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Deuteronomio 16: Fiestas anuales

El mes de Abib : Llamado más tarde Nisan, correspondía aproximadamente al período de primavera de marzo o abril. Exodo dice que la celebración de la pascua debía realizarse el día catorce de Abib, y la de los Panes sin Levadura en los siete días siguientes. De ahí que la Pascua y la Fiesta de los Panes sin Levadura fueran dos partes de un solo festival mayor. En éxodo, se ofrece una regulación detallada de este festival. La Pascua recordaba la liberación de los israelitas de Egipto, y por lo tanto era una fiesta de la liberación del pueblo y del establecimiento de la comunidad del pacto.

Deu 16:1 Fiestas anuales

Deu 16:1 Guardarás el mes de Abib, y harás pascua(A) a Jehová tu Dios; porque en el mes de Abib te sacó Jehová tu Dios de Egipto, de noche.

Deu 16:2 Y sacrificarás la pascua a Jehová tu Dios, de las ovejas y de las vacas, en el lugar que Jehová escogiere para que habite allí su nombre.

La pascua : Aquí se indica el animal sacrificado durante la Pascua, el pesah Esta es la misma palabra utilizada para designar la celebración. La Pascua había sido celebrada en Egipto en el seno de la familia y dentro de las casas. Ahora, después que Israel tomó posesión de la tierra prometida, Dios la convocaba para que su celebración tuviese lugar en un sitio determinado, en el lugar que Jehová escogiere para su santuario. De manera que el pueblo de Dios debía reunirse en un lugar, como una sola familia, bajo la dirección de un solo Dios.

Sacrificarás, zabach: Matar, hacer pedazos o sacrificar. El sustantivo zebach «un sacrificio», proviene de este verbo. Mientras en la mayoría de los idiomas occidentales la palabra sacrificio meramente sugiere una inconveniencia o la entrega de un regalo costoso, en el idioma hebreo encierra la idea de ofrendar una vida. De zabach también viene la palabra mizbeach «altar», que literalmente significa lugar para sacrificios.

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Deu 16:3 No comerás con ella pan con levadura; siete días comerás con ella pan sin levadura, pan de aflicción, porque aprisa saliste de tierra de Egipto; para que todos los días de tu vida te acuerdes del día en que saliste de la tierra de Egipto.

El pan de aflicción : El pan sin levadura constituía un símbolo de las penalidades sufridas en Egipto y la opresión de Faraón. Este pan les recordaba la premura de la huida de ese país, en la que no hubo tiempo siquiera para preparar la masa con levadura

Deu 16:4 Y no se verá levadura contigo en todo tu territorio por siete días; y de la carne que matares en la tarde del primer día, no quedará hasta la mañana.

La prohibición de la levadura y el total consumo de la carne simbolizaban el énfasis en la pureza de esta celebración.

Deu 16:5 No podrás sacrificar la pascua en cualquiera de las ciudades que Jehová tu Dios te da;

Deu 16:6 sino en el lugar que Jehová tu Dios escogiere para que habite allí su nombre, sacrificarás la pascua por la tarde a la puesta del sol, a la hora que saliste de Egipto.

Deu 16:7 Y la asarás y comerás en el lugar que Jehová tu Dios hubiere escogido; y por la mañana regresarás y volverás a tu habitación.

Deu 16:8 Seis días comerás pan sin levadura, y el séptimo día será fiesta solemne a Jehová tu Dios; no trabajarás en él.

Deu 16:9 Siete semanas contarás; desde que comenzare a meterse la hoz en las mieses comenzarás a contar las siete semanas.

Deu 16:10 Y harás la fiesta solemne de las semanas(B) a Jehová tu Dios; de la abundancia voluntaria de tu mano será lo que dieres, según Jehová tu Dios te hubiere bendecido.

La fiesta solemne de las semanas : El segundo festival anual por la cosecha que se celebraba en Israel. Se le llama la Fiesta de la Siega; el Día de las Primicias; y Pentecostés (basado en la traducción griega de «cincuenta días»). Se ofrecen detalles sobre estas fiestas. La celebración estaba dedicada a la providencia de Dios en la cosecha.

