Gén 26:17 E Isaac se fue de allí, y acampó en el valle de Gerar, y habitó allí.
Gén 26:18 Y volvió a abrir Isaac los pozos de agua que habían abierto en los días de Abraham su padre, y que los filisteos habían cegado después de la muerte de Abraham; y los llamó por los nombres que su padre los había llamado.
La región de Gerar era un lugar desolado a orillas del desierto. El agua era tan valiosa como el oro. Si alguien cavaba un pozo, era como si estuviera posesionándose de la tierra. Algunos pozos tenían cerraduras para evitar que los ladrones robaran el agua. Tapar el pozo de alguien era declararle la guerra; era uno de los delitos más graves en la región. Isaac tenía todo el derecho de declarar la guerra cuando los filisteos arruinaron sus pozos. Aun así, decidió no pelear. Al final, se ganó el respeto de los filisteos por su paciencia y sus esfuerzos de paz.
Gén 26:19 Pero cuando los siervos de Isaac cavaron en el valle, y hallaron allí un pozo de aguas vivas,
Gén 26:20 los pastores de Gerar riñeron con los pastores de Isaac, diciendo: El agua es nuestra. Por eso llamó el nombre del pozo Esek,[a] porque habían altercado con él.
Gén 26:21 Y abrieron otro pozo, y también riñeron sobre él; y llamó su nombre Sitna.[b]
Gén 26:22 Y se apartó de allí, y abrió otro pozo, y no riñeron sobre él; y llamó su nombre Rehobot,[c] y dijo: Porque ahora Jehová nos ha prosperado, y fructificaremos en la tierra.
La prosperidad de Isaac enfureció a sus enemigos y le trajo el rechazo de sus aliados (v. 16). Isaac respondió trabajando diligentemente para preservar su herencia.
En tres ocasiones Isaac y sus hombres cavaron nuevos pozos. Cuando surgieron las primeras dos disputas, Isaac se mudó. Finalmente hubo suficiente territorio para todos. En vez de comenzar un gran conflicto, Isaac optó por la paz. ¿Estaría usted dispuesto a renunciar a un puesto importante o a una pertenencia valiosa para mantener la paz? Pida a Dios sabiduría para saber cuándo debe retirarse y cuándo debe levantarse y pelear.
Gén 26:23 Y de allí subió a Beerseba.
Gén 26:24 Y se le apareció Jehová aquella noche, y le dijo: Yo soy el Dios de Abraham tu padre; no temas, porque yo estoy contigo, y te bendeciré, y multiplicaré tu descendencia por amor de Abraham mi siervo.
Gén 26:25 Y edificó allí un altar, e invocó el nombre de Jehová, y plantó allí su tienda; y abrieron allí los siervos de Isaac un pozo.
Gén 26:26 Y Abimelec(C) vino a él desde Gerar, y Ahuzat, amigo suyo, y Ficol, capitán de su ejército.
Gén 26:27 Y les dijo Isaac: ¿Por qué venís a mí, pues que me habéis aborrecido, y me echasteis de entre vosotros?
Gén 26:28 Y ellos respondieron: Hemos visto que Jehová está contigo; y dijimos: Haya ahora juramento entre nosotros, entre tú y nosotros, y haremos pacto contigo,
Cuando una de las partes en un pacto moría, el pacto era automáticamente derogado y tenía que ser renovado.
Gén 26:29 que no nos hagas mal, como nosotros no te hemos tocado, y como solamente te hemos hecho bien, y te enviamos en paz; tú eres ahora bendito de Jehová.
Gén 26:30 Entonces él les hizo banquete, y comieron y bebieron.
Celebrar un banquete era una de las formas de ratificar un pacto.
Gén 26:31 Y se levantaron de madrugada, y juraron el uno al otro; e Isaac los despidió, y ellos se despidieron de él en paz.
