Ministerio basado en principios bíblicos para servir con espíritu de excelencia, integridad y compasión en nuestra comunidad, nuestra nación y nuestro mundo.

Logo

Carta de Judas

El peligro desde dentro

Porque ciertos hombres se han introducido subrepticiamente en la Iglesia ,que ya estaban señalados para el juicio desde mucho antes, porque son criaturas impías, que tergiversan la gracia de Dios convirtiéndola en una justificación para la más flagrante inmoralidad, y que niegan a nuestro único Soberano y Señor, Jesucristo.

Aquí encontramos el peligro que hizo que Judas dejara a un lado el tratado que estaba a punto de escribir, y tomara la pluma para escribir esta carta flamígera. El peligro venía de dentro de la Iglesia.

Ciertos hombres « se habían introducido subrepticiamente.» En griego pareisdyein- es una palabra muy expresiva. Se usa de las palabras halagüeñas y seductoras de un contendiente astuto que se filtran gradualmente en el interior de las mentes del juez y del jurado; se usa de un fuera-de-la-ley que vuelve secretamente al país del que ha sido expulsado; se usa de la lenta pero segura y sutil intromisión de innovaciones en la vida del Estado que acaban por socavar y resquebrajar las leyes ancestrales. Siempre indica una insinuación sinuosa de algo malo en una sociedad o situación.

Ciertos hombres malvados se habían introducido en la Iglesia. Eran la clase de personas para las que estaba preparado el juicio. Eran criaturas impías, despiadadas en su pensamiento y en su,,vida. Judas menciona dos de sus características.

(i) Pervierten la gracia de Dios convirtiéndola en licencia para una inmoralidad flagrante. La palabra griega que hemos traducido por inmoralidad flagrante es una palabra hosca y terrible, asélgueia. El adjetivo correspondiente es aselgués. La mayor parte de la gente trata de ocultar sus pecados; tienen suficiente respeto a la decencia como para arriesgarse a que se los descubra. Pero el aselgués es el que ha perdido hasta tal punto la vergüenza que no le importa que se conozcan sus crímenes. No es que arrogante y orgullosamente presuma de ellos, sino sencillamente que puede hacer públicamente las cosas más desvergonzadas porque ha dejado de importarle la dignidad. Estos hombres estaban sin duda contaminados de gnosticismo y su creencia de que, puesto que la gracia de Dios era suficientemente amplia para cubrir cualquier pecado, uno podía pecar cuanto quisiera. Cuanto más pecara, mayor era la gracia; por tanto, ¿por qué preocuparse? Pervertían la gracia convirtiéndola en una licencia para pecar.

(ii) Negaban a nuestro único Señor y Soberano Jesucristo. Se puede negar a Jesucristo de muchas maneras.

(a) Se Le puede negar para evitar la persecución.

(b) Se Le puede negar por conveniencia.

(c) Se Le puede negar con la vida y la conducta.

(d) Se Le puede negar difundiendo ideas falsas acerca de Él.

Si estos hombres eran gnósticos, tendrían dos ideas equivocadas acerca de Jesús. La primera, que puesto que el cuerpo, por ser materia, era malo, Jesús solamente parecía tener un cuerpo, pero era una especie de fantasma con la apariencia de un hombre. La palabra griega para parecer es dokein; y estos hombres se llamaban docetistas. Negaban la humanidad real de Jesucristo. La segunda, negaban también Su unicidad. Creían que había muchas etapas entre la materia mala de este mundo y el Espíritu perfecto que es Dios; y creían que Jesús era solamente una de las muchas etapas del camino.

No nos extraña que Judas se alarmara. Se encontraba con una situación en la que se habían introducido subrepticiamente en la Iglesia personas que estaban tergiversando la gracia de Dios y convirtiéndola en una justificación, y hasta en una razón, para pecar de la manera más desvergonzada y desaforada; y que negaban tanto la humanidad como la unicidad de Jesucristo.

Deja el primer comentario

Otras Publicaciones que te pueden interesar