Deu 16:11 Y te alegrarás delante de Jehová tu Dios, tú, tu hijo, tu hija, tu siervo, tu sierva, el levita que habitare en tus ciudades, y el extranjero, el huérfano y la viuda que estuvieren en medio de ti, en el lugar que Jehová tu Dios hubiere escogido para poner allí su nombre.

Deu 16:12 Y acuérdate de que fuiste siervo en Egipto; por tanto, guardarás y cumplirás estos estatutos.

Deu 16:13 La fiesta solemne de los tabernáculos(C) harás por siete días, cuando hayas hecho la cosecha de tu era y de tu lagar.

La fiesta solemne de los tabernáculos : Este festival agrario ocurría en el otoño, cuando se recolectaban todos los productos. Se le llama la Fiesta de la Cosecha. Detalles de cómo se observaba esta festividad aparecen. Cada año de reposo se leía a todo Israel la Ley durante esta fiesta.

Deu 16:14 Y te alegrarás en tus fiestas solemnes, tú, tu hijo, tu hija, tu siervo, tu sierva, y el levita, el extranjero, el huérfano y la viuda que viven en tus poblaciones.

Deu 16:15 Siete días celebrarás fiesta solemne a Jehová tu Dios en el lugar que Jehová escogiere; porque te habrá bendecido Jehová tu Dios en todos tus frutos, y en toda la obra de tus manos, y estarás verdaderamente alegre.

Deu 16:16 Tres veces cada año aparecerá todo varón tuyo delante de Jehová tu Dios en el lugar que él escogiere: en la fiesta solemne de los panes sin levadura, y en la fiesta solemne de las semanas, y en la fiesta solemne de los tabernáculos. Y ninguno se presentará delante de Jehová con las manos vacías;

Todo hombre tenía que viajar tres veces al año al santuario ubicado en la ciudad designada como la capital religiosa de Israel. En estas fiestas, se exhortaba a que cada participante diera lo que pudiera en proporción a lo que Dios le había dado. Dios no pretende que le demos más de lo que podemos, pero seremos bendecidos al dar con alegría. Para algunos de nosotros, el diez por ciento puede ser una carga. Para muchos de nosotros, es demasiado poco. Vea lo que tiene y luego dé en la proporción en la que le ha sido dado.

Deu 16:17 cada uno con la ofrenda de su mano, conforme a la bendición que Jehová tu Dios te hubiere dado.

Administración de la justicia

Deu 16:18 Jueces y oficiales pondrás en todas tus ciudades que Jehová tu Dios te dará en tus tribus, los cuales juzgarán al pueblo con justo juicio.

Se establecerían tribunales locales en todas sus ciudades . Las sentencias de estos tribunales de primera instancia podían ser apeladas ante el alto tribunal radicado en el santuario principal, cuyo veredicto era definitivo.

Deu 16:19 No tuerzas el derecho; no hagas acepción de personas, ni tomes soborno; porque el soborno ciega los ojos de los sabios, y pervierte las palabras de los justos.(D)

Deu 16:20 La justicia, la justicia seguirás, para que vivas y heredes la tierra que Jehová tu Dios te da.

Estos versículos anticipaban un gran problema que los israelitas enfrentarían al llegar a la tierra prometida. Si bien tenían a Josué como su líder nacional, no pudieron terminar de elegir otros líderes espirituales que guiaran a las tribus, los distritos y las ciudades con justicia y sabiduría divinas. Debido a que no designaron jueces sabios y administradores santos, la rebelión y la injusticia infestaron sus comunidades. Es responsabilidad seria designar o escoger cuidadosamente funcionarios que sean sabios y justos. En su esfera de influencia (casa, iglesia, escuela, trabajo) ¿está garantizando de que prevalezcan la justicia y la santidad? Como Israel lo llegaría a descubrir, si fracasamos en escoger líderes que sustenten la justicia, la nación puede verse en serias dificultades.

Deu 16:21 No plantarás ningún árbol para Asera(E) cerca del altar de Jehová tu Dios, que tú te habrás hecho,

Deu 16:22 ni te levantarás estatua,(F) lo cual aborrece Jehová tu Dios.

