Ministerio basado en principios bíblicos para servir con espíritu de excelencia, integridad y compasión en nuestra comunidad, nuestra nación y nuestro mundo.

Logo

Proverbios 2: Excelencias de la sabiduría

Proverbios 2:1 Hijo mío, si recibieres mis palabras, y mis mandamientos guardares dentro de ti,

Si se cumple con los tres «si» (versículos 1, 3, 4), lograrán descubrir el glorioso tesoro de la sabiduría (versículo 4) y el conocimiento de Dios (versículo 5).

Proverbios 2:2 Haciendo estar atento tu oído a la sabiduría; si inclinares tu corazón a la prudencia,

Proverbios 2:3 Si clamares a la inteligencia, y a la prudencia dieres tu voz;

La sabiduría viene de dos modos: es un regalo de Dios y una búsqueda activa. El punto de partida de la sabiduría es Dios y su Palabra revelada, la fuente de “el conocimiento y la inteligencia”. En ese sentido, la sabiduría es su regalo para nosotros. Pero únicamente se la otorga a quien con sinceridad la busca. La sabiduría de Dios está escondida de los rebeldes y necios, exige un esfuerzo para encontrarla y usarla. La senda hacia la sabiduría es difícil. Cuando estamos en ella, descubrimos que la verdadera sabiduría es la de Dios y que El nos guiará y recompensará nuestra búsqueda sincera y persistente.

Proverbios 2:4 Si como a la plata la buscares, y la escudriñares como a tesoros,

Proverbios 2:5 Entonces entenderás el temor de Jehová, y hallarás el conocimiento de Dios.

Proverbios 2:6 Porque Jehová da la sabiduría, y de su boca viene el conocimiento y la inteligencia.

Dios nos da sabiduría y victoria, no por andar por la vida a la deriva ni por actuar irresponsablemente con sus dones y recursos. Si somos fieles y conservamos claro en nuestra mente el propósito en la vida, El nos guardará del orgullo y la avaricia.

Proverbios 2:7 El provee de sana sabiduría a los rectos; es escudo a los que caminan rectamente.

Proverbios 2:8 Es el que guarda las veredas del juicio, y preserva el camino de sus santos.

Proverbios 2:9 Entonces entenderás justicia, juicio y equidad, y todo buen camino.

Proverbios 2:10 Cuando la sabiduría entrare en tu corazón, y la ciencia fuere grata a tu alma,

Los versículos 10 y 11 ofrecen la vía para escapar de la lista de amenazas, reseñadas en los versículos 12-19, que acechan a los varones (versículos 12-15) y a las mujeres (versículos 16-19) perversos.

La sabiduría surge de un proceso de crecimiento constante. Primero, debemos confiar y honrar a Dios. Segundo, debemos darnos cuenta de que la Biblia nos revela la sabiduría de Dios. Tercero, debemos tomar una serie de buenas decisiones para toda la vida y evitar peligros morales. Cuarto, al tomar decisiones erróneas o pecaminosas, debemos aprender de nuestros errores y recuperarnos. La gente no desarrolla todos los aspectos de la sabiduría de inmediato. Por ejemplo, muchos tienen más agudeza de ingenio que discreción. Otros tiene más conocimiento que sentido común. Pero podemos orar para obtener todos los aspectos de la sabiduría y lograr desarrollarlos en nuestra vida.

Proverbios 2:11 La discreción te guardará; te preservará la inteligencia,

Discreción es la habilidad para diferenciar el bien del mal. Le permite al creyente detectar motivos malvados en los hombres y mujeres. Cuando lo practicamos, nos ayuda a evaluar el curso de acción y sus consecuencias. Para algunos es un regalo, la mayoría lo desarrolla para hacer decisiones sabias cada día. Hebreos 5:14 enfatiza que podemos auto prepararnos a fin de tener discreción.

Proverbios 2:12 Para librarte del mal camino, de los hombres que hablan perversidades,

Proverbios 2:13 Que dejan los caminos derechos, para andar por sendas tenebrosas;

Proverbios 2:14 Que se alegran haciendo el mal, que se huelgan en las perversidades del vicio;

Proverbios 2:15 Cuyas veredas son torcidas, y torcidos sus caminos.

