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Proverbios 1: Motivo de los proverbios

Pro 1:1 Los proverbios de Salomón, hijo de David, rey de Israel.

Aquí se identifica el libro junto a su autor principal. Sin embargo, no da a entender que todos los proverbios pertenecen a Salomón, cuyo papel ha sido no solamente el de autor, sino también el de compilador. Leemos que éste «compuso» tres mil proverbios. En Eclesiastés se llama a sí mismo el «predicador». Como tal, coleccionó y citó sin duda expresiones útiles, lo mismo que un moderno predicador puede citar un poema o una elocuente metáfora. Los proverbios son suyos, no sólo porque compuso la mayor parte, sino porque los coleccionó y los usó.

Mientras el libro de los Salmos es para una vida devocional, el de Proverbios es para la vida diaria. Proverbios da sugerencias prácticas para una vida eficaz. Este libro no solo es una colección de dichos hogareños, contiene consejos espirituales profundos extraídos de la experiencia. Un proverbio es una frase corta y sabia, fácil de aprender y llama a una persona a actuar. No argumenta sobre criterios espirituales ni morales básicos, supone que ya los tenemos. El libro de Proverbios se enfoca en Dios (carácter, obras y bendiciones) y nos dice cómo vivir en relación íntima con El.

Salomón, el tercer rey de Israel, hijo del gran rey David, reinó durante la época de oro de Israel. Cuando Dios le dijo que le concedería cualquier cosa que deseara, pidió un corazón entendido. A Dios le agradó esta petición y no solo le dio sabiduría, sino también grandes riquezas, poder y una era de paz. Salomón construyó el glorioso templo de Jerusalén y escribió la mayor parte del libro de Proverbios.

Pro 1:2 Para entender sabiduría y doctrina, Para conocer razones prudentes,

Pro 1:3 Para recibir el consejo de prudencia, Justicia, juicio y equidad;

Pro 1:4 Para dar sagacidad a los simples, Y a los jóvenes inteligencia y cordura.

Pro 1:5 Oirá el sabio, y aumentará el saber, Y el entendido adquirirá consejo,

Pro 1:6 Para entender proverbio y declaración, Palabras de sabios, y sus dichos profundos.

Se enumeran los propósitos de los proverbios; todo este pasaje puede servir de título al libro.

proverbio, mashal: Proverbio, parábola, máxima, adagio. Un símil o alegoría. Una lección objetiva o ilustración. Este sustantivo viene del verbo mashal que quiere decir «comparar, ser similar». De acuerdo con el libro de Proverbios, parecería que un proverbio es un dicho corto que contiene un tesoro de verdad. Pero la evidencia del Antiguo Testamento muestra que es algo más que eso. Al largo discurso de Balaam se le llama un mashal. En otras referencias, mashal sugiere una mofa, un apodo o una ilustración. A veces se refiere a una persona o una nación que Dios señala como ejemplo.

«Dichos profundos» son los que dejan interrogantes.

Pro 1:7 El principio de la sabiduría es el temor de Jehová; Los insensatos desprecian la sabiduría y la enseñanza.

El temor de Jehová : Expresado de diversas maneras, este es el tema que se repite a lo largo de todo el texto como la clave, el medio, el secreto, para alcanzar la verdadera sabiduría. No es el terror que suscita un tirano, sino ese tipo de temor o respeto que nos lleva a obedecer al ser más sabio del universo. Los insensatos : El autor da relieve a su mensaje destacando los contrastes entre realidades o principios opuestos. En tiempos de Salomón esta forma de presentar una verdad seguida de su opuesto era una práctica literaria normal altamente apreciada.

Uno de los tipos de individuos más molestos es el sabelotodo, alguien que tiene una opinión dogmática acerca de todo, cerrado a cualquier novedad, se irrita con la disciplina y se niega a aprender. Salomón llama insensato a esta clase de individuo. No sea un sabelotodo. En cambio, sea receptivo al consejo de otros, sobre todo a los que lo conocen bien y que le pueden dar consejos valiosos. Logre aprender de otros. Recuerde, solo Dios lo sabe todo.

Amonestaciones de la Sabiduría

Pro 1:8 Oye, hijo mío, la instrucción de tu padre, Y no desprecies la dirección de tu madre;

Nuestras acciones hablan más fuerte que nuestras palabras. Esto es especialmente cierto en casa. Los niños aprenden valores, moral y prioridades al observar todos los días cómo actúan y reaccionan sus padres. Si estos muestran una profunda reverencia y dependencia en Dios, los niños captarán esas actitudes. Permítales que vean su reverencia por Dios. Enséñeles a vivir con rectitud al darle a la adoración un lugar importante en su familia y al leer la Biblia juntos.

Pro 1:9 Porque adorno de gracia serán a tu cabeza, Y collares a tu cuello.

La instrucción de los padres no debe ser una carga o una molestia, sino un realce, una forma de aumentar los atractivos personales, como una joya que se usa con mucho gozo.

En esta era de información, el conocimiento es abundante, pero hay falta de sabiduría. Sabiduría significa mucho más que simplemente saber mucho. Es una actitud básica que influye en cada aspecto de la vida. El fundamento de la sabiduría es temer a Dios: honrarlo y respetarlo, vivir maravillados por su poder y obedecer su Palabra. La fe en Dios debe ser la base para su comprensión del mundo, sus actitudes y sus acciones. Confíe en Dios y El lo hará profundamente sabio.

Pro 1:10 Hijo mío, si los pecadores te quisieren engañar, No consientas.

Pro 1:11 Si dijeren: Ven con nosotros; Pongamos asechanzas para derramar sangre, Acechemos sin motivo al inocente;

Pro 1:12 Los tragaremos vivos como el Seol, Y enteros, como los que caen en un abismo;

Pro 1:13 Hallaremos riquezas de toda clase, Llenaremos nuestras casas de despojos;

Pro 1:14 Echa tu suerte entre nosotros; Tengamos todos una bolsa.

Pro 1:15 Hijo mío, no andes en camino con ellos. Aparta tu pie de sus veredas,

Pro 1:16 Porque sus pies corren hacia el mal, Y van presurosos a derramar sangre.

Pro 1:17 Porque en vano se tenderá la red Ante los ojos de toda ave;

Pro 1:18 Pero ellos a su propia sangre ponen asechanzas, Y a sus almas tienden lazo.

Pro 1:19 Tales son las sendas de todo el que es dado a la codicia, La cual quita la vida de sus poseedores.

Aquí aparece la primera advertencia. Citar lo que puedan argumentar los pecadores (la gente viciosa) es una manera práctica de preparar a un hijo para resistir sus sugerencias. Pero la elección corresponde al hijo.