Las fiestas de Jehová

Esta sección introduce y enseña cómo celebrar las tres grandes fiestas que cada año se llevaban a cabo en el santuario central. En los días de fiestas los israelitas se congregaban en el templo para celebrar los grandes eventos en su historia. Los festivales eran llamados “asambleas sagradas” o “fiestas solemnes de Jehová”.

Todo el pueblo de Israel, inclusive los extranjeros que habitaban entre ellos, se regocijaban y celebraban con gran júbilo las bendiciones que Jehová había derramado sobre la nación y sobre cada persona. Esta sección instruye al pueblo de cuándo comparecer delante de Jehová para celebrar la fiesta de la Pascua, la fiesta de Pentecostés o fiesta de las Semanas, y la fiesta de los Tabernáculos o fiesta de las Cabañas.

La Fiesta de la Pascua

La instrucción para la celebración de la Pascua integra dos celebraciones: la de los panes sin levadura; y la de la Pascua.

La fiesta de la Pascua se celebraba en el mes de Abib. El nombre del mes de la Pascua sigue el antiguo calendario israelita que usaba nombres cananeos para designar los meses del año. Abib era el primer mes del año litúrgico; es probable que el año civil empezaba en el séptimo. Abib corresponde a marzoabril, el principio de la primavera. La palabra abib significa “espigas maduras”. El mes se llamaba así porque en la primavera maduraba el grano. Después del cautiverio en Babilonia, el pueblo de Israel adoptó el calendario babilónico y el nombre del mes fue cambiado a Nisán.

Las fiestas del pan sin levadura y de la Pascua estaban asociadas con la salida de Israel de Egipto. Estas fiestas eran celebradas en honor a Jehová, porque en el mes de Abib Jehová había redimido a su pueblo de la esclavitud egipcia para traerlos a la tierra que él había prometido dar a Abraham y a sus descendientes.

La palabra “Pascua” viene del verbo heb pasah que significa “pasar por alto”. La fiesta de la Pascua conmemoraba la noche cuando Jehová pasó por las casas israelitas en Egipto. En aquella noche el ángel de Jehová pasó de largo las casas israelitas y mató a los primogénitos egipcios. La fiesta de la Pascua se tornó en la ocasión para que los israelitas enseñaran a sus hijos el significado de la redención de Israel de Egipto.

El sacrificio de la Pascua era un cordero o una vaca. El sacrificio original de la Pascua era un cordero. Posiblemente la vaca era sacrificada como parte de los sacrificios diarios ofrecidos en el templo, o en la celebración de la fiesta de los panes sin levadura. La celebración de la Pascua era hecha entre los miembros de la familia, pero la legislación deuteronómica enseña que la fiesta de la Pascua debía ser celebrada en el santuario central, en el lugar que Jehová haya escogido para hacer habitar allí su nombre. Este cambio refleja la noción que en Canaán, Israel no sería más una aglomeración de familias sino una nación unida bajo la adoración de Jehová. Por esta razón, la fiesta de la Pascua se tornó en una fiesta nacional y en una ocasión de peregrinación al templo.

La fiesta de los panes sin levadura es introducida en conexión con la celebración de la fiesta de la Pascua. Se mencionan tres fiestas de peregrinación, y la primera de ellas es la fiesta de los panes sin levadura (mazzot). Durante esta fiesta el pueblo de Israel tenía que comer panes sin levadura siete días en el mes de Abib. Según el libro de Exodo, la fiesta de los panes sin levadura era una fiesta agrícola celebrada en la primavera de cada año durante la cosecha de la cebada. Con la asociación de esta fiesta con la de la Pascua, la celebración de la fiesta de los panes sin levadura sigue a la celebración de la Pascua. La preparación para la Pascua empezaba en el décimo día del mes de Abib. El cordero pascual era sacrificado en el día 14 del mes, hacia la puesta del sol y al comenzar el día quince se celebraba la fiesta de los panes sin levadura por siete días, hasta el día 21 de Abib. La celebración de esta fiesta terminaba con una asamblea santa.