Proverbios 2:16 Serás librado de la mujer extraña, de la ajena que halaga con sus palabras,

Una mujer extraña es una seductora o prostituta. Dos de los pecados más difíciles de resistir son la soberbia y la inmoralidad sexual. Ambos son seductores. La soberbia dice: “Me lo merezco”. El deseo sexual dice: “Lo necesito”. En combinación, su llamado es mortal. En efecto, dice Salomón, solo confiando en la fortaleza de Dios podemos superarlos. La soberbia apela a una cabeza vacía, la tentación sexual a un corazón vacío. Al mirar a Dios, podemos llenar nuestra mente de su sabiduría y nuestros corazones con su amor. No permita que lo engañen, recuerde lo que Dios dice acerca de lo que usted es y lo que debería ser. Pídale fortaleza para resistir estas tentaciones.

Proverbios 2:17 La cual abandona al compañero de su juventud, y se olvida del pacto de su Dios.

Proverbios 2:18 Por lo cual su casa está inclinada a la muerte, y sus veredas hacia los muertos;

Proverbios 2:19 Todos los que a ella se lleguen, no volverán, ni seguirán otra vez los senderos de la vida.

Proverbios 2:20 Así andarás por el camino de los buenos, y seguirás las veredas de los justos;

A semejanza de los contrastes que contiene el Salmo 1 entre los bienaventurados y los malos, aquí las bendiciones de los rectos son seguidas por la condena de los impíos (versículo 22).

Proverbios 2:21 Porque los rectos habitarán la tierra, y los perfectos permanecerán en ella,

Proverbios 2:22 Mas los impíos serán cortados de la tierra, y los prevaricadores serán de ella desarraigados.

La sabiduría abre una estrecha relación con Dios

El capítulo 2 tiene 22 líneas, la misma cantidad de letras del alfabeto hebreo. Tal sistema le sirvió al joven adolescente como una ayuda a la memoria. Por lo tanto, hay tres secciones del capítulo que empiezan con palabras que comienzan con la letra hebrea aleph (versículos 1, 5 y 9), mientras hay tres secciones adicionales que empiezan con la letra hebrea lámed (versículos 12, 16 y 20). Las secciones pueden dividirse así:

Versículos 1-4 Si… si… si… (“si” es implícita en el versículo 2); Versículos 5-8 Entonces…; Versículo 9 Entonces…; Versículos 10, 11 Cuando…; Versículos 12-15 Para…; Versículos 16-19 Para…; Versículos 20-22 Para…

En este discurso la sabiduría no está personificada como en 1:20. Aquí habla el sabio acerca del valor de la sabiduría con todos sus beneficios (versículos 2, 6, 7 y 10). Se dirige el mensaje inspirado al joven (ver hijo mío en 1:8). El maestro intenta inspirar al hijo a querer la sabiduría.

En el capítulo 2 sigue el paralelismo sinónimo. Además de manifestarse en cada versículo, hay un paralelismo sinónimo que une los versículos 1-4. Se encuentran las palabras atesoras (versículo 1) y tesoros (versículo 4). Una alusión a los tesoros escondidos (versículo 4) se encontrará en las parábolas de Jesús (Mateo13:44). En aquel pasaje, el reino de los cielos es el tesoro escondido y no la sabiduría. Y Pablo dirá en Colosenses 2:3-4 que en Cristo están escondidos todos los tesoros de la sabiduría y del conocimiento. Además, Santiago dice: Si a alguno de vosotros le falta sabiduría, pídala a Dios… pero pida con fe, no dudando nada (Juan 1:5-6). El versículo 6 se anticipa: Jehová da la sabiduría. Un paralelismo extrabíblico de una comparación entre el tesoro escondido y la sabiduría se encuentra en Ptahhotep, 85, un escrito egipcio de 2.500 a. de J.C. El tesoro escondido aquí es la esmeralda. La plata mencionada en el versículo 4 tiene valor aún 1.000 a. de J.C. y se menciona tempranamente en el Antiguo Testamento (Génesis 13:2, donde Abraham es rico en ganado, plata y oro; Génesis 44:2 donde se menciona la copa de plata).

