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Proverbios 2: Excelencias de la sabiduría

Una Publicación escrita por uno de esos ángeles que se encuentran por doquier que nos prestan sus alas cuando se nos olvida cómo volar. Conviértete en uno de ellos y compártela. Será de Bendición para ti y para el que la reciba.

Verdades prácticas

1. El origen de la sabiduría es Dios. Jehová provee el conocimiento y la inteligencia que es su base, versículos 6, 7.

2. El propósito de la sabiduría es enriquecer la vida, para protegernos de peligro en el camino, versículos 8, 9.

3. El resultado de la sabiduría es ayudarnos a ser fructíferos en nuestra manera de vivir, versículos 10, 11.

La sabiduría desarrolla la personalidad

Los versículos 10 y 11 hablan de una aceptación de la sabiduría superior y un compromiso superficial. Al contrario, entre en tu corazón apunta a la penetración de la sabiduría a la voluntad y el lugar de donde se toman las decisiones de la vida. Ya la sabiduría no es algo ajeno a uno sino una parte del ser mismo.

Sea agradable apunta a gustar de la sabiduría. El Salmista experimenta algo parecido cuando escribe: Más bien, en la ley de Jehová está su delicia, y en ella medita de día y de noche (Job 1:2). Y la obra magna del Salmista dice: ¿Con qué limpiará el joven su camino? Con guardar tu palabra… ¡Cuánto amo tu ley!… Lámpara a mis pies es tu palabra y lumbrera a mi camino… Yo me gozo en tu palabra… (Job 119:9, Job 119:97, Job 119:107 y 162). Como la palabra de Dios expresa la realidad del orden moral del mundo, así el sabio ha encontrado tal orden en observar la vida real y establecer algunas conclusiones.

El versículo 11 presenta la primera de cuatro consecuencias de la llegada de la sabiduría como una parte del ser del piadoso (ver versículos 12, 16 y 20). Las otras tres consecuencias son más concretas y no tan abstractas como ésta. La palabra sana iniciativa, del hebreo mezimmah, se encuentra en 1:4 traducida prudencia, en 3:12 traducida en una relación sinónima entre iniciativa y prudencia y en 5:2 traducida sana iniciativa. Mezimmah habla de la habilidad para planificar algo, de idear algún plan. La sabiduría no es algo pasivo dentro de uno sino que llega a motivar al individuo a un desarrollo mayor, a un futuro mejor. La sabiduría divina no aplasta al espíritu humano, más bien participa en un desarrollo superior.

Una liberación de los compañeros pervertidos

Esta sección trata el tema de los hombres pervertidos. La palabra perversidades, del hebreo tahepukot, aparece sólo diez veces en el Antiguo Testamento, nueve veces en Proverbios y una vez en Deuteronomio 32:20. La palabra en Proverbios se une con la idea del habla, y relacionada con el verbo mahepekah, que significa “echar abajo” o “derrumbar” o “derrocar”. Así las perversidades habladas buscan derrumbar el discurso recto y la conducta buena (Deuteronomio 2:14; 6:14; 10:31-32; 16:28; 16:30; 23:33).

La sección utiliza las palabras camino y sendas (versículos 12, 13 y 15) para unirla con el resto del capítulo (versículos 7, 8 y 9 donde aparecen las palabras caminan, sendas y camino). Por lo tanto, esta sección, que utiliza la palabra comenzando con la letra hebrea lámed ayuda al joven oyente a recordar las instrucciones. La segunda lámed empieza en el versículo 16 y la última en el versículo 20.

Los versículos 13-15 muestran la calidad del hombre que habla perversidades. No sólo hace el mal, mas goza del mal. Por lo tanto, abandonan una conducta, mostrando así un conocimiento del camino recto. Entonces, el hombre perverso no tiene una excusa, no hay pero que valga. El ha sabido lo recto, pero ha decidido “abandonarlo”. Los verbos se alegran y se gozan nos hacen escuchar los sonidos de las celebraciones repugnantes que vienen después del éxito haciendo el mal, un éxito sin futuro. El hombre perverso promueve su conducta llena de antivalores. El joven ingenuo ha de ver bien a su vida porque sus “celebraciones” son falsas y su fin desastroso (Deuteronomio 1:19). La sabiduría es un faro que alumbra el camino seguro para que el joven no se destruya contra las rocas de la costa. El hombre antisocial vive sin Dios ni ley. El joven que anda con el hombre perverso llega a ser un perverso, como el refrán que dice: “Dime con quién andas y te diré quién eres.”

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Pastor Lionel

Evangelista. Autor de Vida de Jesús un Evangelio Armonizado; Sancocho Cristiano Vols.: I-IV y Bendiciones Cristianas Vols.: I y II. Libre entre los hombres, esclavo y siervo de Nuestro Señor Jesucristo

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