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Josué 24: Renovación del pacto

Nombres de dios

Elohim Dios: Se refiere al poder de Dios. El es el único Dios verdadero y supremo.

Yavé El Señor: El nombre apropiado de la divinidad.

El Elyon Altísimo: El está por encima de todos los dioses. Nada es más sagrado en la vida.

El Roi Dios el que ve: Dios supervisa toda la creación y lo que le acontece a las personas.

El Shadday Dios Todopoderoso: Dios es todopoderoso.

YHWH (Yavé) Yire El Señor proveerá: Dios proveerá para nuestras verdaderas necesidades.

Yavé Nisi El Señor es mi estandarte: Debemos recordar a Dios por habernos ayudado.

Adonai Señor: Sólo Dios es máxima autoridad.

YHWH (Yavé) Eloe Israel Señor Dios de Israel : El es el Dios de la nación.

YHWH (Yavé) Shalom El Señor es paz: Dios nos da paz, de modo que no necesitamos temer.

Qedosh Israel Santo de Israel: Dios es moralmente perfecto.

YHWH (Yavé) Sabaot: Señor de los ejércitos. Se refiere no sólo a la tropa que pelea, sino también a los poderes en los lugares celestiales. Dios es nuestro salvador y protector.

El OLAM Dios eterno: Dios es eterno. Nunca morirá.

YHWH (Yavé) Tsidkenu El Señor es nuestra justicia: Dios es nuestro modelo de justicia. Sólo El puede hacernos justos.

YHWH (Yavé) Shama El Señor está allí: Dios siempre está presente con nosotros.

Atiq Yomin Anciano de días: Dios es la autoridad suprema. Un día juzgará a todas las naciones.

La despedida de un líder

Renovación del pacto

Una nueva oportunidad se da aquí para que el pueblo comprenda la importancia de mantenerse fiel al pacto que Jehová ha hecho con ellos. Este pacto fue hecho debido a la proximidad de relación con otros dioses y a la fragilidad de la resistencia de los israelitas para enfrentar las tentaciones.

Este discurso fue pronunciado ante los representantes del pueblo reunidos en Siquem, cerca de donde habían renovado el pacto recién llegados a Canaán. Además era el mismo sitio donde Abraham, primer depositario del pacto con Dios, se había establecido a su llegada a Canaán. Se supone que el arca había sido trasladada a este lugar como se acostumbraba a hacer en momentos especiales aunque se parece contradecir esta suposición. El pacto en Israel era un elemento central de su historia. Tenía un elemento de discipulado porque se exigía un seguimiento a Jehová en su pacto como en el caso de Acán donde se mencionan los efectos del incumplimiento del pacto o cuando se destacan las implicaciones del pacto para el presente del pueblo. La fidelidad exigida estaba basada en el pacto de Dios con su pueblo en el Sinaí. Además, este pacto dio lugar a la conformación de una comunidad, un nuevo pueblo que siguió a Jehová desde Egipto hasta Canaán, siendo formado en el desierto. Por los pactos que Dios había hecho con sus antepasados se puede inferir que este acuerdo, en el que Dios se compromete totalmente con el ser humano y espera de éste una fidelidad similar, tenía un carácter universal como en el caso de Noé.

Ese pacto tenía también un elemento promisorio. Se ve cuando se le prometió a Abraham una descendencia muy numerosa. Hay un liderazgo alrededor del pacto cuando se elige a David y a su dinastía y se le encarga llevar adelante el desarrollo y las promesas de ese pacto para todas las naciones. Finalmente hay una característica pastoral del pacto cuando Dios llama al sacerdocio de Leví para que enseñe y transmita el contenido de ese pacto a través de todas las generaciones. Este pacto podía ser violado por la tendencia del pueblo a seguir a otros dioses. Esta posibilidad fue profetizadax. Ahora, a pesar de lo que el pueblo dice donde se resisten a creer que dicha posibilidad puede ser realidad, la desobediencia sigue siendo un riesgo.

La historia de Israel es un testimonio no solo del desafío a cumplir este pacto, sino también de los momentos en que este pueblo desobedeció el pacto. Ejemplos abundan: durante los días de los Jueces, durante el tiempo de Salomón y aun en los días de Elías. Esto sucedió tanto en el reino del Norte como en el del Sur. De este modo en un período de quebrantamiento del pacto el libro de Josué aparece como un texto que llama a recordar la acción liberadora de Jehová en favor de su pueblo. El libro es un invitación a renovar el pacto en medio de las tentaciones que pueden asediarles.

La gracia de Dios. Esta porción es una recopilación de la manera como Dios se manifestó a Israel en su historia desde que llamó a Abraham hasta que trajo a su pueblo a una tierra que fluye leche y miel en cumplimiento de una promesa divina. Anuncia a Jehová como Dios de Israel subrayando su cercanía y compromiso con este pueblo. No es como sinónimo de exclusivismo pues siempre esta opción de Dios por este pueblo tenía una dirección inclusiva. Este aspecto relaciona la parte promisoria del pacto con la universalidad del mismo.

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