El propósito de la celebración de la fiesta de los panes sin levadura era recordar al pueblo de Israel que sus padres salieron de Egipto apurados. Aun cuando la nueva generación de israelitas no había experimentado la aflicción de Egipto, cada nueva generación tenía que identificarse con sus antepasados y con la miseria que resultó de la opresión y sufrimiento en Egipto. Por esta razón el pan sin levadura usado en esta fiesta era llamado pan de aflicción. Los eventos asociados con la Pascua y con la fiesta de los panes sin levadura servían para revelar a cada nueva generación de israelitas la gran salvación de Jehová.

La levadura tenía que ser removida de la casa y de todo el territorio de Israel. La ley solamente requiere remover la levadura de la casa. La amplificación de la ley en Deuteronomio, incluyendo todo el territorio israelita, sirvió para enseñar que la ley debía ser observada no solamente por los varones que se presentaban en el templo para celebrar este festival, sino que cada israelita, hombres y mujeres, tenían que observar esta ley. El animal sacrificado para celebración de la fiesta tenía que ser comido en el mismo día, nada podía ser dejado hasta la mañana del día siguiente. La parte del sacrificio que no había sido comida debía ser quemada en el fuego.

Cuando Moisés instituyó la Pascua, la fiesta era para ser celebrada en las casas con todos los miembros de la familia. Con la centralización del culto, la legislación deuteronómica cambia la celebración de la Pascua de las casas al santuario central. Después de la destrucción del templo en 587 a. de J.C., la Pascua fue celebrada otra vez en las casas. En el NT Jesús celebró la Pascua con sus discípulos en una casa preparada para la ocasión. La Pascua tenía que ser celebrada al atardecer, a la puesta del sol, la hora en que saliste de Egipto. Según la instrucción dada por Moisés, el cordero era separado en el día diez del mes de Abib y sacrificado a la puesta del sol en el día 14 del mes, aproximadamente la hora cuando Israel había salido de Egipto en dirección al monte Sinaí. La carne del animal tenía que ser asada y comida en el mismo día del sacrificio.

En la mañana del día siguiente, el último día de la celebración de los panes sin levadura, el pueblo dejaba el santuario central y regresaba a sus moradas. En heb. la palabra morada lit. significa “tiendas” y refleja el pasado israelita cuando el pueblo vivía en tiendas. La palabra aquí se usa para indicar la morada de un israelita, aun cuando en los días de la redacción del libro de Deuteronomio, los israelitas vivían en casas.

Finalmente, después de comer pan sin levadura por seis días, el séptimo día era día de asamblea festiva. El pueblo de Israel se reunía en ocasiones especiales para celebrar las bendiciones que habían recibido de Jehová. El séptimo día era día de descanso y en él no se podía hacer ningún trabajo. En este día de celebración, así como en el primer día, el pueblo también comía panes sin levadura.

La fiesta de Pentecostés

La fiesta de Pentecostés es la segunda en el calendario religioso de Israel. Esta fiesta aparece en el AT con otros nombres. El nombre “fiesta de las Semanas” se refiere al hecho de que era conmemorada siete semanas o 50 días después de la cosecha del trigo. La palabra “Pentecostés” significa “quincuagésimo”. Por cuanto Pentecostés era una fiesta agrícola; vea la nota en la RVA), también se conocía como la “fiesta de la Cosecha” o “fiesta de las Primicias”. Los israelitas ofrecían a Jehová la primicia de la cosecha, panes hechos con el nuevo trigo.

La fiesta de Pentecostés estaba relacionada con la de la Pascua y la de los panes sin levadura, porque la celebración de Pentecostés empezaba en el día después de la gran asamblea mencionada, la misma asamblea que servía de clausura para la fiesta de los panes sin levadura. Por esta razón el nombre gr. de la fiesta es Pentecostés (“50”). La fiesta de Pentecostés tenía lugar 50 días después de la conclusión de la celebración de los panes ázimos, o sea, el día después del séptimo sábado. Este día era el primer día de la semana (nuestro domingo) y era un día de descanso (shabbat). El día de Pentecostés era un día de descanso. En este día se convocaba una asamblea sagrada y ningún israelita podía hacer trabajo laboral.