El pecado atrae porque ofrece una vía rápida hacia la prosperidad y nos hace sentir como si fuéramos uno de la multitud. Cuando nos dejamos llevar por los demás y nos negamos a escuchar la verdad, nuestros apetitos se vuelven en amos y haremos cualquier cosa para satisfacerlos. Pero el pecado, si bien es atractivo, es mortal. Debemos aprender a elegir, no en base a una apariencia deslumbrante o de un placer a corto plazo, sino de acuerdo a los efectos a largo plazo. A veces esto significa evitar a quienes quieren incitarnos a realizar actividades que sabemos que son malas. No podemos ser amigos del pecado sin esperar que se afecte nuestra vida.

Darse a la codicia es una de las trampas seguras de Satanás. Comienza cuando planta la sugerencia de que no podemos vivir sin cierta posesión o más dinero. Luego ese deseo aviva su propio fuego hasta convertirse en una obsesión que lo consume todo. Pídale a Dios sabiduría para reconocer cualquier deseo codicioso antes de que lo destruya. Dios le ayudará a superarlo.

Pro 1:20 La sabiduría clama en las calles, Alza su voz en las plazas;

La ilustración de la sabiduría clamando en las calles es una personificación, una figura literaria para hacer que la sabiduría cobre vida para nosotros. La sabiduría no es un ser aislado, es la mente de Dios revelada. Al leer acerca del ministerio terrenal de Jesucristo, vemos la sabiduría en plena acción. A fin de comprender la forma en que podemos volvernos sabios, debemos escuchar a la sabiduría que nos llama e instruye en el libro de Proverbios (véase el cuadro del capítulo 14). Asegúrese de no rechazar el ofrecimiento de sabiduría que Dios le hace.

Pro 1:21 Clama en los principales lugares de reunión; En las entradas de las puertas de la ciudad dice sus razones.

La sabiduría clama : La sabiduría deja de ser una abstracción y se convierte en un personaje femenino comunicativo.

Pro 1:22 ¿Hasta cuándo, oh simples, amaréis la simpleza, Y los burladores desearán el burlar, Y los insensatos aborrecerán la ciencia?

En el libro de Proverbios, «simples» e insensatos no son los que tienen deficiencias mentales, sino deficiencias del carácter (tales como rebelión, haraganería o ira). El insensato no es demente, sino incapaz de reconocer lo justo de lo injusto, el bien del mal.

Pro 1:23 Volveos a mi reprensión; He aquí yo derramaré mi espíritu sobre vosotros, Y os haré saber mis palabras.

Pro 1:24 Por cuanto llamé, y no quisisteis oír, Extendí mi mano, y no hubo quien atendiese,

Pro 1:25 Sino que desechasteis todo consejo mío Y mi reprensión no quisisteis,

Pro 1:26 También yo me reiré en vuestra calamidad, Y me burlaré cuando os viniere lo que teméis;

Pro 1:27 Cuando viniere como una destrucción lo que teméis, Y vuestra calamidad llegare como un torbellino; Cuando sobre vosotros viniere tribulación y angustia.

Pro 1:28 Entonces me llamarán, y no responderé; Me buscarán de mañana, y no me hallarán.

Dios desea mucho abrir su corazón y comunicarnos sus pensamientos. Para recibir su consejo, debemos estar dispuestos a escuchar. No podemos permitir que la soberbia obstaculice nuestro camino. La soberbia es pensar que nuestra sabiduría y nuestros deseos son superiores a los de Dios. Si pensamos que sabemos más que El o sentimos que no necesitamos su dirección, hemos caído en una soberbia necia y desastrosa.

Pro 1:29 Por cuanto aborrecieron la sabiduría, Y no escogieron el temor de Jehová,

Pro 1:30 Ni quisieron mi consejo, Y menospreciaron toda reprensión mía,

Pro 1:31 Comerán del fruto de su camino, Y serán hastiados de sus propios consejos.

Pro 1:32 Porque el desvío de los ignorantes los matará, Y la prosperidad de los necios los echará a perder;

Muchos proverbios señalan que el «fruto de su camino» será las consecuencias que la gente experimentará en esta vida. Ante la disyuntiva de elegir la sabiduría de Dios o persistir en independencia rebelde, muchos deciden seguir solos. Los problemas que tales personas se crean terminarán destruyéndolos. No pase por alto el consejo de Dios, aun cuando este sea doloroso para el presente. Le guardará de mayor dolor en el futuro.

Comprensión de los Proverbios

Muy a menudo, los proverbios se escriben en forma de versos pareados. Estos se crearon de tres modos:

Contrastantes : El significado y la aplicación se debe a la diferencia o contraste existente entre los dos enunciados del proverbio.

Palabras clave : «mas»:

Comparativos : El significado y la aplicación se debe a las similitudes o la comparación existente entre los dos enunciados del proverbio.

Palabras clave : «como»«mejor/que» :

Complementarios : El significado y la aplicación se debe a la forma en que el segundo enunciado completa al primero.

Palabras clave : «y»:

Pro 1:33 Mas el que me oyere, habitará confiadamente Y vivirá tranquilo, sin temor del mal.

La personificación de la sabiduría como alguien preocupado por los seres humanos hace más cálido el consejo. Su tono es reprensivo, pero concluye con una promesa alentadora.

¿Por qué un libro de Dichos Sagrados?

El título

El título del libro se encuentra en el primer versículo: Mishley Shelmoh (LXX: paroimi). Mishley viene de mashal, como un dicho común que nació en la experiencia humana y llega a usarse en forma comparativa y normativa. Este dicho o regla de la conducta humana sirve de modelo para el creyente. La frase o regla del libro, Mishley Shelomoh, aparece dos veces más. Estas colecciones, que se componen de verdaderos dichos o mashal en su sentido más estricto de una sentencia breve, forman la parte mayoritaria del libro. Se puede argumentar que las otras colecciones son agregados alrededor de estas dos colecciones, que tienen 500 de los 900 dichos del libro.

El otro uso de mashal. En estos casos, está referido el sentido más estricto de mashal, sentencia breve. Se habla de la comprensión de los proverbios como un bien, mientras nos advierten del abuso del proverbio en los labios de los necios. ¡Ojo con lo dicho por ellos, aunque se utilicen algunos modismos populares! Pablo también advierte sobre este abuso de dichos populares en que el estómago sirve como un eufemismo para «el sexo»: La comida es para el estómago, y el estómago para la comida. Supuestamente, el que pronuncia el dicho espera justificar su inmoralidad, diciendo que el cuerpo humano está hecho para el sexo. Por eso, el elemento religioso llamado el temor de Jehová es fundamental en el análisis de los dichos. Así el dicho está dentro del marco de la fe.

¿Qué es un proverbio?

1. Es un dicho corto que resalta una norma para la vida.

2. Es un dicho corto que ofrece consejos de un sabio en un campo especial a personas que no tienen mucha experiencia en ese campo.

