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Jueces 8: Gedeón captura a los reyes de Madián

De todas formas, el efod claramente tenía significado religioso. Gedeón lo haría para promover el culto a Jehová. Sin embargo, es probable que también tuviera otra motivación. Los reyes, como los gobernantes en todo tiempo, se aliaban con el sistema religioso en parte para afianzar su poder. Construían santuarios que legitimaban su gobierno. Es de sospechar que algo de esto haya influido en la colocación del efod en Ofra, ciudad de Gedeón en vez de en el tabernáculo. Quizá Gedeón también esperaba asegurar por medio del efod la bendición de Jehová.

Como suele suceder, el objeto que supuestamente estimularía la adoración a Jehová lo reemplazó. La historia que comenzó en Ofra, donde los ciudadanos adoraban ídolos, termina en el mismo lugar, pero ahora todo Israel allí rinde culto al efod. El que había derribado el altar local de Baal hace un nuevo ídolo para toda la nación. Por primera vez en el libro uno de los jueces contribuye a la apostasía y el pueblo comienza a volver a la apostasía durante la vida del juez. Esta es la primera historia en que Israel es comparado con una prostituta, y esta prostitución conducirá a otra aún más profunda en la siguiente generación.

Concluye la narración de la liberación. Después de la derrota propinada por Gedeón, los madianitas no se atrevieron a molestar más a los israelitas. Por cuarta y última vez Jueces dice que la tierra reposó.

Resumen del resto de la vida de Gedeón

Las historias de los jueces anteriores han terminado con el reporte de la subyugación del enemigo y los años de reposo. Aquí hay un párrafo más, el cual sirve como cierre de la narración sobre Gedeón, y es una transición a la historia de Abimelec.

Gedeón volvió a su casa, de donde, a pesar de su protesta, gobernó sobre por lo menos una parte de Israel. Vivió al estilo de un rey, con muchas esposasx, quienes le dieron setenta hijos, y con por lo menos una concubina. La nota sobre los hijos, con referencia especial a Abimelec. Que fueron sus descendientes directos aclara que los setenta fueron hijos literales de Gedeón, no nietos u otros descendientes. La familia grande con que Gedeón había sido bendecido sería destruida por el fruto del matrimonio con la concubina, así como Israel perdía muchas bendiciones divinas por matrimonios con cananeos.

Las concubinas no eran “amantes”, sino esposas de un rango inferior. En muchos casos sus hijos quedaban excluídos de la herencia del padre. La concubina de Gedeón no vivía con él en Ofra, sino con la familia de su padre en Siquem, una ciudad en el sur de Manasés a 42 km. de distancia.

Abimelec significa “Mi padre es rey”. Puede referirse a Jehová como Padre y Rey de los israelitas, “Mi padre es Dios”, Abías, “Mi padre es Jehová”, Malquiel, “Mi rey es Dios” y Malquías, “Mi rey es Jehová”), pero también puede implicar que Gedeón realmente deseaba ser rey. La expresión heb. “le puso por nombre” no se usa para referirse al nombre que se le pone a un bebé, sino de los casos en que alguien cambia el nombre de una persona.

La mención de Ofra enmarca toda la historia de Gedeón. Esta historia ilustra el peligro de adquirir poder. De un hombre tímido y humilde, Gedeón se convierte en un líder popular y exitoso. Utiliza el poder para torturar y matar a los que no le apoyan, tomar venganzas personales, establecer un santuario ilegítimo y adoptar un estilo de vida suntuoso. Sin embargo, los efectos de su pecado no se manifiestan plenamente hasta después de su muerte.

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