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Introducción a la primera carta de Pedro

En toda esta carta es evidente que se espera la Segunda Venida. Es la razón para mantenerse firmes en la fe, y vivir lealmente la vida cristiana, y resistir noblemente en medio de los sufrimientos que han venido y que vendrán después.

Sería inexacto decir que la Segunda Venida desapareció alguna vez de la fe cristiana; pero sí dejó de estar en primera línea conforme fueron pasando los años y Cristo no volvió. Es significativo, por ejemplo, que en Efesios, una de las últimas cartas de Pablo, ni siquiera se menciona. Sobre esta base es razonable suponer que Primera de Pedro es temprana, y procede del tiempo cuando los cristianos esperaban ansiosamente la vuelta de su Señor en cualquier momento.

Sencillez de la organización

Está claro que Primera de Pedro representa un tiempo en el que la organización de la iglesia era muy sencilla. No se citan los diáconos; ni el epískopos, el obispo, que empieza a aparecer en las Epístolas pastorales, y llega a ser prominente en las cartas de Ignacio de Antioquía, en la primera mitad del siglo II. Los únicos ministros que se mencionan son los ancianos: « Exhorto a los ancianos que haya entre vosotros, como compañero de ministerio…» (5:1). Por esta razón también es lógico suponer que Primera de Pedro surgió en una época temprana.

La teología de la iglesia primitiva

Lo más significativo es que la teología de Primera de Pedro es la de la Iglesia en sus orígenes. E. G. Selwyn ha hecho un estudio detallado. de este punto, y ha demostrado incuestionablemente que las ideas teológicas de Primera de Pedro son exactamente las mismas que las que nos encontramos en los sermones de Pedro en los primeros capítulos de Hechos.

La predicación de la Iglesia Primitiva se basaba en cinco ideas principales. Una de las mayores contribuciones de C. H. Dodd al estudio del Nuevo Testamento fue la formulación de ellas. Forman el esquema de todos los sermones de la Iglesia Primitiva como los encontramos en Hechos; y son el fundamento del pensamiento de los autores del Nuevo Testamento. Al sumario de estas ideas básicas se le ha dado el nombre de Kérygma, que quiere decir el anuncio o la proclamación de un heraldo.

Estas son las ideas fundamentales que proclamaba la Iglesia en sus comienzos. Vamos a tomarlas una a una, con las citas correspondientes en Hechos y en Primera de Pedro; y haremos el descubrimiento significativo de que las ideas básicas de los sermones de la Iglesia Primitiva y la teología de Primera de Pedro son exactamente las mismas. No decimos tanto como que los sermones de Hechos reproducen verbalmente lo que se predicó en cada ocasión; pero creemos que dan, en sustancia, el mensaje de los primeros predicadores.

(i) Ha amanecido la era del cumplimiento; la edad mesiánica ha comenzado. Esta es la última palabra de Dios. Se está inaugurando un orden totalmente nuevo, y se convoca a los elegidos a unirse a la nueva comunidad. Hechos 2:14-16; 3:12-26; 4:8-12; 10:34-43; 1 Pedro 1:3, 10-12; 4:7.

(ii) Esta nueva era ha venido por medio de la vida, muerte y resurrección de Jesucristo, las cuales son el cumplimiento directo de las profecías del Antiguo Testamento y son, por tanto, el resultado del plan y del conocimiento anticipado de Dios. Hechos 2:20-31; 3:13-14; 10:43; 1 Pedro 1:20-21.

(iii) En virtud de Su resurrección, Jesús ha sido exaltado a la diestra de Dios y es el Cabeza mesiánico del nuevo Israel. Hechos 2:22-26; 3:13; 4: I1; 5:30-31; 10:39-42; 1 Pedro 1:21; 2:7; 2:24; 3:22.

(iv) Estos acontecimientos mesiánicos alcanzarán pronto su consumación con la vuelta de Cristo en gloria y el juicio de los vivos y los muertos. Hechos 3:19-23; 10:42; 1 Pedro 1:5,7,13;4:5,13,17,18;5:1,4.

(v) Estos hechos se presentan como la base para hacer una llamada al arrepentimiento, y el ofrecimiento del perdón de los pecados y el don del Espíritu Santo y la promesa de la vida eterna. Hechos 2:38-39; 3:19; 5:31; 10:43; 1 Pedro 1:13-25; 2:1-3; 4:1-5.

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