El maestro busca una evidencia de que el hijo se compromete con la sabiduría. La sabiduría debe ser “aceptada” (no rechazada) y “atesorada” (no menospreciada, versículo 1). El oído atento y el corazón humillado son características de un compromiso (versículo 2). Además, la utilización de la sabiduría que muestran las frases invocas y llamas a gritos es una característica de la aplicación y la sabia intención de aprender y poner en práctica las enseñanzas de la sabiduría. Se nota también un compromiso profundo cuando el joven busca la sabiduría como alguien que busca plata o algún tesoro. Algunos sacrifican todo y toman años buscando la ilusión de alguna plata y algún tesoro. ¡El compromiso con la sabiduría ha de ser muy sacrificado!

Los versículos 5-8 contestan al condicional si… con la palabra entonces. En primer lugar, la verdadera sabiduría nos lleva a la fe en y al conocimiento de Dios: su carácter, sus mandamientos, sus bendiciones (versículo 5). El descubrimiento de Dios viene porque él es la fuente primordial de toda la sabiduría (versículo 6). Los versículos 7 y 8 muestran lo que Jehová hace a favor del comprometido con la sabiduría. Dios “atesora” (versículos 1, 4) la mejor sabiduría para él y le protege en todo sentido. La palabra “piadosos” que aparece unas 32 veces en el Antiguo Testamento, a veces es traducida “los fieles” o los rectos. El Job 4:1 dice: Sabed que Jehová ha apartado al piadoso para sí, así mostrando una condición de más favorable o preferido. Sin embargo, un pasaje pesimista proclama: El piadoso ha desaparecido de la tierra; no hay ni uno que sea recto entre los hombres (Miqueas 7:2). Nos hace recordar a Elías, quien sabía que era el único recto y que iba a ser el último con su muerte: Yo solo he quedado, y me buscan para quitarme la vida (1Reyes 19:10). Dios respondió a Elías mostrándole su poder pero hablándole en una voz suave: Yo he hecho que queden en Israel 7.000, todas las rodillas que no se han doblado ante Baal y todas las bocas que no lo han besado (1Reyes 19:18).

En el versículo 9 se encuentra por segunda vez la palabra hebrea ‘az que significa entonces (versículo 5). Además del gran beneficio de conocer a Dios que se encuentra en los versículos 5-8, que establece una relación vertical entre el hombre y Dios, ahora se presenta una relación horizontal entre los hombres. La sabiduría sirve para construir todo buen camino, es decir la vida ideal. La expresión la justicia, el derecho y la equidad parece ser un lema sobre la justicia como otros lemas tales como “pan y techo” o “libertad, fraternidad e igualdad”. Se trata aquí de los poderes evaluativos, de discernimiento y de la igualdad o equidad para todos.

La Misná, la interpretación judía de la ley, identifica la sabiduría como la ley y afirma que el estudio de la ley (el Antiguo Testamento) dará vida en este mundo y en el mundo que vendrá.

Verdades prácticas

1. El origen de la sabiduría es Dios. Jehová provee el conocimiento y la inteligencia que es su base, versículos 6, 7.

2. El propósito de la sabiduría es enriquecer la vida, para protegernos de peligro en el camino, versículos 8, 9.

3. El resultado de la sabiduría es ayudarnos a ser fructíferos en nuestra manera de vivir, versículos 10, 11.

La sabiduría desarrolla la personalidad

Los versículos 10 y 11 hablan de una aceptación de la sabiduría superior y un compromiso superficial. Al contrario, entre en tu corazón apunta a la penetración de la sabiduría a la voluntad y el lugar de donde se toman las decisiones de la vida. Ya la sabiduría no es algo ajeno a uno sino una parte del ser mismo.

Sea agradable apunta a gustar de la sabiduría. El Salmista experimenta algo parecido cuando escribe: Más bien, en la ley de Jehová está su delicia, y en ella medita de día y de noche (Job 1:2). Y la obra magna del Salmista dice: ¿Con qué limpiará el joven su camino? Con guardar tu palabra… ¡Cuánto amo tu ley!… Lámpara a mis pies es tu palabra y lumbrera a mi camino… Yo me gozo en tu palabra… (Job 119:9, Job 119:97, Job 119:107 y 162). Como la palabra de Dios expresa la realidad del orden moral del mundo, así el sabio ha encontrado tal orden en observar la vida real y establecer algunas conclusiones.

