El verbo desearán se distingue de los otros dos verbos del versículo en que se encuentra en la forma perfecta, es decir como un hecho ya consumado. El autor, sin duda, se da cuenta que así es el burlador, y la acción aparece como algo ya hecho.
La palabra «ingenuidad» hace su única aparición aquí en todo el AT. La traducción es difícil por hallarse una sola vez, pero es mas fácil aquí por su unión con la palabra «ingenuo» de la misma raíz. Se nota el juego hebreo de repetición: ingenuos con ingenuidad y burladores con burlarse.
Esta lista de hombres tontos, los ingenuos o simples, los burladores y los necios, recibe la invitación de sabiduría para reflexionar y arrepentirse: ¿Hasta cuándo?… ¡Volveos!. La palabra «volver» es el concepto veterotestamentario para el arrepentimiento. Las hermosas palabras he aquí declaran una sorpresiva bendición que resultará del arrepentimiento sincero. He aquí expresa algo sorpresivo o novedoso en el texto o el escenario atrás del texto. La palabra griega idóu en el NT expresa la misma idea. ¿Cuándo vamos a darnos cuenta que el arrepentimiento abre la puerta a Dios y las verdaderas riquezas? Sabiduría dice: Yo os manifestaré… os haré saber…
Los dos regalos de sabiduría al arrepentido son la manifestación del espíritu de la sabiduría y la comprensión de las palabras de la sabiduría. Aquí la palabra «manifestar» o lit. «burbujear hacia afuera», puede traducirse «derramar» quedando «derramaré mi espíritu». Hay varios ejemplos donde el espíritu y una palabra sabia están unidos. Así los ingenuos-burladores-necios tienen la oportunidad de ser los sabios proféticos de Dios, la oportunidad de ser el depositario o el recipiente de la palabra de Dios y de ser el mensajero de Dios. Sabiduría da al ingenuo la oportunidad para ser un profeta de la invitación divina; es una expresión sincera hacia el pobre en espíritu.
Habla de las primeras reacciones de los oyentes. El rechazo y la indiferencia son los rasgos de la gente ingenua-burladora-necia a pesar de la insistencia de sabiduría. La dureza del pueblo es sorprendente.
Se termina el ciclo empezado. La palabra reprensión (tokajat) significa «censura» o «reprimenda». La gente del mundo no desea ser corregida. Está contenta de seguir el camino de la indiferencia y el autoengaño. Se nota que el llamado de sabiduría se ha extendido durante un tiempo por la idea de extendí mis manos que puede traducirse extendía mis manos. Por el otro lado, la gente en una forma persistente ha insistido en no escuchar la voz de sabiduría.
Empiezan una nueva etapa en la vida de los oyentes, en verdad no-oyentes. Los dos versículos se unen a través de un paralelismo invertido. La traducción de las palabras llegue y lo-que-teméis (una sola palabra en el hebreo) puede ser: «Cuando pega o ataca lo que le da pánico o lo que le da terror.» Las palabras son muy llamativas. Lo que produce el terror no es esperado, llega «sin decir, agua va», es decir, sin previo aviso. Al comienzo, la palabra hebrea gam (traducida también) puede traducirse «por lo tanto», pero siempre pone énfasis en subrayar el pronombre «yo» que ya ocupa un lugar favorecido en el texto. La actitud es la de decir: «Ahora me toca a mí reírme de usted.» La actitud es recíproca a la reacción, aunque no se menciona el aspecto de que sabiduría fue burlada por los ingenuos-burladores-necios. De todas maneras, ¿no suenan crueles estas palabras? Una idea paralela se encuentra en el Salmo 2:4, cuando Dios va a reírse de los pueblos y los gobernantes que están contra Jehová y su ungido. Aquí, la risa muestra la confianza absoluta y la seguridad total de alguien que tiene razón y debe ser escuchado. No debemos exagerar el significado o la importancia de la risa ni entenderla en los términos del gesto hoy día.
La desgracia que cae sobre los que rechazan la sabiduría se encuentra en una forma triple de los substantivos: destrucción, calamidad y tribulación y angustia. Esta triple fórmula se ha visto con los ingenuos, con los burladores y con los necios. La palabra torbellino es única en el AT, y significa una tormenta devastadora. La desgracia viene como una consecuencia de las actitudes y las acciones de los tres personajes o posiblemente como algunas calamidades naturales (terremoto, sequía, inundación, etc.). La desgracia no es la obra de sabiduría, quien haya buscado venganza o haya causado algún daño. Por lo tanto, lo peor de los temores de los ingenuos-burladores-necios se ha cumplido. Tal calamidad ha producido una situación existencial de angustia. ¡Ya se encuentran en una crisis!
Calamidades que traen angustia Cada vez que acontece una calamidad, tales como una inundación, un terremoto o un huracán, hay personas que se enojan con Dios, diciendo que pudiera haber obrado para evitar tal tragedia. Otros acusan a Dios de ser cruel en permitir la muerte de tantas personas y la pérdida de tantas posesiones materiales.
