Nehemías 13:19 Sucedió, pues, que al caer la tarde, antes del sábado, ordené que se cerraran las puertas de Jerusalén y que no las abrieran hasta después del sábado; y puse a las puertas algunos de mis criados, para que no dejaran entrar carga alguna en sábado.[ñ]
Nehemías 13:20 Una o dos veces, se quedaron fuera de Jerusalén los negociantes y los que vendían toda especie de mercancía.
Nehemías 13:21 Pero yo les amonesté diciéndoles: «¿Por qué os quedáis vosotros delante del muro? Si lo hacéis otra vez, os echaré mano». Desde entonces no volvieron en sábado.
Nehemías 13:22 Y dije a los levitas que se purificaran y fueran a guardar las puertas, para santificar el sábado. «¡También por esto acuérdate de mí, Dios mío, y perdóname según la grandeza de tu misericordia!».
Nehemías 13:23 Vi asimismo en aquellos días a judíos que habían tomado mujeres de Asdod, amonitas, y moabitas;[o]
No se nos dice que Nehemías haya disuelto los matrimonios entre personas de distinta fe, pero sí los censuró enérgicamente. Se invocó con fuerza la prohibición de Deu_7:3 en lo tocante a futuros matrimonios.
Nehemías 13:24 y la mitad de sus hijos hablaban la lengua de Asdod, porque no sabían hablar judaico,[p] sino que hablaban conforme a la lengua de cada pueblo.
Asdod estaba en la costa del Mediterráneo, en la región controlada por los palestinos. Amón y Moab estaban hacia el este al otro lado del Jordán. Estas naciones eran aborrecibles para los que conocían la historia de Israel.
Nehemías 13:25 Reñí con ellos y los maldije,[q] hice azotar a algunos de ellos y arrancarles los cabellos, y les hice jurar, diciendo: «No daréis vuestras hijas a sus hijos, ni tomaréis de sus hijas para vuestros hijos, ni para vosotros mismos.[r]
Nehemías se llenó de justa indignación ante la forma evidente en la que los judíos estaban quebrantando las leyes de Dios y haciendo caso omiso del pacto que previamente habían reafirmado. El pueblo había prometido que no iba a permitir que sus hijos se casaran con paganos. Pero durante la ausencia de Nehemías, el pueblo había llevado a cabo matrimonios mixtos, rompiendo así su convenio solemne con Dios. El trato severo de Nehemías para esta gente muestra el contraste que existe entre su gran fidelidad a Dios y la negligencia, desobediencia y la deslealtad del pueblo.
Nehemías 13:26 ¿No pecó por esto Salomón, rey de Israel? Aunque en muchas naciones no hubo rey como él, que era amado de su Dios[s] y Dios lo había puesto por rey sobre todo Israel, aun a él lo hicieron pecar las mujeres extranjeras.[t]
Nehemías utilizó el ejemplo de los errores de Salomón para enseñar a su pueblo. Si uno de los más grandes reyes de Israel había caído debido a la influencia de los incrédulos, otros podrían hacerlo también. Nehemías vio este principio en el ejemplo de Salomón: sus dones y su fuerza no serán de gran beneficio si no puede manejar su debilidad. A pesar de que fue un gran rey, los matrimonios de Salomón con mujeres extranjeras acarrearon tragedia a todo el reino. La tendencia a pecar debe ser reconocida y tratada con rapidez; de otra manera, puede vencernos y derribarnos. Una de las razones más fuertes para leer la Biblia es que hay que aprender de los errores del pueblo de Dios.
Nehemías 13:27 ¿Os vamos a obedecer ahora cometiendo todo este mal tan grande de prevaricar contra nuestro Dios, tomando mujeres extranjeras?».
