Jue 11:28 Mas el rey de los hijos de Amón no atendió a las razones que Jefté le envió.
Jue 11:29 Y el Espíritu de Jehová vino sobre Jefté; y pasó por Galaad y Manasés, y de allí pasó a Mizpa de Galaad, y de Mizpa de Galaad pasó a los hijos de Amón.
El Espíritu de Jehová : Véase la introducción al libro de Jueces: «El Espíritu Santo en acción».
Jue 11:30 Y Jefté hizo voto a Jehová, diciendo: Si entregares a los amonitas en mis manos,
Hacer un voto era una práctica común en Israel , y sostener un voto era algo extremadamente importante. En su celo, Jefté hizo un voto precipitado al Señor.
Jue 11:31 cualquiera que saliere de las puertas de mi casa a recibirme, cuando regrese victorioso de los amonitas, será de Jehová, y lo ofreceré en holocausto.
Cualquiera que saliere : La casa de Jefté puede que haya estado preparada para acomodar a ambas familias y al ganado. Se ha hallado en excavaciones una casa de dos pisos perteneciente a este período de la historia. Los arqueólogos han sugerido que una de las habitaciones del piso de abajo servía de vestíbulo de entrada y otra para la escalera, mientras las demás habitaciones de la planta baja acomodaban provisiones y animales. Si la casa de Jefté hubiese estado construida de esa manera, era probable que un animal y no su hija hubiese salido a su encuentro primero.
En la ley de Dios, un voto era una promesa hecha a Dios que no debía romperse. Tenía tanta fuerza como un contrato escrito. Muchas personas hicieron votos en tiempos bíblicos. Algunos, como el de Jefté, fueron bastante tontos.
Cuando Jefté hizo su voto, ¿se detuvo a considerar que en lugar de una oveja o cabra saldría a recibirlo una persona? Los eruditos están divididos sobre este asunto. Aquellos que creen que Jefté tenía en mente un sacrificio humano emplean los siguientes argumentos:
(1) El era de un área donde la religión pagana y el sacrificio humano eran comunes. A sus ojos, pudo no haberle parecido un pecado.
(2) Quizá Jefté no estaba familiarizado con la ley religiosa. Quizá ignoraba el mandamiento de Dios acerca de los sacrificios humanos.
Los que creen que Jefté no hablaba de un sacrificio humano apuntan hacia otra evidencia:
(1) Como líder del pueblo, Jefté debió estar familiarizado con la ley de Dios; el sacrificio humano estaba absolutamente prohibido.
(2) Ningún sacerdote legítimo hubiera ayudado a Jefté a cumplir su voto si el sacrificio era humano.
Sea lo que fuere que Jefté haya tenido en mente cuando hizo el voto, ¿sacrificó o no sacrificó a su hija? Algunos piensan que lo hizo, porque su voto fue hacer un holocausto. Otros piensan que no lo hizo, y ofrecen varias razones:
(1) Si la niña tenía que morir, no hubiera pasado sus últimos dos meses en las montañas.
(2) Dios no hubiera honrado un voto basado en una práctica malvada.
(3) El versículo 39 dice que ella nunca se casó, no que ella haya muerto, dando a entender que fue apartada para el servicio de Dios, y no que fue sacrificada.
