La mención de Judá en 11:12 es más difícil de entender. ¿Es una referencia positiva o negativa? El significado del primer verbo que la RVA traduce divaga es difícil. También puede entenderse como “acompañar, seguir”. Con todo, parece que el énfasis está en que Israel sea fiel a los santos, a las huestes celestiales, o a Dios. Parece mejor entender esta frase como un contraste entre la conducta de Israel y Judá. Pero tal interpretación es, a la vez, un problema para la interpretación del versículo 2.
El versículo 2 es paralelo con 4:1, tanto en función como en gramática. Evidentemente esta queja se aplicó originalmente a Israel/Jacob como a Judá. El pueblo de Dios es enjuiciado por Dios porque su comportamiento es todavía como el del patriarca Jacob/Israel. Se presenta en el capítulo una interpretación original y extraordinaria de las tradiciones de Jacob que no condenan al patriarca sino que acusan a la nación de Israel en los días de Oseas el rey. La interpretación se divide en tres partes: vversículo 3 al 6, vversículo 7 al 11 y vversículo 12 al 14.
La primera parte muestra que desde antes de nacer hasta su adultez Jacob luchó para mejorar su posición en una manera que no respetó ni el amor ni la lealtad a su hermano ni a su Dios, sino que se basó en el egoísmo y la arrogancia, casi equivalente a una egolatría. La nación también usa todos los modos de engaño y fuerza para sostenerse. Sin embargo, en Betel Dios halló a Jacob, y “también allí puede hablar con nosotros” (versículo 4c; trad. del autor; RVA sigue la LXX y la Peshita, como explica en su nota; el TM tiene el pronombre en primera persona plural). Oseas aplica la tradición a su pueblo para que la nación cambie su destino así como Jacob se convirtió en Israel. A pesar del engaño y la idolatría, Dios el Señor, Dios de los Ejércitos (versículo 5a), el Dios real puede perdonar. El primer verbo del versículo 6 no tiene forma de imperativo, pero lleva la fuerza de una invitación: “Tú, pues, puedes volver a tu Dios; practica la lealtad y el derecho, y espera siempre en tu Dios”
El pueblo no responde, y Oseas continúa con la segunda parte de la acusación. Jacob/Israel aún supone que es autosuficiente, pero no es así. En sus negocios es engañador y opresor. La palabra mercader (kanaan) significa también “cananeo”. Israel ha perdido su identidad en su bús- queda de autosuficiencia. Ahora es igual a los cananeos. Es rico por sus propios medios, pero todos sus esfuerzos no serán suficientes para borrar el pecado que ha cometido.
La primera acusación presentó la opción de arrepentirse que Israel/Efraín no aceptó. Por eso, esta segunda acusación termina con una sentencia. El Dios de Israel aún es el mismo que lo sacó de Egipto. Una vez más Israel volverá a tiendas como en los días del primer encuentro. No son días de fiesta, sino que se refiere a los días en el desierto cuando Israel no moró en casas ricas sino en tiendas pobres de nómadas. Dios ha instruido a Israel más que adecuadamente. Por eso, si hay iniquidad en Galaad (y ciertamente la hay), o si Gilgal es un lugar del culto ilícito (y ciertamente lo es) el castigo será destrucción total.
En esta tercera parte de la reinterpretación de las tradiciones de Jacob hecha por Oseas, encontramos el uso audaz del matrimonio de Jacob. Huyó a la tierra de Aram y sirvió allá (versículo 12). Israel se sometió a un poder extranjero. El doble uso de la frase por una mujer en el versículo 12 contrasta con el doble uso de “por un profeta” (sin artículo definido) en el versículo 13. Israel sirvió por una mujer simboliza los cultos de fertilidad que Israel utilizó para alcanzar riqueza y la vida fecunda. Pero la vida verdadera y sus bendiciones solo vienen de Dios. él las da por medio de un profeta (versículo 13a) o por el culto legítimo y de ninguna manera por los cultos de fertilidad.
El versículo 14 es la sentencia de la tercera acusación. No hay una conjunción al principio del versículo. Es una declaración absoluta. Tampoco aparece la palabra “Dios” en TM; la frase su Señor sirve como el complemento del versículo 14a y el sujeto de los verbos del versículo 14b. El sentido es: “Efraín ha provocado con amargura a su Señor, y su Señor dejará sobre él su culpa de sangre; su Señor le retribuirá su deshonra”. (Cabe notar que el heb. para “Señor” usa ’adonai y no baal. )
Aplicación a la vida
Es nuestra responsabilidad, ante la gran necesidad de los que nos rodean, el presentar al matrimonio desde el punto de vista divino. Hoy que se habla de matrimonios a prueba o temporales, Dios habla de matrimonios comprometidos a amarse el uno al otro y a vivir para el otro. “Hasta que la muerte nos separe”. Dios ve las cosas desde su punto de vista.
El amor que la Biblia enseña no es el amor que el mundo presenta. El mundo habla de algo que se siente. Dios habla de algo que se vive: “Ama a tu enemigo”. El mundo habla de algo que se recibe. Dios habla de algo que se da: “Si tu enemigo tiene hambre, dale…” El mundo habla de algo que llega inesperadamente. Dios habla de algo que llega deliberadamente: “Orad por los que os ultrajan y os persiguen”. El mundo habla de algo que me ciega y me controla. Dios habla de algo por lo que puedo optar y que puedo controlar: “Si amáis a los que os aman ¿qué recompensa tendréis?”. El mundo habla de algo que se termina. Dios habla de algo que nunca deja de ser.