3. Es un dicho que enfatiza consejos prácticos para la salud física, emocional y espiritual.

Shlomó o Salomón se designa por su apellido, hijo de David (Salomón ben David), para que nadie se confunda, y para que se reconozca el pacto entre Dios y David y entre la casa de David y el pueblo. Además de ser el autor de las dos colecciones mencionadas, Salomón es el gran auspiciador de la sabiduría en Israel. Es dudoso que Salomón sea el autor, pero es posible.

Un segundo agregado al nombre Salomón, el rey de Israel, elimina toda duda sobre su identificación. Quizá muestra un pueblo orgulloso de su rey sabio, conocido en el escenario internacional. Es interesante notar que Salomón compuso 3.000 proverbios de los cuales sólo unos 500 figuran en Proverbios. De todas maneras, la totalidad de los proverbios no excede de los 900.

Las metas de los proverbios de Salomón

Las metas del libro, los proverbios de Salomón, son diversas y completas. En primer lugar, se espera justificar la existencia y la divulgación de los proverbios mostrando su aplicación práctica. El concepto de sabiduría se refiere a la sabiduría cotidiana, es decir la prudencia. Suena exageradamente pesimista lo dicho por Serrano: «El libro de Proverbios en general, tanto en su aspecto social, como en el religioso, pertenece a una época que ya pasó. Muchos de sus proverbios no tienen ya aplicación práctica.» Ese comentario está lejos de la realidad. Las situaciones mencionadas en Proverbios son a menudo las mismas realidades en las ciudades de Latinoamérica hoy día. Algunas costumbres han cambiado, pero los valores y los antivalores siguen en una lucha de muerte. En 1524, Martín Lutero escribió sobre los Proverbios que «el rey Salomón emprendió la tarea del maestro, educar y guiar a la juventud, señalando cómo debe actuar ante Dios piadosamente, según el espíritu, ante el mundo sabiamente, con cuerpo y bienes».

La preposición hebrea le, que significa «para» o «como se refiere a». Tal preposición comienza y unifica los versículos. Por lo tanto, el paralelismo que se usa es sinónimo, donde la segunda parte del versículo hace una repetición de la idea en la primera parte. La estructura gramatical revela cuatro metas iniciales: … para conocer… para comprender… para adquirir… para dar… Siguen las formas verbales del contenido de las metas de los proverbios: sabiduría, disciplina, los dichos de inteligencia como la primera agrupación; disciplina, enseñanza, justicia, derecho, equidad como una segunda agrupación; sagacidad, conocimiento, prudencia como una tercera agrupación. Se nota una enorme acumulación de palabras sinónimas en estos versículos. Algunos han sugerido que dentro de la lista de cualidades «falta la precisión terminológica de una ciencia… el autor prefiere la acumulación a la diferenciación» (Schokel). Sin duda, no es posible entender las finas diferencias entre todas las palabras. Sin embargo, se pueden observar algunas conclusiones. En primer lugar, las palabras sabiduría y disciplina abren y cierran: «para conocer jakmah (sabiduría) y musar (disciplina)… los insensatos desprecian la sabiduría (jakmah) y la disciplina (musar)». La raíz de la palabra para sabiduría (jakam) se encuentra en unas 102 citas en el libro de Proverbios dentro del marco de todas las formas verbales y nominativas. Este término puede indicar una amplia gama de conceptos, desde una habilidad constructiva (Exo. 28) hasta una capacidad para dirigir.

En Proverbios, el sentido de jakam es de sabiduría práctica o sea la prudencia. Habla de la capacidad de actuar en una forma apropiada en un tiempo oportuno.

Una segunda palabra en el texto, disciplina o musar, se encuentra en 30 citas en Proverbios. La palabra indica la formación de la persona, hasta el grado de usar la obligación y el castigo como medios de disciplina. Se requiere una influencia positiva para enfrentar los engaños de las tentaciones urbanas (la violencia, la prostitución, el alcoholismo, etc.). La disciplina parece ser el acompañante de las otras virtudes de Proverbios: la sabiduríax, la enseñanzax y la instrucción. Ser una influencia positiva en el mundo no debe ser una casualidad sino una forma disciplinada de la vida. Unida a la sabiduría, la disciplina se puede enfocar hacia el bien.

Contiene una unidad de tres palabras —justicia, derecho y equidad— que aparece de nuevo. En el segundo pasaje la conclusión suma las tres palabras: todo buen camino. Era muy importante la capacidad de evaluar una situación y después hacer lo justo. Aquí el conocimiento y la disciplina se completan por el concepto de «lo justo», sea en un nivel personal o en un nivel público y legal. La justicia es una práctica de la vida del creyente. Se debe entender justicia en su concepto amplio de rectitud e igualdad ante Dios.

Hay dos grupos de personas, los ingenuos y los jóvenes. Si se mantiene un paralelismo sinónimo absoluto, entonces los dos grupos pueden apuntar a un solo grupo, es decir a los jóvenes adolescentes. Ingenuos traduce la palabra peta’yim (plural para petiy designando a los «abiertos»). En Proverbios se encuentra esta palabra en 15 de las 18 citas del AT. Se encuentran los mismos dos grupos, los ingenuos y los jóvenes, en un paralelismo sinónimo. Otra evidencia de que se trata de un solo grupo es que habla del «sabio» y del «entendido». Obviamente se trata de la misma persona, el joven ingenuo. Entonces, se está apuntando a dos grupos de personas y no a cuatro. El grupo apuntado para estas lecciones o proverbios son «los jóvenes ingenuos» y «los sabios o entendidos». El sabio anhela formar al primer grupo, los adolescentes, que todavía no tiene un sano criterio formado. Por eso, la palabra petiy es muy apropiada. Son jóvenes que no tienen la experiencia como una base para tomar decisiones. Son inexpertos en el arte de vivir.

La palabra na’ar puede significar «niño, joven o siervo». Aquí significa el joven en vías de la formación, quizá entre 15 y 25 años aproximadamente. Tal grupo representa el 30% de la población en América Latina. Según el dicho, el adolescente está en «la edad del pavo».

La educación proverbial espera ahorrar a los jóvenes muchos momentos de tragedia y de dolor que son productos del engaño de los diversos malvados. A través de todo el libro de Proverbios se puede sentir este espíritu de urgencia. El maestro de la sabiduría sabe que se trata de la salvación y la perdición de una vida. Se transforma en el heraldo del evangelio de la sabiduría divina, base para la vida exitosa.