El versículo 11 presenta la primera de cuatro consecuencias de la llegada de la sabiduría como una parte del ser del piadoso (ver versículos 12, 16 y 20). Las otras tres consecuencias son más concretas y no tan abstractas como ésta. La palabra sana iniciativa, del hebreo mezimmah, se encuentra en 1:4 traducida prudencia, en 3:12 traducida en una relación sinónima entre iniciativa y prudencia y en 5:2 traducida sana iniciativa. Mezimmah habla de la habilidad para planificar algo, de idear algún plan. La sabiduría no es algo pasivo dentro de uno sino que llega a motivar al individuo a un desarrollo mayor, a un futuro mejor. La sabiduría divina no aplasta al espíritu humano, más bien participa en un desarrollo superior.

Una liberación de los compañeros pervertidos

Esta sección trata el tema de los hombres pervertidos. La palabra perversidades, del hebreo tahepukot, aparece sólo diez veces en el Antiguo Testamento, nueve veces en Proverbios y una vez en Deuteronomio 32:20. La palabra en Proverbios se une con la idea del habla, y relacionada con el verbo mahepekah, que significa “echar abajo” o “derrumbar” o “derrocar”. Así las perversidades habladas buscan derrumbar el discurso recto y la conducta buena (Deuteronomio 2:14; 6:14; 10:31-32; 16:28; 16:30; 23:33).

La sección utiliza las palabras camino y sendas (versículos 12, 13 y 15) para unirla con el resto del capítulo (versículos 7, 8 y 9 donde aparecen las palabras caminan, sendas y camino). Por lo tanto, esta sección, que utiliza la palabra comenzando con la letra hebrea lámed ayuda al joven oyente a recordar las instrucciones. La segunda lámed empieza en el versículo 16 y la última en el versículo 20.

Los versículos 13-15 muestran la calidad del hombre que habla perversidades. No sólo hace el mal, mas goza del mal. Por lo tanto, abandonan una conducta, mostrando así un conocimiento del camino recto. Entonces, el hombre perverso no tiene una excusa, no hay pero que valga. El ha sabido lo recto, pero ha decidido “abandonarlo”. Los verbos se alegran y se gozan nos hacen escuchar los sonidos de las celebraciones repugnantes que vienen después del éxito haciendo el mal, un éxito sin futuro. El hombre perverso promueve su conducta llena de antivalores. El joven ingenuo ha de ver bien a su vida porque sus “celebraciones” son falsas y su fin desastroso (Deuteronomio 1:19). La sabiduría es un faro que alumbra el camino seguro para que el joven no se destruya contra las rocas de la costa. El hombre antisocial vive sin Dios ni ley. El joven que anda con el hombre perverso llega a ser un perverso, como el refrán que dice: “Dime con quién andas y te diré quién eres.”

Una liberación de la mujer deceptiva

Los versículos 16-19 forman la siguiente sección del texto, mostrando el poder de la sabiduría para librar al joven de la trampa de la adúltera. Es la tercera consecuencia de la aceptación de la sabiduría y la segunda parte que empieza con la letra hebrea lámed. Como el versículo 12 puede traducirse “para librar…”, así el versículo 16 puede traducirse en la misma manera. Por lo tanto, esta sección se une a las otras secciones del capítulo con las palabras sendas (versículo 18) y senderos (versículo 19). Además, aparece la forma verbal se hunde, que está sólo aquí en el Antiguo Testamento.

