Jos 5:4 Esta es la causa por la cual Josué los circuncidó: Todo el pueblo que había salido de Egipto, los varones, todos los hombres de guerra, habían muerto en el desierto, por el camino, después que salieron de Egipto.
Jos 5:5 Pues todos los del pueblo que habían salido, estaban circuncidados; mas todo el pueblo que había nacido en el desierto, por el camino, después que hubieron salido de Egipto, no estaba circuncidado.
Jos 5:6 Porque los hijos de Israel anduvieron por el desierto cuarenta años, hasta que todos los hombres de guerra que habían salido de Egipto fueron consumidos, por cuanto no obedecieron a la voz de Jehová; por lo cual Jehová les juró que no les dejaría ver la tierra de la cual Jehová había jurado a sus padres que nos la daría, tierra que fluye leche y miel.
Jos 5:7 A los hijos de ellos, que él había hecho suceder en su lugar, Josué los circuncidó; pues eran incircuncisos, porque no habían sido circuncidados por el camino.
Jos 5:8 Y cuando acabaron de circuncidar a toda la gente, se quedaron en el mismo lugar en el campamento, hasta que sanaron.
La circuncisión fue establecida como una señal del pacto entre Dios y Abraham. Su práctica, sin embargo, había estado en suspenso durante 40 años, probablemente como una manifestación de apatía y desobediencia a la ley. El cortar el prepucio tenía el propósito de marcar al individuo e identificarlo como parte del pueblo del pacto. Este signo externo carecía, sin embargo, de significado si no iba acompañado por el propósito interior de alejarse de las obras de la carne; en otras palabras, por la «circuncisión del corazón»
Jos 5:9 Y Jehová dijo a Josué: Hoy he quitado de vosotros el oprobio de Egipto; por lo cual el nombre de aquel lugar fue llamado Gilgal, hasta hoy.
Aunque no está claro por qué la circuncisión estaba asociada con el oprobio de Egipto , lo que sí está claro es que ella cortaba todos los lazos que ataban al pueblo a la servidumbre egipcia. El yugo había sido completamente quitado.
Localizado a unos tres kilómetros de Jericó, Gilgal fue el campamento permanente de Israel y el centro temporal de gobierno y adoración durante su conquista de Canaán. Aquí el pueblo renovó su compromiso y pacto con Dios antes de intentar conquistar la nueva tierra. En Gilgal el ángel comandante del ejército de Dios se le apareció a Josué con instrucciones adicionales para la batalla y ánimo para la conquista. Después de la conquista, Gilgal continuó siendo un sitio importante en Israel. Fue allí donde coronaron al primer rey de Israel, Saúl.
No era éste un rito propio de los hebreos, sino que se practicaba en el antiguo Egipto, en Fenicia y, probablemente, en Canaán. La operación debía ejecutarse con cuchillos de piedra, como lo hizo Séfora con su hijo. La circuncisión tenía en Israel un carácter marcadamente religioso, siendo el signo distintivo de la alianza de Dios con Abraham y de la pertenencia a la comunidad religiosa de Israel. Según el texto griego, gran parte del pueblo judío había descuidado la práctica de la circuncisión durante su permanencia en Egipto; pero, según el texto hebraico, el abandono de esta práctica empezó durante los años de peregrinación por el desierto. El autor sagrado no considera, al parecer, como culpa grave esta negligencia, que recaía sobre los dirigentes de la comunidad judaica. ¿Quiere con ello atenuar la culpabilidad de Moisés? ¿No fue acaso ésta una de las razones por las cuales se le denegó la entrada en la Tierra de Promisión ?
A primera vista choca que Josué pensara en la circuncisión de todos los varones del pueblo inmediatamente después de haber pasado el Jordán, cuando era de temer un ataque por sorpresa de los habitantes del país. Sabido es que la circuncisión es una operación dolorosa que va acompañada de un estado febril que llega a su punto álgido al tercer día. Josué impuso la obligación de circuncidar el prepucio de los varones con el fin de preparar la celebración de la Pascua, o para recordar que la circuncisión era el signo de la alianza. Con la circuncisión se quitó la dependencia de Egipto, por haber dejado de ser esclavos de los egipcios para convertirse en servidores de Yahvé y propiedad suya.