La segunda clase de personas que se van a beneficiar de estos proverbios son los mismos sabios, las personas maduras y ya adultas. En la Biblia hay muchos sabios ancianos que escucharon la palabra de Dios y seguían respondiendo a ella (Moisés, Nicodemo, etc.). Se puede ver que el libro de Proverbios es un libro autoritativo para las otras fuentes de la sabiduría. El autor o sabio es maestro de maestros. Así hay una clase de perfeccionamiento para los sabios. Este hecho denota la profundidad y el valor del libro. También muestra que el libro es producto del esfuerzo de los sabios y no de una sola persona, sea Salomón u otra. Junto a las palabras de los sabios, se encuentran algunos géneros de la literatura sapiencial, tales como «los proverbios», «los dichos profundos» (meliytsah), «los enigmas» (hiydah); todos apuntando a dichos difíciles y complejos, algo en que hay que meditar y reflexionar. Schokel sugiere un proceso de seis partes en estos versículos: «dotes-educación-cultivo-actitudes-actos-consecuencias».

Las metas del libro son altamente comprometedoras. Su deseo superior es formar al joven en una integridad y una madurez que le permitan desarrollar una vida recta y exitosa. Este libro es más amplio que los libros que se publican hoy en día que hablan de «cómo tener éxito en los negocios», o «cómo influir en las personas», o «cómo mejorar el sexo», entre otros temas sobre el éxito. Hay que seleccionar bien la lectura contemporánea, asegurándose que su contenido esté de acuerdo con los principios bíblicos. ¿Cuántos cristianos son guiados por la sabiduría del mundo y pierden las bendiciones de la sabiduría divina por falta del conocimiento bíblico?

Verdades prácticas Se debate mucho hoy en día el tema de la educación. ¿En qué consiste? ¿Cuándo y cómo educar al niño? ¿Qué es una educación adecuada?

Los gobiernos gastan millones en estudios, encuestas y programas piloto con el fin de mejorar los sistemas de educación en cada país. El autor de proverbios nos ayuda a resolver el problema. Una educación adecuada consiste en lo siguiente:

1. Es el proceso de impartir conocimientos y experiencias

2. Es el desarrollo de la autodisciplina bajo supervisión sabia

3. Es la utilización de la información adquirida del pasado en forma positiva y productiva

4. Es el fomento de la justicia, equidad y derechox

5. Es el provecho de la sagacidad, prudencia y sabiduría

La fuente y la consigna de la sabiduría

Termina la primera sección del libro. La oración expone que el temor de Jehová es el principio del conocimiento, haciendo una igualdad entre las dos partes del versículo. Algunos intentan suavizar el impacto de la palabra temor. Otro autor lo llama «un temor reverencial» . Calvino creía en un temor del terror divino (Instituciones de la Religión Cristiana).

De hecho no se trata de un terror insano o un temor satánico. Sin embargo, hay que reconocer que hay un temor santo, un temor que advierte del peligro. Por ejemplo, un niño debe procurar tener un sano temor al enchufe eléctrico desde la niñez. Los padres tienen que disciplinar al niño para que no meta el dedo en un enchufe. El miedo debe funcionar no sólo en el campo físico, sino también en el campo moral. El temor de Jehová mira toda la vida humana e inspira un sano temor hacia la persona de Dios. Aunque el concepto de temor a Dios haya nacido dentro de un contexto pagano donde hay terror al enfrentarse a un dios caprichoso, no es ese el concepto en Proverbios. Aquí, esta actitud muestra una fe viva y una conducta consecuente con la palabra de Dios. En este caso, la palabra de Dios se revela indirectamente a través del dicho humano. Esta frase se encuentra en varios y diversos escenarios de Proverbios. Eclesiastés suma todo su libro con el refrán:…Teme a Dios… Además de los pasajes ya mencionados en Proverbios, hay que añadir los que hablan del «temor a Jehová». El temor de Jehová abre la puerta a la sabiduría divina, siendo este temor la actitud apropiada ante Dios. Además se hace compromiso con la vida del creyente, aumentando sus días, su dignidad y sus bienes, revelándose como fuente de vida y el escudo que nos protege del mal. Ser creyente significa un beneficio en todos los sentidos de la vida humana: en lo espiritual, moral, físico y material. De modo que el mensaje de Proverbios es muy optimista. La palabra principio (re’shiyt) significa el comienzo de algo y a la vez la parte fundamental y principal de algo. Por lo tanto, el temor de Jehová llega a ser la consigna y la fuente de la sabiduría cotidiana, el arte de vivir. Sobre esta piedra se puede construir una vida.

En el lado opuesto se presenta el caso de los insensatos (‘eviyliym) que se encuentra en 19 citas de las 26 del AT. Son tontos porque ignoran la moralidad como si el pecado no tuviera consecuencias. Son opuestos a los sabios. Ignoran las normas morales de la vida. Esta indiferencia les lleva a despreciar, a desvalorizar la sabiduría y la disciplina, las primeras dos metas del libro de Proverbios. Si uno es insensato se puede dejar de leer las palabras del sabio. Aun el orden de la oración pone énfasis en la sabiduría y la disciplina frente al insensato, terminando en forma no usual con el verbo «despreciar». Su carácter se revela en el transcurso del libro. Es orgulloso, moralmente incompetente, le gusta la contienda, se burla de la culpabilidad, menosprecia la disciplina de su padre y no mejora su estado inmoral. Este cuadro pesimista muestra algunas de las características de un insensato incapaz de valorizar la sabiduría. Es un estado de extrema pobreza moral y espiritual que dirige a uno hacia la ruina y la esclavitud. Ya se están entregando las dos opciones, la de llegar a ser sabio o la de llegar a ser insensato. A la vez, el texto revela al joven una preparación para que no se desanime si enfrenta en su camino la presencia de algún insensato, indiferente a la instrucción y la disciplina.