Las características de la mujer adúltera se presentan aquí por primera vez en el libro de Proverbios. El tema de la mujer adúltera, sin embargo, es frecuente en el libro de Deuteronomio. La primera característica de la mujer adúltera es su habilidad con las palabras. Ella es peligrosa con su boca para persuadir al ingenuo. ¡Ojo con las palabras de ella! La segunda característica es su abandono de su marido, el compañero de su juventud. La palabra “abandonar” se había encontrado antes en el versículo 13, donde el hombre pervertido había abandonado las sendas derechas. La infidelidad es una marca de su vida, afectando aun su relación con Dios, porque ella se ha olvidado de su pacto con Dios (versículo 17). Así la mujer pone en peligro su relación con su marido y con Dios. Esta relación obstaculizada es la tercera característica de la mujer ajena. Una cuarta característica es como ella pone en peligro toda su casa. Su vida afectará su propia familia así como la familia de él, sus hijos, sus amigos y sus vecinos. El adulterio justamente se encuentra como uno de los campos tratados por los diez mandamientos: No cometerás adulterio (Exodo 20:14; Deuteronomio5:18). El adulterio pone en peligro la vida de ambas personas ante un tribunal judío que podría dictar una sentencia de muerte. Levítico 20:10 dice: Si un hombre comete adulterio con una mujer casada, si comete adulterio con la mujer de su prójimo, el adúltero y la adúltera morirán irremisiblemente. Tal relación ilícita no tenía futuro pero sí podría confundir al joven y dejarlo con algunos conceptos erróneos de la mujer y del compromiso matrimonial.

El substantivo los muertos aparece en dos pasajes más (Levítico 9:18 y 21:16). El ingenuo que cae en la trampa de la adúltera se va a encontrar entre los muertos, con una residencia eterna no muy alegre. Desafortunadamente, hay entre un 10 y un 20% de las personas que no son fieles a sus cónyuges (Sarna Research Group, 1992). Quizá por eso hay tantos problemas matrimoniales, tantas separaciones y tantos divorcios. La sabiduría nos hace esperar prudentemente el tiempo oportuno y apropiado para formar una relación sana y completa con la compañera o el compañero de nuestra juventud. Eclesiastés tiene razón: Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora. Es mejor esperar vivir cada etapa de la vida. No hay que saltar alguna etapa ni anticipar y destruir la maravilla de alguna etapa. El Job 145:9 dice: (Jehová) cumplirá el deseo de los que le temen. ¡Qué promesa grande!

Verdades prácticas Tres son las decisiones sabias que todo creyente debe tomar a la luz del capítulo 2 de Proverbios:

I. Elegir la sabiduría como compañera constante en la vida, versículos 10, 11

II. Liberarse de las corrupciones, versículos 12-15

(1) El camino malo, versículo 12

(2) Las palabras perversas

(3) Los caminos tenebrosos, versículo 13

(4) Los que se alegran en hacer lo malo, versículo 14

(5) Las corrupciones, versículo 15

III. Rechazar las mujeres engañosas, versículos 16-19

(1) Halagan con palabras persuasivas, versículo 16

(2) Animan a dejar el compañero, versículo 17

(3) Se olvidan del pacto con Dios, versículo 17

(4) Llevan a la perdición, versículos 18, 19

Las decisiones sobre la conducta conllevan consecuencias

Se encuentra la tercera letra lámed para empezar la primera palabra del versículo 20 y la sección (versículos 12, 16). Otra vez las palabras andes, camino y sendas en el versículo 20 unen esta sección con el resto del capítulo. Como el versículo 11, esta sección habla de lo positivo que la sabiduría puede producir. Se contrasta con las últimas dos secciones, que hablaban de los dos peligros que hay que evitar, es decir los hombres perversos y la mujer adúltera. La sabiduría encamina a los rectos y los íntegros a una permanencia en la tierra, mientras los impíos, aquellos sin fe en Dios y sin una conducta recta, y los traicioneros (la palabra hebrea significa “ser desleal” o “estafar” o “engañar”) serán quitados de ella. A veces hay culturas que alaban al traicionero, llamándolo astuto o hábil. Sin embargo, aquella persona que haya sufrido a mano del traicionero no estará de acuerdo. La simulación, la mentira y el engaño no son actitudes aprobadas por Dios: Los labios mentirosos son abominación (detestable, repugnante) a Jehová, pero le agradan los que actúan con verdad (Job 12:22). Exterminados y desarraigados son palabras violentas de juicio y del castigo. La palabra desarraigar significa “arrancar”, mientras la palabra exterminar significa “una destrucción total”. Calvino comenta que así es el futuro de cada impío.

Deja el primer comentario

Otras Publicaciones que te pueden interesar