Según la ley mosaica, todo varón israelita tenía que presentarse delante de Jehová en el día de Pentecostés para presentar su ofrenda a Dios en gratitud por la abundante cosecha, la evidencia visible de la bendición de Jehová. La fiesta de Pentecostés era una ocasión de gran júbilo en Israel porque en esta ocasión el pueblo celebraba las bendiciones que Jehová había dado a la comunidad. La demostración del favor divino era la cosecha abundante. La fiesta era una celebración comunitaria porque toda la familia se congregaba en el santuario para la celebración de la fiesta de la cosecha. Además, todas las personas pobres de la comunidad eran invitadas para participar de la celebración. El levita, el forastero, el huérfano y las viudas eran invitadas porque Israel, como pueblo redimido de la esclavitud en Egipto, tenía la responsabilidad de ayudar a las personas pobres y necesitadas que vivían en Israel.

La referencia a la redención de Israel de la esclavitud egipcia sirve para enseñar una vez más que Dios se preocupa por la miseria de las personas indigentes y que él suple para las necesidades de sus hijos.

La fiesta de Pentecostés se menciona en el NT tres veces. En el día de Pentecostés, el Espíritu Santo descendió sobre el grupo de creyentes congregados en Jerusalén y llenó a los discípulos con poder para proclamar el evangelio de Cristo a los judíos y prosélitos que se habían congregado en Jerusalén para la celebración de la fiesta.

La fiesta de los Tabernáculos

La de los Tabernáculos (heb. sukkot) era la tercera fiesta más importante que se celebraba anualmente en el calendario religioso de Israel. Cada israelita tenía que participar de esta fiesta. Esta fiesta duraba siete días. La fiesta tenía su comienzo en el día 15 del séptimo mes, el de Tishri (septiembreoctubre) y duraba hasta el día 22 del mes. La fiesta de Pentecostés marcaba el principio de la cosecha y la fiesta de los Tabernáculos celebraba la conclusión del año agrícola. En ella el pueblo terminaba de recoger la cosecha de los productos del campo. La era y el lagar indican la totalidad de la cosecha de los productos del campo, o sea, la cosecha del trigo, de la cebada, de los frutos y de la vid.

Durante la fiesta de los tabernáculos las familias israelitas vivían por siete días en cabañas de ramas y hojas de árboles para enseñara las futuras generaciones que Israel vivió en cabañas durante los años de peregrinación en el desierto. En Levítico se afirma que la fiesta de los Tabernáculos era una fiesta agrícola y provee una razón histórica para su celebración.

El primer y el octavo día de la fiesta de los Tabernáculos eran declarados días de asamblea sagrada y se prohibía trabajar en estos dos días. Así como la fiesta de Pentecostés, toda la comunidad estaba invitada para celebrar la fiesta, inclusive las personas pobres de Israel (v.14). Durante la fiesta de los tabernáculos, en el primer día de la fiesta, la ley era leída. Según el libro de Deuteronomio, la lectura de la ley era hecha cada siete años, probablemente en una ceremonia celebrando la renovación del pacto.

Peregrinación anual

Estos dos versículos sirven como una conclusión de las ordenanzas que enseñan cómo observar las tres fiestas anuales, e introduce otra ordenanza obligando a todos los varones israelitas a aparecer delante de Jehová, en el santuario central, tres veces cada año. La ordenanza de aparecer delante de Jehová implica que cada israelita debía hacer una peregrinación anual al santuario de Jehová durante las fiestas de Pascua, Pentecostés y Tabernáculos.

La ordenación de peregrinación anual al santuario de Jehová solamente incluye a los varones, pero Deuteronomio incluye a toda la familia, incluso las mujeres. Ello refleja su deseo de incluir las mujeres israelitas como participantes integrales de la adoración de Jehová.

Pero, ninguna persona podía venir a la casa de Jehová con las manos vacías. Las tres fiestas anuales presentaban la ocasión propia para cada israelita para presentar los diezmos y sacrificios a Jehová. La ofrenda tenía que ser presentada en el templo, en el lugar donde Jehová había manifestado su nombre, el lugar que él había escogido para ser adorado. La presentación de los diezmos y de las ofrendas era la ocasión en que Israel declaraba públicamente que Jehová era la fuente de toda bendición y abundancia.