La primera escuela: el hogar

«Escucha» es el primer mandato, el primer llamado del libro de Proverbios. Nos hace recordar Deuteronomio: Escucha, Israel: Jehová nuestro Dios, Jehová uno es. Y amarás a Jehová tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con todas tus fuerzas. Escucha, Israel es el Shema judío (shema significa «escuchar»). Jesús dijo: El que tiene oídos, oiga. Prestar atención a las cosas buenas es esencial en la vida. Escuchar es el primer paso a un diálogo entre dos personas, un diálogo que el maestro-sabio anhela. El llamado va hacia el hijo. En este caso se hace aun mas íntimo o personal al decir hijo mío. Hay básicamente dos interpretaciones del comunicante. Puede ser el padre del hijo (dudoso) o puede ser el maestro de la sabiduría (más probable). Se nota un estilo muy formal como de un ensayo de educación, sus temas son complejos y obviamente no son la enseñanza primaria. El tema del adulterio afecta a los jóvenes que están en el camino a ser hombres; no es un tema para niños pequeños. Seguramente, la educación hogareña había comenzado antes. Se trata de una segunda y más franca etapa de la enseñanza. Esta etapa empieza por hacer recordar las instrucciones de sus padres. El maestro se siente como la extensión o el substituto para los padres, alguien que complementa lo enseñado por los padres. En nombre de ellos, está enseñando a su hijo como un locus parentis. La designación del alumno como hijo mío es frecuente en Proverbios, siendo el título mas común para el alumno. Quizá algunos de los últimos proverbios tienen un contexto donde la expresión hijo mío originalmente se refería al hijo de algún padre quien estaba educándolo. De todas maneras, ahora se usan de parte del maestro sabio para instruir a su «hijo». En otros pasajes, se presenta la expresión hijos). Por fin, existen las palabras recordadas por Lemuel que provinieron de su madre: ¡Oh, hijo mío! ¡Oh, hijo de mi vientre! ¡Oh, hijo de mis votos!. Se nota la fórmula hijo mío que figura en una forma prominente en los primeros capítulos de Proverbios. No se encuentra en las dos colecciones de Salomón (otra evidencia en contra de la autoría de Salomón de los primeros nueve capítulos).

La palabra clave que une este pasaje es musar traducida como disciplina. La estructura del versículo es sinónima. Los dos elementos son disciplina e instrucción (torah: ley o enseñanza). El maestro asume, como buen creyente judío, que los padres van a hacer su parte para que el hijo tenga la instrucción y la disciplina que corresponden. Sin embargo, ¿qué pasa con el niño que tiene padres que no son rectos? ¿Qué pasa con el niño al que le falta uno de los padres y vive en un hogar con una situación irregular? ¿Qué pasa con el hogar de una madre soltera o el de padres separados o divorciados? El sabio asume que los padres van a actuar en forma responsable en la crianza de su hijo. Sin embargo, ¿cuántos hijos andan en las calles como si fueran abandonados? ¿Cuántos padres no asumen la responsabilidad de orientar a sus hijos acerca de las cosas que pasan en la vida? El sabio asume que los padres cumplen su labor sapiencial. Así que el hogar es la primera y más importante escuela.

Lo que se aprende allí llega a ser el fundamento sobre el cual uno construye su vida. Por eso, el llamado de «escuchar» y «no abandonar» las instrucciones de los padres. Se mencionan los padres en varios pasajes. Se habla de los abusos del hijo hacia sus padres en que «menosprecia» a su madre, «roba» a sus padres y «maldice» a sus padres.

En Proverbios es sorprendente la presencia de la madre como educadora del hijo. Su papel es igual al del padre, quien tiene que orientar la educación de su hijo. La madre es la primera mujer mencionada en el libro de Proverbios. Por lo tanto, las palabras de una madre se encuentran en una forma sobresaliente en el último capítulo de Proverbios. Además, el último elogio del libro va hacia la esposa-madre-cocinera-empresaria-creyente que recibe la alabanza de su marido, sus hijos y su Dios. Sólo dentro de este contexto, se puede entender la actitud de rechazo hacia la adúltera y la prostituta porque representan un engaño y una ilusión de fantasía para el joven inexperto. Sin embargo, no es justo rechazar el libro de Proverbios porque menosprecia a la mujer. Lo que se requiere es una interpretación amplia de algunos pasajes para que los proverbios se apliquen a la señorita y no sólo al joven varón, el alumno original del sabio.

Una encuesta muestra que casi todos piensan que los padres deben ser la in- fluencia primaria de los jóvenes. Así contestaron el 97% de los encuestados (Barna Research Group, 1992). Sin embargo, los jóvenes respondieron que sólo un 30% escuchan a los padres, mientras que un 33% escuchan a los amigos. De modo que la influencia de los amigos juega un papel demasiado importante en las vidas de los jóvenes. No todos los amigos son buenos ni tienen el bienestar de los jóvenes en una alta prioridad.

Algunos eruditos identifican lo como un ejercicio alegórico. Se identifica al padre como la persona de Dios. Por lo tanto, se identifica a la madre como la iglesia. Tal interpretación alegórica de la Edad Media no tiene un valor exegético.

La exhortación se justifica. El llamado a «escuchar» y «no abandonar» las enseñanzas paternales es una diadema de gracia, símbolo del entendimiento, y unos collares, símbolo de la voluntad. Es mejor, sin embargo, ver que las enseñanzas son los mejores adornos como modales públicos del carácter de una persona. Hay que recordar que las diademas, sean turbantes o coronas, y los collares eran adornos del varón. Los adornos mostraban la dignidad y el valor de la persona y su familia. Las enseñanzas paternales, los buenos modales, se deben mostrar como lo más apreciado de la persona.

Una invitación a la violencia

Esta sección es una unidad que entra en la primera instrucción al alumno. Se encuentra el estudio de un caso donde la violencia, el robo y las riquezas son elementos fundamentales. Se presenta como el estudio de un caso ético de la vida. El sabio desea permitir que el joven sienta las tentaciones, el hecho y sus trágicas consecuencias. Se puede dividir fácilmente el pasaje.

La sección utiliza las dos partes de la exhortación que se encontraba. Como daba la exhortación y daba la razón, el porqué, dan la exhortación dan la razón, el porqué de ella.

El lema del sabio es instruir a los jóvenes en la prevención del engaño que se encuentra en el mundo. Tal idea se encuentra en los dichos: «Hombre prevenido vale por dos» y «más vale prevenir que curar». Evitar una desgracia como la que puede resultar como consecuencia de andar con una banda de delincuentes juveniles es mejor que sufrir, a veces por años, las consecuencias de algunos hechos malvados. ¿Cuántos jóvenes pierden su juventud mientras se encuentran encarcelados por algún delito? Por cierto, las cárceles están llenas de los jóvenes ingenuos.

El verbo para «persuadir» en el v. 10 viene de la misma raíz de la palabra ingenuo, algo así como «ingenuar». Los pecadores que son antisociales o criminales esperan atrapar a un joven ingenuo. La invitación comienza con un llamado al compañerismo, a ser uno del grupo: «Ven con nosotros«. Esa es una de las tentaciones más grandes de hoy en el mundo urbano y uno de los temas más frecuentes de Proverbios. La persona pierde su valor de individuo en la esperanza de ser estimado dentro del grupo.

