La forma en que Dalila comenzó a afligir a Sansón fue gritar que los filisteos lo atacaban. Sansón descubrió que la fuerza se había apartado de él cuando quiso escapar.
El verbo traducido me escaparé es lit. “me sacudiré”. Está vertido por “desprenderse”. Sansón creía que se sacudiría, desprendiéndose de cualquier atadura o de los filisteos.
La fuerza de Sansón no era suya, ni se derivaba de su pelo, sino de Jehová, aun cuando Sansón vivía en pecado. Sin embargo, cuando pierde la señal visible de su consagración, Jehová le retira su poder. Así también Jehová quita su bendición cuando Israel no se identifica como su siervo.
Hay paralelos irónicos entre la historia de Sansón y Dalila y la de Sísara y Jael. ésta engañó y mató al líder militar de los enemigos de Israel; aquélla engaña al líder militar de Israel y lo entrega a sus enemigos, con quienes morirá.
Los filisteos cegaron a Sansón sacándole los ojos, lo encadenaron y lo pusieron a moler. Varios pueblos tenían la costumbre de cegar a cautivos importantes. Sin sus ojos Sansón no podía seguir “viendo” a las mujeres que tanto le tentaban.
Sansón no molía como sustituto del asno, pues el molino de asno no se inventó hasta el siglo V a. de J.C. Además, sin su pelo Sansón no tenía la fuerza de un asno. Más bien trabajaba con un molino de mano, haciendo en ese entonces labor de mujer. En el mundo antiguo este trabajo se asignaba a prisioneros de guerra, criminales y esclavos desobedientes. ¡Qué contraste entre la humillación de Sansón en Gaza y la gala que él había hecho de su fuerza en esa misma ciudad!
La pérdida del poder de Dios
“No sabía que Jehová ya se había apartado de él”.
1. Uno no puede tener el poder de Dios sin saberlo. Sansón actuó tres veces para defenderse de los filisteos, sabiendo que el poder de Dios estaba con él.
2. Uno puede perder el poder de Dios sin saberlo. Sansón pensaba que podría salvarse de los filisteos, como antes, pero no se dio cuenta que ya no tenía poder.
3. En un momento de debilidad moral o espiritual uno puede perder el poder de Dios. Sansón cedió a la presión de Dalila, y le costó su poder con Dios.
Cuántos ministros han perdido su poder con Dios porque cedieron a una tentación, pensando que quedaría en secreto su pecado. Pero salió a luz, y su caída fue completa.
Ultima venganza de Sansón
Parece que las proezas de Sansón han terminado. Sin embargo nos da esperanza todavía.
Los filisteos decidieron ofrecer una fiesta a Dagón. Antes se pensaba que Dagón era un dios pez, pero ahora, por medio de las inscripciones del Antiguo Oriente, se sabe que era el dios cananeo del grano (de hecho, su nombre significa “grano”), adoptado por los filisteos cuando se asentaron en la costa de Canaán.
En la fiesta tanto los cinco gobernantes como el pueblo alababan a Dagón por haberles entregado a Sansón. Esta alabanza en heb. tiene mucha rima por la repetición de nuestro. Esta repetición subraya el carácter nacionalista de la alabanza. En Jueces Débora y Barac cantan a Jehová por la victoria de Israel a través de la valentía de sus líderes y el engaño de Sísara por Jael; ahora los filisteos, hombres y mujeres, alaban a Dagón por la derrota de Israel por causa de la insensatez de su líder y el engaño que Dalila le hizo.