Obligaciones de los oficiales

Esta sección introduce diversas leyes que describen las obligaciones de los oficiales de Israel: los jueces, la corte, el rey, los sacerdotes y los profetas. Incluso en esta sección están dos leyes que están relacionadas con el trabajo de los jueces: Deuteronomio trata de leyes relacionadas con prácticas idolátricas y de personas que violan el pacto. El proceso de relacionar la ley judicial con las leyes religiosas es muy importante. En Israel había una relación muy íntima entre el proceso judicial y las leyes regulando el culto, por esto las leyes religiosas y las leyes civiles son prácticamente idénticas.

Los jueces

Durante los primeros años del período de la peregrinación de Israel en el desierto, en los años inmediatos al éxodo, Moisés actuó como el juez supremo de Israel. Finalmente, cuando se tornó imposible para él juzgar todos los casos del pueblo, Moisés aceptó el consejo de su suegro Jetro e instituyó el oficio de juez en Israel. El libro de Deuteronomio demanda que cada ciudad en Israel tenga jueces y magistrados.

La ley deuteronómica proveía dos personas en cada ciudad encargadas de la administración de justicia. El “juez” (heb. shophet) era la persona encargada del sistema de leyes, y la persona encargada de aplicar las leyes cuando sucedía una violación de las normas que regulaban la vida de la comunidad. El juez también tenía la autoridad para vindicar y liberar a la persona falsamente acusada de una violación de la ley. Los magistrados (heb. soter) probablemente servían como ayudantes de los jueces. La palabra soter lit. significa “uno que escribe”, pero el magistrado no era solamente un escribano, también era un asistente de los jueces, uno que probablemente ejecutaba las decisiones de la corte o probablemente un jefe de policía. Aun cuando los ancianos tenían una parte en la administración de justicia en Israel en el contexto local, estos jueces y magistrados eran jueces profesionales, nombrados por el rey, personas que servían en un contexto legal más amplio. Es probable que los ancianos ejercían autoridad judicial sobre la familia o clan y los jueces sobre la comunidad en general.

La responsabilidad de estos jueces y magistrados era juzgar al pueblo con justo juicio. Cuando el rey Josafat nombró a los levitas como jueces les dijo: “Mirad lo que hacéis, porque no juzgáis en lugar del hombre, sino en lugar de Jehová, quien estará con vosotros en materia de juicio. Ahora pues, que el temor de Jehová esté en vosotros. Actuad cuidadosamente, porque con Jehová nuestro Dios no hay maldad, ni distinción de personas, ni aceptación de soborno”. Según la ley, cada israelita tenía derecho delante de Dios y en la sociedad. La violación del derecho humano era una ofensa contra Jehová. Por lo tanto, la responsabilidad de cada juez era corregir la violación de la ley y aplicar el juicio que era correcto. El juez tenía que aplicar el castigo propio para la persona culpada y vindicar a la persona inocente.

El juez en Israel tenía tres obligaciones morales. Primera, no podía torcer el derecho. Esta ley exhortaba al juez a aplicar un sentido de equidad en su tratamiento con cada israelita. Esta obligación está basada en la ordenanza de: No debían seguir a la mayoría, para pervertir la causa. Tampoco harás favoritismo al pobre en su pleito. Los mismos principios de bondad y honestidad que Dios demandaba de cada israelita se aplican especialmente a los jueces de Israel.

Segunda, no podía hacer distinción de personas al declarar su decisión. Esta expresión significa hacer distinción entre una persona rica o pobre, entre una persona humilde y una persona distinguida en la sociedad.

Tercera, el juez no podía aceptar soborno. Ningún juez podía recibir soborno, porque el soborno pervierte la administración de justicia y “ciega a los que ven con claridad y pervierte las palabras del justo”. Los profetas de Israel condenaron el soborno recibido por los jueces. La denuncia frecuente de los profetas contra el soborno indica que el abuso en la administración de la justicia en Israel era un problema muy serio.

Los jueces debían considerar a cada ciudadano israelita como igual delante de la ley, porque cada persona es responsable a Jehová, sin distinción de clase o posición económica. El juez que pervertía el derecho de la persona pobre estaba bajo la maldición de Dios.

