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Josué 5: Circuncisión de los hijos de Israel

La razón de estos ritos tiene más una orientación pedagógica antes que un sentido sacramental. Por medio de la práctica de ellos, el pueblo siempre recuerda, aprende, reconoce y se afirma en su fe. Estas prácticas dan identidad, ofrecen claridad respecto al objeto de su fe y amplían el espectro de la aprehensión del Dios que se revela en todas las dimensiones de la cotidianidad, en lo público y en lo privado. En lo más íntimo y puro podía existir una huella que recordaría a los guerreros quién era el Señor de los Ejércitos.

En todo este proceso de entrada a la tierra prometida, hay, por parte de Jehová, una sacralización de personas, eventos y lugares. Gilgal quedaba como a unos tres kilómetros de Jericó y llegó a ser el primer lugar de la tierra prometida en ser declarado santo.

La celebración de la Pascua inaugura una nueva etapa de Israel en Canaán como lo hizo en Egipto. Además, se debe destacar un detalle que conlleva el significado del cambio. El texto dice: “…comieron del producto de la tierra, panes sin levadura y espigas de tostadas. Y el maná cesó…”. De esta forma el pueblo pasó de la habitual comida que Jehová había provisto durante el peregrinaje a la comida fruto de la tierra. Esto constituía su establecimiento en la tierra que habrían de labrar y que les daría la posibilidad de sobrevivir.

Esta historia no deja pasar la oportunidad para enriquecerse con detalles. Deja enseñanza sobre el paso de lo provisional a lo permanente, del pasado al futuro, de lo que Dios puede suplir durante las emergencias a lo que Dios puede facilitar para el desarrollo de nuestras capacidades.

El fenómeno (de dejar de recibir maná y de comenzar a comer del fruto de la tierra) implica otro cambio, uno cualitativo en la vida de Israel: La nación pasa del seminomadismo al sedentarismo con implicaciones positivas en cuanto a su estabilidad. Es una oportunidad para comenzar a madurar como pueblo. Hay momentos semejantes que experimentamos en nuestra vida; y aunque pueden ser difíciles, son, sin duda, benéficos a mediano plazo para el desarrollo personal.

La posesión de la tierra prometida no tiene razones exclusivamente económicas, sino que implica la creación de un nuevo pueblo, distinto al que estaba en Egipto, un alternativo en el sentido de que otros pueblos vean en él la creación de una nueva humanidad.

Hay un propósito en todo este proceso del cual quizá no todos eran conscientes. Es el de mostrar un pueblo que se va uniendo alrededor de Jehová. Es una unidad que parte de la diversidad de las tri bus y de la diversidad de intereses, como por ejemplo, las tribus de Rubén, Gad y la media tribu de Manasés quienes ya tenían resuelto su problema de tierra. Sin embargo, no abandonan la unidad cultual y espiritual alrededor de Jehová. La unidad del pueblo no fue algo fácil, ni la posesión de la tierra algo automático. Todo tuvo su preparación, su desarrollo progresivo y pedagógico. Aun así la historia posterior muestra que el pueblo de Jehová no siempre mantenía la unidad que tanto se anhelaba. Estos versículos que narran la realización de ritos previos a la posesión de tierras pueden ser comprendidos en un contexto más amplio, que sobrepasa al del libro de Josué (libro que constituye solo una parte de la historia de Israel). Lo que se está narrando en este libro es la historia del nacimiento de una nación a partir de varias tribus seminómadas reunidas alrededor de Jehová, un Dios que optó por revelarse a un pueblo pequeño para que fuese conocido de esta forma por todas las naciones.

Primeras conquistas

A partir de este momento comienzan las campañas de toma de la tierra prometida.

La crítica histórica ha propuesto la necesaria comparación del libro de Josué, por el relato de la conquista, con el libro de los Jueces donde la conquista aparece como pendiente para varias tribus. Se habla de una contradicción entre los dos relatos de la llegada de Israel a Canaán y de contradicciones internas en el mismo libro de Josué, porque incluye en la conquista territorios que no fueron alcanzados en ese período y porque plantea una serie de campañas continuas que dieron como resultado la conquista unitaria de Canaán. Esto contrasta con el libro de los Jueces donde encontramos a las tribus más o menos independientes y buscando la ayuda de las vecinas para poseer algunas ciudades.

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