Ministerio basado en principios bíblicos para servir con espíritu de excelencia, integridad y compasión en nuestra comunidad, nuestra nación y nuestro mundo.

Logo

Deuteronomio 1: Moisés recuerda a Israel las promesas de Jehová en Horeb

Deu 1:7 Volveos e id al monte del amorreo y a todas sus comarcas, en el Arabá, en el monte, en los valles, en el Neguev, y junto a la costa del mar, a la tierra del cananeo, y al Líbano, hasta el gran río, el río Eufrates.

Nótese que el resumen de Moisés del peregrinaje de cuarenta años de Israel comienza en el monte Horeb (Sinaí), no en Egipto. ¿Por qué omitió Moisés la primera parte del éxodo? Moisés no estaba dando un itinerario del viaje, sino resumiendo el desarrollo de la nación. En la mente de Moisés la nación de Israel comenzó al pie del monte Sinaí, no en Egipto, ya que fue en el monte Sinaí donde Dios hizo su pacto con el pueblo. Junto con este pacto vino el conocimiento y la responsabilidad. Después que el pueblo decidió seguir a Dios (y fue su decisión), tenían que saber cómo seguirlo. Por lo tanto, Dios les dio un amplio conjunto de leyes y principios que les indicaba cómo quería El que vivieran (estas leyes se encuentran en los libros de Exodo, Levítico y Números). El pueblo ya no podía decir que no conocía la diferencia entre lo bueno y lo malo. Ahora que habían prometido seguir a Dios y sabían cómo hacerlo, tenía la responsabilidad de hacerlo. Cuando Dios le diga que levante campamento y que salga para enfrentar un desafío que El le presenta, ¿estará usted listo para obedecer?

Deu 1:8 Mirad, yo os he entregado la tierra; entrad y poseed la tierra que Jehová juró a vuestros padres Abraham, Isaac y Jacob, que les daría a ellos y a su descendencia después de ellos.

Nombramiento de jueces

Deu 1:9 En aquel tiempo yo os hablé diciendo: Yo solo no puedo llevaros.

Deu 1:10 Jehová vuestro Dios os ha multiplicado, y he aquí hoy vosotros sois como las estrellas del cielo en multitud.

Deu 1:11 !!Jehová Dios de vuestros padres os haga mil veces más de lo que ahora sois, y os bendiga, como os ha prometido!

Deu 1:12 ¿Cómo llevaré yo solo vuestras molestias, vuestras cargas y vuestros pleitos?

Deu 1:13 Dadme de entre vosotros, de vuestras tribus, varones sabios y entendidos y expertos, para que yo los ponga por vuestros jefes.

Para Moisés representaba una carga tremenda el guiar solo a una nación como Israel. No podría llevar a cabo su tarea sin ayuda. Como las naciones, las familias y las iglesias se vuelven más complejas a medida que crecen. Surgen necesidades y disputas. Ya no puede un solo líder tomar todas las decisiones. Como Moisés, quizás usted tenga también la tendencia natural de tratar de hacer solo todo el trabajo. Quizá tenga miedo o pena de pedir ayuda. Moisés tomó una decisión muy sabia: compartir el liderazgo con otros. En lugar de tratar de manejar solo las grandes responsabilidades, buscó la manera de distribuir la carga para que otros pudieran ejercitar los dones y habilidades que Dios les había dado.

Deu 1:14 Y me respondisteis y dijisteis: Bueno es hacer lo que has dicho.

Deu 1:15 Y tomé a los principales de vuestras tribus, varones sabios y expertos, y los puse por jefes sobre vosotros, jefes de millares, de centenas, de cincuenta y de diez, y gobernadores de vuestras tribus.

Deu 1:16 Y entonces mandé a vuestros jueces, diciendo: Oíd entre vuestros hermanos, y juzgad justamente entre el hombre y su hermano, y el extranjero.

Deu 1:17 No hagáis distinción de persona en el juicio; así al pequeño como al grande oiréis; no tendréis temor de ninguno, porque el juicio es de Dios; y la causa que os fuere difícil, la traeréis a mí, y yo la oiré.

Deja el primer comentario

Otras Publicaciones que te pueden interesar