no me habéis escuchado para promulgar cada uno libertad a su hermano y cada uno a su compañero, he aquí que yo promulgo libertad, dice Jehová, a la espada, a la pestilencia y al hambre; y os pondré por afrenta ante todos los reinos de la tierra.
Jeremías 34:18 Y entregaré a los hombres que quebrantaron mi pacto, que no han llevado a efecto las palabras del pacto que celebraron en mi presencia dividiendo en dos partes el becerro y pasando por medio de ellas;
Dividiendo en dos partes el becerro y pasando por medio de ellas : Las palabras «hacer» y «dividir» vienen de la misma raíz. «Hacer un pacto», por lo general, suponía jurar que caerían maldiciones sobre quien fallara en mantenerlo, y ello se simbolizaba cortando un animal en dos partes y caminando entre ellas.
