Jos 7:10 Y Jehová dijo a Josué: Levántate; ¿por qué te postras así sobre tu rostro?
Jos 7:11 Israel ha pecado, y aun han quebrantado mi pacto que yo les mandé; y también han tomado del anatema, y hasta han hurtado, han mentido, y aun lo han guardado entre sus enseres.
Jos 7:12 Por esto los hijos de Israel no podrán hacer frente a sus enemigos, sino que delante de sus enemigos volverán la espalda, por cuanto han venido a ser anatema; ni estaré más con vosotros, si no destruyereis el anatema de en medio de vosotros.
La violación del pacto, debido al pecado de Acán, fue la causa por la cual han venido a ser anatema . Al pueblo se le prometió éxito y prosperidad, pero sólo si actuaba obedientemente.
¿Por qué trajo castigo sobre toda la nación el pecado de Acán? Aunque fue la falla de un hombre, Dios lo vio como una desobediencia nacional a una ley nacional. Dios exigía que toda la nación se comprometiera a la tarea que había prometido cumplir: conquistar la tierra. Por eso, cuando una persona falló, todos fallaron. Si el pecado de Acán no hubiera sido castigado, se habría desatado un saqueo ilimitado. La nación como entidad colectiva tenía que prevenir esa desobediencia.
El pecado de Acán no fue el simple acto de guardar algo del botín (que Dios permitía en algunos casos), sino la desobediencia al mandato explícito de Dios de destruir todo lo relacionado con Jericó. Su pecado fue la indiferencia a la maldad e idolatría de la ciudad, no simplemente el deseo de tener más dinero. Dios no volvería a proteger al ejército de Israel hasta que se eliminara el pecado y este volviera a obedecerle sin reservas.
Dios no se conforma con que hagamos lo bueno algunas veces. El desea que todos nosotros hagamos lo bueno siempre. Estamos bajo sus órdenes para eliminar todo pensamiento, práctica o posesión que entorpezca nuestra devoción a Dios.
Jos 7:13 Levántate, santifica al pueblo, y di: Santificaos para mañana; porque Jehová el Dios de Israel dice así: Anatema hay en medio de ti, Israel; no podrás hacer frente a tus enemigos, hasta que hayáis quitado el anatema de en medio de vosotros.
«Santificaos» significaba que los israelitas tenían que realizar los ritos de purificación que se mencionan, cuando se preparaban para cruzar el Jordán. Tales ritos preparaban al pueblo para acercarse a Dios y les hacían recordar constantemente el pecado de ellos y la santidad de El.
Jos 7:14 Os acercaréis, pues, mañana por vuestras tribus; y la tribu que Jehová tomare, se acercará por sus familias; y la familia que Jehová tomare, se acercará por sus casas; y la casa que Jehová tomare, se acercará por los varones;
Jos 7:15 y el que fuere sorprendido en el anatema, será quemado, él y todo lo que tiene, por cuanto ha quebrantado el pacto de Jehová, y ha cometido maldad en Israel.
Santifica al pueblo: Para que el pueblo pudiese consagrarse a Dios tenía que sacar de su seno a los transgresores.
El revés sufrido en Hai desconcierta a Josué y a sus íntimos colaboradores por lo que significaba y por las repercusiones que la derrota tendría en el futuro. Yahvé en esta ocasión no había combatido al lado de su pueblo, lo que debía interpretarse como señal de que estaba resentido por alguna infidelidad cometida contra El. Como muestras externas de dolor, rasga Josué sus vestiduras, echa polvo sobre su cabeza, y, postrado en tierra, se queja a Yahvé, casi reprochándole su conducta haciéndole ver el porvenir de su pueblo y el menoscabo de su gloria ante los otros pueblos de Palestina. La conducta de Yahvé en momentos tan críticos es desconcertante. ¿No cobrarán ánimo los pueblos de toda Palestina al enterarse de que un puñado de hombres de Hai ha infligido una gran derrota a los israelitas, considerados por algunos como invencibles?
