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Juan 19: Jesús es llevado ante Pilatos

Y sin embargo, de todos los que intervinieron en el proceso de Jesús, los soldados eran los menos culpables, porque no sabían lo que estaban haciendo. Lo más probable es que les había correspondido venir de Cesarea como refuerzo para los días de la Pascua, y no sabían nada de lo que estaba pasando. Jesús no era para ellos más que el criminal de turno.

Aquí tenemos otro ejemplo de la ironía dramática de Juan. Los soldados hacían una caricatura de Jesús como rey, cuando en realidad Él era allí el único Rey. Bajo la parodia se ocultaba y revelaba la verdad eterna.

(ii) El último de todos era Barrabás, cuyo episodio cuenta Juan con suma brevedad. De esa costumbre de soltar a un preso para la Pascua no sabemos más que lo que nos dicen los evangelios. Los otros tres completan la breve noticia de Juan y, cuando lo reunimos todo, descubrimos que Barrabás era un preso notable, un bandolero que había tomado parte en una insurrección en la ciudad y había cometido un asesinato (Mat_27:15-26 ; Mar_15:6-15 ; Luk_23:17-25 ; Act_3:14 ).

El nombre de Barrabás es interesante. Hay dos posibilidades en cuanto a su origen. Puede venir de Bar Abba, que querría decir «Hijo de Papá», o de Bar Rabban, que querría decir «Hijo del Rabino.» No es imposible que Barrabás fuera hijo de algún rabino, un vástago descarriado de alguna familia noble. Y es posible que, con todo y ser un criminal, gozara de las simpatías de la gente del pueblo como una especie de Robin Hood. Es probable que no debamos tenerle por un delincuente vulgar. La palabra que se le aplica es léstés, que quiere decir bandolero. O era uno de los muchos que infestaban la carretera de Jerusalén a Jericó, la clase de personas en cuyas manos cayó el viajero de la parábola; o, todavía más probable, era uno de los celotas que habían jurado barrer de Palestina a los Romanos, aunque tuviera que ser a base de crímenes, asaltos, robos y asesinatos. Barrabás no era un delincuente cualquiera. Era un hombre violento, eso sí; pero de los que se convierten en leyenda y son considerados como héroes populares y azote de las autoridades al mismo tiempo.

Pero hay otro detalle todavía más interesante acerca de Barrabás. Ese era su segundo nombre, y tiene que haber tenido otro, como Pedro, que se llamaba Simón Bar-Yoná, Hijo de Jonás. Ahora bien: hay algunos manuscritos antiguos del Nuevo Testamento y las traducciones siria y armenia que coinciden en dar el nombre propio de Barrabás como Jesús. Eso no es imposible ni mucho menos, porque el nombre de Jesús era bastante corriente, derivado de la forma griega del nombre hebreo Yehoshúa»Yoshúa, Josué. En ese caso la elección del pueblo era aún más dramática, porque gritarían de hecho: «¡No Jesús Nazareno, sino Jesús Barrabás!» Era la elección entre Jesús Bar-Abba (el hijo de un padre cualquiera) y Jesús, el Hijo del Padre Dios.

La elección de la multitud ha sido siempre la elección histórica. Barrabás era un hombre que alcanzaba sus propósitos por medios violentos. Jesús era un Hombre de amor y ternura, cuyo Reino se hace realidad en los corazones. Es un hecho trágico de la Historia que los pueblos escogen muchas veces el camino de la violencia en lugar del del amor, el camino de Barrabás en lugar del de Cristo.

Lo que fue de Barrabás no lo dice la historia, y es tema de reconstrucciones poéticas tan conmovedoras como la de Gabriel y Miró en sus Figuras de la Pasión del Señor. También John Oxenham continúa la historia de Barrabás en uno de sus libros. Al recuperar la libertad, Barrabás no podía pensar más que en que era libre. Luego se quedó mirando al Hombre que iba a tomar su lugar en la Cruz. Algo en Él le fascinaba, y Barrabás se encontró siguiéndole hasta la cima del Monte de la Calavera. Todo el camino, viendo a Jesús cargando con la Cruz, le ardía en la mente un solo pensamiento: «Esa es la cruz que tenía que haber llevado yo. ¡Yo la merecía! Y Él la está llevando por mí.» Y, cuando levantaron la cruz con Jesús colgando de ella, lo único que podía pensar Barrabás era: «¡Soy yo el que tenía que estar colgado ahí, no Él! ¡Él me salvó!» Lo que sí es seguro es que Barrabás fue uno de los pecadores por los que murió Jesús.

EL CAMINO DE LA CRUZ

Juan 19:17-22

Así es que se hicieron cargo de Jesús, Que iba llevando a cuestas Su Cruz, y salieron al lugar que se llama La Calavera, y en hebreo Gólgota. Allí Le crucificaron con otros dos, uno a cada lado y Jesús en medio.

Pilato escribió un cartel para poner en la Cruz:

«JESÚS NAZARENO, REY DE LOS JUDÍOS».

Muchos judíos leían el cartel, porque el lugar en que estaba crucificado Jesús era cerca de la ciudad; y estaba escrito en hebreo, latín y griego. Así que los principales sacerdotes dijeron insistentemente a Pilato:

-¡No escribas «Rey de los Judíos», sino que Él dijo que era el rey de los judíos!

-¡Lo escrito, escrito está! -les contestó Pilato.

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