Aristión de Esmirna
Cuando volvemos a las Constituciones apostólicas nos encontramos con que uno de los primeros obispos de Esmirna se llamaba Aristón -que es el mismo nombre que Aristión. Volvamos a preguntarnos. ¿Quién fue el que citó más Primera de Pedro? Precisamente Policarpo, un obispo posterior de Esmirna. ¿Qué cosa podría ser más natural que el que Policarpo citara lo que debe de haber sido un clásico devocional de su propia iglesia?
Busquemos ahora las cartas a las Siete Iglesias de Asia en el Apocalipsis, y leamos la que iba dirigida a Esmirna: « No temas lo que estás a punto de padecer. He aquí que el diablo está para meter a algunos de vosotros en la cárcel para poneros a prueba, y tendréis tribulación durante diez días. Sé fiel hasta la muerte, y Yo te daré la corona de la vida» (Apocalipsis 2:10). ¿Puede ser esta la misma persecución que fue el trasfondo de Primera de Pedro? Y fue para esta persecución para la que Aristión, obispo de Esmirna, escribió la carta pastoral que después pasó a formar parte de Primera de Pedro?
Esta es la sugerencia que hace B. H. Streeter. Cree que Primera de Pedro consta de un sermón bautismal y de una carta pastoral de Aristión, obispo de Esmirna. Originalmente, la carta pastoral fue escrita para confortar y animar a los de Esmirna el año 90 d.C., cuando la persecución anunciada en Apocalipsis amenazaba la iglesia. Estos escritos de Aristión llegaron a ser clásicos devocionales y atesorados como preciosas posesiones por la iglesia de Esmirna. Algo más de veinte años después, una persecución más extensa e intensa se desencadenó en Bitinia y se extendió por todo el Norte de Asia Menor. Alguien se acordó de la carta pastoral y el sermón bautismal de Aristión, comprendió que eran precisamente lo que necesitaba la Iglesia en la hora de prueba, y los envió juntos bajo el nombre de Pedro, el gran apóstol.
La carta de un apóstol
Ya hemos expuesto extensamente los dos puntos de vista acerca del origen, fecha y autoría de Primera de Pedro. Es impresionante el ingenio de la teoría que propuso B. H. Streeter, o de las de los que sugieren una fecha posterior con razonamientos dignos de consideración. Por nuestra parte, sin embargo, no vemos razones para dudar de que la carta sea obra del mismo Pedro, que la escribiría no mucho después del gran fuego de Roma y la primera persecución de los cristianos para animar a los de Asia Menor a mantenerse firmes cuando les alcanzara la ola de la persecución que trataría de anegarlos y de deshacer su fe.