La segunda parte de la invitación solicita al joven ingenuo a hacer violencia a la gente inocente. La violencia opera en una forma muy perversa en algunas personas. Se siente un poder sobre los demás. Tal potencia les hace jactarse: «los tragaremos vivos, como el Seol». La palabra Seol (she’ol, el lugar de los muertos) hace referencia al lugar donde van todos los muertos, los justos y los pecadores. Los antisociales se jactan por su capacidad de tener el mismo poder absoluto sobre sus víctimas como Seol, la misma muerte. En Proverbios, Seol se describe como «insaciable» y que no sabe decir «basta». La muerte es poderosa, pero Cristo es más poderoso que la muerte. 1 Corintios dice: El último enemigo que será destruido es la muerte. El tema de la muerte como el tema del Seol es frecuente en Proverbios. El tema paralelo al Seol es la fosa; nos hace recordar las experiencias en la fosa de José, la fosa de Jeremías y la fosa de los leones de Daniel. Las tres experiencias eran muy tristes, aunque Dios tuvo la última palabra en los tres ejemplos.

10a «hijo mío» consignatario 10b «si los pecadores» invitación de pecadores

10c « no lo consientas» instrucción sabia negativa

11–14 «Ven con nosotros» invitación de pecadores

15a «hijo mío» consignatario

15b «no andes» instrucción sabia negativa

15c « aparta tu pie» instrucción sabia afirmativa

16–18 «porque» instrucción sabia que da la razón

19 «tales son las sendas» instrucción sabia proverbial

La violencia, lit. «derramar sangre» en hebreo, opera en una forma muy perversa en algunas personas. Fácilmente un grupo de jóvenes podría lastimar a un transeúnte inocente, especialmente si la víctima es un anciano, o una mujer o un adolescente solitario. La violencia resulta en una nueva experiencia, una aventura para el ingenuo que es reclutado por la banda. Tal hecho resulta repugnante al joven equilibrado.

La tercera parte del llamado expone el motivo verdadero de la violencia, es decir el robo: «Hallaremos riquezas de toda clase; llenaremos nuestras casas de ganancias«. Las palabras riquezas, ganancias, bolsa y codicia detallan la meta perversa de los ladrones juveniles en esta instrucción. Parece ser que el robo es el principal crimen en la vida de los delincuentes juveniles. Las cárceles en América Latina se han llenado de jóvenes que han caído en la trampa de la ilusión de las riquezas fáciles. Algunos en el pasado y aún hoy en día llegan al extremo de robar a sus propios padres.

¿Cuánto sufrimiento puede eliminarse con el cumplimiento del octavo mandamiento: No robarás? El sabio llega a la misma conclusión que está expresada en el octavo mandamiento. La perspectiva del mandamiento empieza como la voluntad de Dios (de arriba), mientras la perspectiva del dicho empieza como la observación de la vida (de abajo). Sin embargo, las dos perspectivas llegan a la misma conclusión: el robo es un engaño que no sirve. El sabio empieza con observar la vida mientras el profeta empieza con escuchar la palabra de Dios. Sin embargo, la culminación de la observación sabia es afirmar la revelación divina. La vida cotidiana se encuentra dentro del marco de un mundo con un orden moral.

La fascinación por la violencia (el eufemismo hebreo es derramar sangre) se puede notar hoy en día. Los medios de comunicación nunca se sacian de describir las diversas formas de asesinar a una persona. Este entretenimiento pervertido tiene un poder tremendo sobre algunas personas que son ingenuas, jóvenes sin un criterio formado. Por lo tanto, anima a las personas con problemas emocionales a actuar en una forma antisocial. Esta estimulación perversa no se necesita en el mundo de hoy. A tal grado llegó la televisión norteamericana que el Congreso hizo algunas consultas sobre el tema de «la violencia en la televisión» en 1993, obligando a los canales a restringir las imágenes de la violencia. Una encuesta dio como cifras la cantidad de 7.000 actos de violencia anual que son vistos por los adolescentes. De hecho, sólo un 7% de la población norteamericana ha estado involucrada en un acto que gira alrededor del mandamiento acerca de matar. De modo que la televisión exagera la presencia del asesinato en la sociedad y a la vez estimula a algunos pocos a actuar en una forma perversa.

Derek, traducido camino, habla de la conducta o el estilo de vida. Son dos los caminos del hombre: Jehová conoce el camino de los justos, pero el camino de los impíos perecerá. Esta imagen del camino como la conducta humana sigue en las páginas del NT.

Reaparece dentro de una lista de citas que han sido combinadas y puestas en la arta a los Romanos por el apóstol Pablo: Sus pies son veloces para derramar sangre. Se muestra que la violencia es una de las características de la naturaleza pecaminosa del hombre. Este versículo empieza a mostrar el porqué de la exhortación. Los criminales son personas que buscan violentar a otros.

Se puede comenzar con la palabra «porque»: Porque en vano se tiende la red… Se utiliza un modismo de la época en que figura «el cazador de aves». Seguramente fue una profesión muy común en el tiempo de los Proverbios (e.g. Salomón, Ezequías, etc.). Oseas usa la figura del cazador de aves para describir a Dios en su captura de Egipto, y Asiria en su apoyo a Efraín, es decir Israel en el norte. Algunos han sugerido que el joven no va a ser engañado por las palabras del criminal. Esta es una interpretación muy poco probable para la urgencia de la enseñanza. Está en duda la decisión del joven en todo el pasaje. Una segunda interpretación dice que las consecuencias de la violencia son obvias, y nadie va a ser engañado. Si fuese la interpretación correcta, ¿por qué algunos llegan a ser engañados?

La interpretación más adecuada entiende que los pecadores son los que llegan a ser las aves atrapadas en su propia red, anticipando. El resultado de la actividad de violencia y robo es ser la víctima del propio pecado. La jactancia se convierte en lamento, y la burla en llanto. Se puede hasta perder la vida intentando robar al prójimo. El sabio muestra el peligro de aceptar la invitación dada. Un refrán común dice: «El que se acueste con perros, se levantará con pulgas.» Andar con los criminales resultará en compartir las mismas consecuencias que ellos.

La palabra codicia (betsa) significa una ganancia material a través de fines injustos o violentos. Puede traducirse con el énfasis en hebreo de la palabra codicia o avaricia que se presentan en dos palabras de la misma raíz. Por ejemplo, se puede traducir «el codicioso codicioso» o «el avaricioso avaro», así captando la idea de el que es dado a la codicia (el hebreo es botse’a batsa). Esta expresión aparece en otros pasajes del AT como ganancias injustas o deshonestas. El robo era uno de los problemas más frecuentes del mundo urbano según las indicaciones de Proverbios. El cristiano no debe ser ladrón, como dice 1 Pedro: Así que, ninguno de vosotros padezca como homicida, o ladrón, o malhechor, o por entremeterse en asuntos ajenos. Efesios dice: El que robaba no robe mas, sino que trabaje esforzadamente, haciendo con sus propias manos lo que es bueno… Por supuesto, se supone una sociedad en que hay trabajo para todos los ciudadanos. Una de las señales de una sociedad no madura es que no ha sabido utilizar las energías y las capacidades de su pueblo para un mejor desarrollo integral.

