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Mateo 18: La actitud de un niño

Una Publicación escrita por uno de esos ángeles que se encuentran por doquier que nos prestan sus alas cuando se nos olvida cómo volar. Conviértete en uno de ellos y compártela. Será de Bendición para ti y para el que la reciba.

En todo niño hay posibilidades ilimitadas para el bien o para el mala Es la suprema responsabilidad de los padres, de los maestros, de la Iglesia Cristiana, ver que se hagan realidad sus posibilidades dinámicas para el bien. Ahogarlas, dejarlas sin explorar, tergiversarlas al servicio del mal, es pecado.

LA AMPUTACIÓN QUIRÚRGICA

Mateo 18:8-9

-Si tu mano o tu pie te resultan una piedra de tropiezo, córtatelos y tíralos. Mejor te es entrar en la vida manco o cojo, que te echen al fuego eterno con dos manos y dos pies. Y si tu ojo se te convierte en una piedra de tropiezo, sácatelo y tíralo. Mejor cuenta te trae entrar en la vida tuerto que te tiren a la gehena de fuego con los dos ojos.

Este pasaje se puede tomar en dos sentidos. Se puede tomar personalmente; puede estar diciéndonos que vale la pena cualquier sacrificio o renuncia para escapar del castigo de Dios.

Tenemos que entender con claridad lo que implica ese castigo. Aquí se llama perdurable, y esta palabra aparece con frecuencia en las ideas judías acerca del castigo. La palabra griega es aiónios. El Libro de Enoc habla del juicio eterno, del juicio para siempre, del castigo y tormento para siempre, del fuego que arde para siempre. Josefo llama al infierno una prisión perdurable. El Libro de los Jubileos habla de una maldición eterna. El Libro de Baruc dice que «no habrá oportunidad de arrepentirse, ni un límite a los tiempos.» Hay una historia rabínica de rabí Yojanán ben Zakkai, que lloraba amargamente ante la perspectiva de la muerte. Cuando le preguntaron por qué, respondió: «Tanto más lloro ahora porque estoy a punto de que me lleven a la presencia del Rey de reyes, el Único Santo, bendito sea, Que vive y permanece para siempre y por siempre y por siempre; Cuya ira, si estuviera airado, es una ira eterna; y si me apresara, sería para toda eternidad, y si me matara, su muerte es una muerte eterna; al Que no puedo aplacar con palabras, ni sobornar con riquezas.»

En todos estos pasajes se usa la palabra niónios; pero debemos tener cuidado en recordar lo que quiere decir. Quiere decir literalmente lo que pertenece a las edades; no hay más que una Persona a la Que se puede aplicar la palabra aiónios con propiedad, y es Dios. Hay mucho más en aiónios que una simple descripción de lo que no tiene fin. El castigo que es aiónios es un castigo que corresponde a Dios imponer, y un castigo que solamente Dios puede imponer. Cuando pensamos en un castigo, solo podemos decir: « ¿Es que el Juez de toda la Tierra no juzgará correctamente?» Nuestros bocetos humanos y nuestros esquemas temporales nos fallan; esto está en las manos de Dios.

Pero hay una clave que sí tenemos. Este pasaje nos habla de la gehena del fuego. Gehena era el valle de Hinom, un valle bajo la montaña de Jerusalén. Era un lugar maldito para siempre, porque había sido el lugar en que, en los días del reino, los judíos renegados habían sacrificado a sus hijos en el fuego al dios pagano Moloc. El rey Josías lo había convertido en un lugar maldito. En días posteriores llegó a ser el vertedero de Jerusalén, una especie de incinerador general. Siempre había basuras ardiendo allí, y un velo de humo y un fuego continuo lo rodeaba.

Así pues, ¿qué era esta gehena, este valle de Hinom? Era el lugar donde se tiraba y se destruía todo lo que era inútil. Es decir: el castigo de Dios es para los que son inútiles, para los que no contribuyen nada a la vida, para los que retienen la vida en lugar dejarla avanzar, los que arrastran la vida en lugar de elevarla, para los que son un tropiezo y no una inspiración para los demás. Una y otra vez el Nuevo Testamento enseña que la inutilidad invita al desastre. La persona que es inútil, la que es una mala influencia en las demás, la que no puede justificar el simple hecho de su existencia, corre peligro de recibir el castigo de Dios, a menos que ampute de su vida las cosas que le hacen ser el tropiezo que es.

Pero es también posible que este pasaje no haya de tomarse tanto personalmente como en relación con la iglesia. Mateo ya ha usado este dicho de Jesús en un contexto diferente en Mat_5:30 . Aquí puede que haya una diferencia. Todo el pasaje es acerca de los niños, y tal vez especialmente acerca de los niños en la fe. Este pasaje puede que esté diciendo: « Si en vuestra iglesia hay alguien que es una mala influencia, si hay alguien que es un mal ejemplo para los que son jóvenes en la fe, si hay alguien cuya vida y conducta están dañando al cuerpo de la Iglesia, debe ser desarraigado y expulsado:» Eso puede que sea lo que quiere decir. La Iglesia es el Cuerpo de Cristo; si ese cuerpo ha de estar sano y de irradiar salud, lo que contiene las semillas de cáncer y de infección mortífera en sí debe amputarse hasta quirúrgicamente.

Una cosa es segura: En cualquier persona y en cualquier iglesia, sea cual fuere la seducción al pecado, debe suprimirse, por muy dolorosa que sea la escisión; porque si la dejamos florecer, la seguirá un castigo más severo. En este pasaje puede muy bien que se subraye tanto la necesidad de autorrenuncia en el cristiano individual como de disciplina en la iglesia cristiana.

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Pastor Lionel

Evangelista. Autor de Vida de Jesús un Evangelio Armonizado; Sancocho Cristiano Vols.: I-IV y Bendiciones Cristianas Vols.: I y II. Libre entre los hombres, esclavo y siervo de Nuestro Señor Jesucristo

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