La expresión la justicia, solo la justicia son dos palabras en heb. que aparecen juntas para indicar un énfasis muy especial. Este énfasis, que sólo debe hacerse justicia en el tribunal de Israel, está relacionado con el v. 18, donde los jueces deben juzgar al pueblo con justo juicio. El libro de Deuteronomio declara que Jehová es un Dios justo y recto. Todos sus caminos son justos y no hay iniquidad en él. Por esta razón Jehová demandaba justicia de su pueblo. La manera de recibir la bendición de Dios en la tierra que él había dado a Israel era por medio de la obediencia a sus leyes. La vida y prosperidad de Israel dependían de la imparcialidad de los jueces y su adherencia a la ley de Jehová. La rectitud del pueblo de Dios se manifestaba en la aplicación de las justas leyes de Jehová a la vida judicial, económica, política y religiosa del pueblo.

Verdades prácticas Las fiestas de Israel fueron importantes para la vida colectiva del pueblo y para el crecimiento de cada israelita. Hoy día tenemos aniversarios, campamentos para distintas edades, y convenciones. ¿Qué podemos aprender de la vida de Israel en cuanto a estas ocasiones?

1. El enfoque de las concentraciones debe ser la alabanza a Dios. A veces pensamos en grandes asambleas como una oportunidad para dar a conocer los talentos de cristianos. El cristiano debe usar sus dones. Sin embargo, el propósito es la gloria de Dios.

2. Es importante cómo recordamos nuestra historia. Se puede hacer hincapié en las fechas de la historia. Se puede analizar la historia eclesiástica humanamente sin tomar en cuenta el elemento divino. Hay la parálisis de análisis. La historia divina es la historia de la grandeza de Dios y su salvación del hombre.

3. El elemento moral es importante. Los profetas del siglo VIII a. de J.C. denunciaron las fiestas religiosas porque había falta de justicia y misericordia en la vida diaria.. El Señor no quiere nuestras celebraciones como un substituto por la obediencia diaria, sino como expresión de nuestra entrega completa al Señor.

Exhortación contra prácticas idolátricas

La exhortación contra las practicas idolátricas aparece en el contexto de las obligaciones de los jueces y magistrados. Ellos eran las personas responsables por la administración de la justicia en Israel y decidían los casos relacionados con la idolatría. Por cuanto la vida social del pueblo de Israel estaba relacionada con la integridad religiosa del pueblo del pacto, era menester para los jueces mantener la religión de Jehová pura, sin la contaminación de elementos asociados con el culto cananeo. Esta legislación deuteronómica es excepcional. La exhortación contra las prácticas idolátricas ya había sido presentada al pueblo, pero aquí el legislador pone a los jueces como las personas responsables de legislar no solamente en casos morales y sociales, sino que también en casos relacionados con el sincretismo religioso y en casos de idolatría.

La exhortación contra las prácticas idolátricas incluye tres leyes en forma apodíctica. Las leyes apodícticas son demandas específicas que sancionan y confirman las demandas del pacto establecido por Dios con Israel en el monte Sinaí. La primera ley prohíbe plantar un árbol para Asera junto al altar de Jehová. Anteriormente Moisés había ordenado la destrucción de los árboles para Asera que los cananeos usaban en sus santuarios. Ahora se prohíbe plantar un árbol para Asera junto al altar que estaba en el templo dedicado a la adoración de Jehová. Asera era la diosa de la fertilidad adorada por los cananeos. La imagen de la diosa se hacía del tronco de un árbol que en el culto de los cananeos era conocido como el “árbol de la vida”.

La segunda ley prohíbe erigir piedras rituales en el santuario de Jehová. Las piedras rituales eran estelas usadas en el culto de Baal y servían como símbolo del dios cananeo. La tercera ley prohíbe la presentación de sacrificios imperfectos en honor a Jehová. Aun cuando la ley en este contexto no menciona los defectos de los animales, otros pasajes en el AT clasifican cuáles animales no eran aceptables. Se menciona que Jehová no aceptaba un animal cojo o ciego. El sacrificio de animales con defectos era una afrenta y profanaba el honor del Dios de Israel.

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