La codicia Si tomamos un pedazo de cera, un pedazo de carne, un poco de arena y un pedazo de barro, y los colocamos encima de una fogata, cada uno reacciona en forma diferente. La cera se derrite, la carne se cocina, la arena sofoca el fuego y el barro se endurece, como reacciones diferentes al fuego. Así las personas reaccionan en forma diferente a las verdades de la palabra de Dios. Algunos escuchan con toda atención su mensaje, otros desvían su atención a otras cosas, y otros rechazan por completo su mensaje.

El fuego es un elemento que consume y purifica. Algunos pueden utilizar el fuego en forma positiva, para su propio beneficio, pero otros dejan que el fuego sea medio de destrucción. Las personas llegan a ser atrapadas en sus propios pecados, porque la codicia tiende a consumirlos.

Un predicador callejero

Esta sección puede dividirse en dos partes que muestran dos actitudes. La primera parte muestra una actitud positiva cuando la sabiduría extiende una invitación al joven. La invitación se extiende a los ingenuos-burladores-necios para cambiar su estilo de vida, empezando a vivir en una manera sabia. Sin embargo, la reacción de los invitados no es afirmativa como se ha esperado.

La segunda parte tiene una actitud negativa pero realista de parte de la sabiduría, cuando queda clausurada la invitación extendida en la parte anterior. Se declara el fin de la invitación, ya ha pasado el tiempo oportuno. Se hace referencia a un futuro cuando se acabará la paciencia de Dios y la respuesta «no» es para siempre. Hay que aprovechar las oportunidades cuando se presentan.

El orden gramatical de la oración hebrea es el verbo seguido por el substantivo o el sujeto. Al contrario, el v. 20 pone énfasis en el substantivo a través de ubicarlo en el comienzo de la oración. Así la palabra sabiduría recibe la prominencia. La sabiduría entra al escenario de la historia humana «gritando»; la palabra hebrea es taronah, traducida en el texto como llama en las calles. La sabiduría divina no se confina a los recintos religiosos, sino que es agresiva y audaz. Nos hace pensar en el predicador evangélico que proclama las buenas nuevas de Cristo Jesús en las calles de las ciudades de América Latina (p. ej. todos los días se puede ver algún predicador evangélico en la Plaza de Armas de Santiago de Chile). Insatisfecha de quedarse tranquila en el templo salomónico o en un recinto religioso, la sabiduría sale con la seguridad de que toda la tierra es del Señor y todo recinto es sagrado. El «predicador sabiduría» está dispuesto a hacer competencia con el ruido del mundo, con las invitaciones pecaminosas del mundo como la dada por los criminales. El «predicador sabiduría» se encuentra donde están las actividades del negocio, del juicio, de la educación, etc. Ahí está la gente con sus problemas, con sus anhelos y con sus debilidades. Es un predicador callejero por necesidad de los oyentes. Ahí en la calle está el violentox. Ahí se presenta la mujer ajenax. La sabiduría da su llamado en medio de las muchas invitaciones que se pueden escuchar. Ella llama, mejor decir grita, … da su voz… proclama… pronuncia sus dichos… No se calla, sino entra en las calles… las plazas… las murallas… las entradas de las puertas de la ciudad. Ahí está el pueblo que necesita el mensaje de vida.

Las puertas de la ciudad se nombran por la importancia del lugar como un gran mercado central para el comercio de la ciudad y como un recinto donde se trataban las disputas legales. La palabra murallas, se encuentra en la Septuaginta, reemplazando a la palabra hebrea que es difícil de traducir dentro del contexto del versículo. El hebreo se traduce como «el bullicioso» o «lugar de mucha bulla» o «ruido». Por lo tanto, expresa bien los sonidos del lugar público y de mucha actividad, seguramente un eufemismo para hablar del lugar. Será mejor guardar la connotación del hebreo, agregando algo del sonido de la bulla a la interpretación del texto. De todos modos, esta interpretación expresa bien la mucha actividad y el movimiento de gente en la puerta de la ciudad.

En este primer discurso de sabiduría, hay un tono de gravedad y urgencia que ha sido clasificado como un «discurso profético» (Schokel). La sabiduría en un sentido personificado llega a ser la mediadora entre Dios y el hombre. Su mensaje va dirigido a los ingenuos, a los burladores (que identifica a los desdeñosos o aquellos que desprecian a otros) y a los necios (que indica aquellas personas que teniendo la oportunidad para avanzar son indiferentes a la sabiduría).

El necio es el indiferente. En el libro de Proverbios se dan ampliamente las características del necio. Los necios son indiferentes a la sabiduría, una tristeza para sus padres, sin honor, irresponsables, confiados en su ignorancia y peleadores.

El verbo desearán se distingue de los otros dos verbos del versículo en que se encuentra en la forma perfecta, es decir como un hecho ya consumado. El autor, sin duda, se da cuenta que así es el burlador, y la acción aparece como algo ya hecho.

La palabra «ingenuidad» hace su única aparición aquí en todo el AT. La traducción es difícil por hallarse una sola vez, pero es mas fácil aquí por su unión con la palabra «ingenuo» de la misma raíz. Se nota el juego hebreo de repetición: ingenuos con ingenuidad y burladores con burlarse.

Esta lista de hombres tontos, los ingenuos o simples, los burladores y los necios, recibe la invitación de sabiduría para reflexionar y arrepentirse: ¿Hasta cuándo?… ¡Volveos!. La palabra «volver» es el concepto veterotestamentario para el arrepentimiento. Las hermosas palabras he aquí declaran una sorpresiva bendición que resultará del arrepentimiento sincero. He aquí expresa algo sorpresivo o novedoso en el texto o el escenario atrás del texto. La palabra griega idóu en el NT expresa la misma idea. ¿Cuándo vamos a darnos cuenta que el arrepentimiento abre la puerta a Dios y las verdaderas riquezas? Sabiduría dice: Yo os manifestaré… os haré saber…

Los dos regalos de sabiduría al arrepentido son la manifestación del espíritu de la sabiduría y la comprensión de las palabras de la sabiduría. Aquí la palabra «manifestar» o lit. «burbujear hacia afuera», puede traducirse «derramar» quedando «derramaré mi espíritu». Hay varios ejemplos donde el espíritu y una palabra sabia están unidos. Así los ingenuos-burladores-necios tienen la oportunidad de ser los sabios proféticos de Dios, la oportunidad de ser el depositario o el recipiente de la palabra de Dios y de ser el mensajero de Dios. Sabiduría da al ingenuo la oportunidad para ser un profeta de la invitación divina; es una expresión sincera hacia el pobre en espíritu.

Habla de las primeras reacciones de los oyentes. El rechazo y la indiferencia son los rasgos de la gente ingenua-burladora-necia a pesar de la insistencia de sabiduría. La dureza del pueblo es sorprendente.

