Núm 22:32 Y el ángel de Jehová le dijo: ¿Por qué has azotado tu asna estas tres veces? He aquí yo he salido para resistirte, porque tu camino es perverso delante de mí.
Perverso connota falta de escrúpulos.
Núm 22:33 El asna me ha visto, y se ha apartado luego de delante de mí estas tres veces; y si de mí no se hubiera apartado, yo también ahora te mataría a ti, y a ella dejaría viva.
Núm 22:34 Entonces Balaam dijo al ángel de Jehová: He pecado, porque no sabía que tú te ponías delante de mí en el camino; mas ahora, si te parece mal, yo me volveré.
Núm 22:35 Y el ángel de Jehová dijo a Balaam: Ve con esos hombres; pero la palabra que yo te diga, esa hablarás. Así Balaam fue con los príncipes de Balac.
El relato sobre el asna de Balaam sirve a éste de advertencia. Como profeta, él y no el asna debía haber visto el ángel del Señor. Su deseo de matar al animal con una espada constituye una ironía, porque él es quien se encuentra amenazado por la espada del ángel. La visión profética de Balaam se había opacado por el brillo de la recompensa.
Núm 22:36 Oyendo Balac que Balaam venía, salió a recibirlo a la ciudad de Moab, que está junto al límite de Arnón, que está al extremo de su territorio.
Núm 22:37 Y Balac dijo a Balaam: ¿No envié yo a llamarte? ¿Por qué no has venido a mí? ¿No puedo yo honrarte?
Núm 22:38 Balaam respondió a Balac: He aquí yo he venido a ti; mas ¿podré ahora hablar alguna cosa? La palabra que Dios pusiere en mi boca, esa hablaré.
Núm 22:39 Y fue Balaam con Balac, y vinieron a Quiriat-huzot.
Quiriat – huzot : Localidad desconocida.
Núm 22:40 Y Balac hizo matar bueyes y ovejas, y envió a Balaam, y a los príncipes que estaban con él.
Balac hizo matar : Significa ofrecer un sacrificio pagano. Aparentemente, Balaam y los príncipes que lo reclutaron comieron la carne de estos animales.
Balaam bendice a Israel
Núm 22:41 El día siguiente, Balac tomó a Balaam y lo hizo subir a Bamot-baal, y desde allí vio a los más cercanos del pueblo.
El nombre Bamot-baal quiere decir «lugares altos de Baal» y estaba próximo a Hesbón y Dibón. Era la primer parada en el camino hacia las altas planicies de Moab. Desde este punto panorámico se podía ver el campamento israelita en su totalidad.
Subir a Bamot – baal : Santuarios donde adoraban los moabitas. Algunos consideran que éste es el nombre de un lugar
Balaam
Balaam fue uno de esos personajes interesantes del Antiguo Testamento que, aun cuando no pertenecían al pueblo escogido de Dios, estaba dispuesto a reconocer que Jehová (el Señor) era un Dios poderoso. Pero Balaam no creía en el Señor como el único Dios verdadero. Su historia expone el peligro de mantener una fachada exterior de espiritualidad sobre una vida interior corrupta. Balaam era un hombre dispuesto a obedecer las órdenes de Dios mientras pudiera sacar algún provecho. Esta mezcla de motivos -obediencia y beneficio- a la larga lo llevó a la muerte. Aun cuando conoció el poder imponente del Dios de Israel, su corazón corrió siempre tras la riqueza que podría obtener en Moab. Allí regresó a morir cuando los ejércitos de Israel invadieron.