Se termina el ciclo empezado. La palabra reprensión (tokajat) significa «censura» o «reprimenda». La gente del mundo no desea ser corregida. Está contenta de seguir el camino de la indiferencia y el autoengaño. Se nota que el llamado de sabiduría se ha extendido durante un tiempo por la idea de extendí mis manos que puede traducirse extendía mis manos. Por el otro lado, la gente en una forma persistente ha insistido en no escuchar la voz de sabiduría.

Empiezan una nueva etapa en la vida de los oyentes, en verdad no-oyentes. Los dos versículos se unen a través de un paralelismo invertido. La traducción de las palabras llegue y lo-que-teméis (una sola palabra en el hebreo) puede ser: «Cuando pega o ataca lo que le da pánico o lo que le da terror.» Las palabras son muy llamativas. Lo que produce el terror no es esperado, llega «sin decir, agua va», es decir, sin previo aviso. Al comienzo, la palabra hebrea gam (traducida también) puede traducirse «por lo tanto», pero siempre pone énfasis en subrayar el pronombre «yo» que ya ocupa un lugar favorecido en el texto. La actitud es la de decir: «Ahora me toca a mí reírme de usted.» La actitud es recíproca a la reacción, aunque no se menciona el aspecto de que sabiduría fue burlada por los ingenuos-burladores-necios. De todas maneras, ¿no suenan crueles estas palabras? Una idea paralela se encuentra en el Salmo 2:4, cuando Dios va a reírse de los pueblos y los gobernantes que están contra Jehová y su ungido. Aquí, la risa muestra la confianza absoluta y la seguridad total de alguien que tiene razón y debe ser escuchado. No debemos exagerar el significado o la importancia de la risa ni entenderla en los términos del gesto hoy día.

La desgracia que cae sobre los que rechazan la sabiduría se encuentra en una forma triple de los substantivos: destrucción, calamidad y tribulación y angustia. Esta triple fórmula se ha visto con los ingenuos, con los burladores y con los necios. La palabra torbellino es única en el AT, y significa una tormenta devastadora. La desgracia viene como una consecuencia de las actitudes y las acciones de los tres personajes o posiblemente como algunas calamidades naturales (terremoto, sequía, inundación, etc.). La desgracia no es la obra de sabiduría, quien haya buscado venganza o haya causado algún daño. Por lo tanto, lo peor de los temores de los ingenuos-burladores-necios se ha cumplido. Tal calamidad ha producido una situación existencial de angustia. ¡Ya se encuentran en una crisis!

Calamidades que traen angustia Cada vez que acontece una calamidad, tales como una inundación, un terremoto o un huracán, hay personas que se enojan con Dios, diciendo que pudiera haber obrado para evitar tal tragedia. Otros acusan a Dios de ser cruel en permitir la muerte de tantas personas y la pérdida de tantas posesiones materiales.

Es cierto que Dios es soberano en el universo, pero a la vez ha establecido unas leyes de la naturaleza que tienen que funcionar en forma constante para el bien de todos. Aunque las crisis afectan a muchos, el no funcionar las leyes de la naturaleza traería consecuencias aun más graves para la humanidad. Por ejemplo, la ley de la gravedad es causa de la caída de aviones en que mueren centenares de personas. Pero, ¿qué tal si no pudiéramos contar con la constancia de la ley? El efecto sería desastroso.

Las calamidades llaman la atención al hecho de que somos frágiles, y debemos confiar en Dios y vivir de tal manera que le agrademos hasta donde sea posible. Si lo hacemos, podemos saber que Dios nos brinda su amor y misericordia en cada circunstancia.

El ser humano tiene que recordar que no es todopoderoso, y no tiene capacidad de pronosticar el futuro. Por eso, debemos vivir cada día en sumisión a la voluntad divina, y en obediencia a sus mandatos. El rechazo del camino de Dios tarde o temprano traerá las consecuencias de sufrimiento.

El tiempo oportuno no es para siempre

Contienen la segunda parte de esta sección. Ahora en el medio de la desgracia y apresurada por la angustia, la gente no oyente clama intensamente a sabiduría. Sin embargo, el tiempo oportuno se ha acabado. Sabiduría se encuentra silenciosa. Ya no está extendiendo la mano. Dice que aborrecieron el conocimiento, repitiendo el refrán y la actitud de los necios, y no escogieron el temor de Jehová, es decir no tenían una fe llena de la maravilla y el respeto. La actitud de los necios, entonces, ha ganado la atención de la multitud. La ausencia del temor de Jehová va en contra de la consigna del libro: El temor de Jehová es el principio del conocimiento. El problema de la gente no es algo superficial, sino de raíz. El dicho popular hoy en día es que «nunca es tarde» o «mejor tarde que nunca». Sin embargo, la evidencia bíblica aquí muestra que hay un tiempo oportuno y hay un tiempo inoportuno y demasiado tarde. Mejor tomar una decisión oportuna en vez de ser tarde. Aun Jesús habló a los fariseos diciendo que en aquel tiempo ellos podían buscarlo pero más tarde ellos no iban a poder encontrarlo. ¡No hay que perder las oportunidades de la vida!

Se agrega a lo dicho, mostrando cómo los no oyentes habían rechazado la reprensión, la corrección ofrecida por sabiduría. Se había desvalorizado lo dicho por sabiduría. Entonces da el resultado de «menospreciar la reprensión». Ahora es el tiempo de la cosecha, la cosecha de las malas obras y de sus malas opiniones. Ellos van a sentir el dolor de sus propios pecados y van a sentirse hartos de sus propios consejos (perversos). Aun el pecador se cansa de escuchar sus propias mentiras y falsa sabiduría.

Incluyen un dicho común en el tiempo de Salomón y un paralelismo antitético entre los dos versículos. Años más tarde, Cristo llama a los escribas y fariseos: ¡Necios y ciegos!. Al considerar a los necios, Martín Lutero escribe que los necios son «toda clase de gente relajada, frívola, desconsiderada, principalmente a los que andan, actúan y hablan sin la palabra de Dios por propia razón y propósito»

Se hace mención de dos de los tres grupos, los ingenuos y los necios. No se presentan los burladores. En ambos casos la desgracia, matará o echará a perder, es el resultado del descarrío, la apostasía y la dejadez de parte de los ingenuos y de los necios, respectivamente. Es una ampliación de los resultados ya descritos. Por el otro lado asegura la confianza en el vivir, la tranquilidad de la vida y la protección contra el mal para aquellos que «escuchan» a la sabiduría. Todavía hay un tiempo oportuno para el lector de Proverbios. En la sabiduría de Dios está la verdadera confianza. El temor de Jehová, ausente en la actitud de los necios entre otros, previene el temor del mal.

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