Ministerio basado en principios bíblicos para servir con espíritu de excelencia, integridad y compasión en nuestra comunidad, nuestra nación y nuestro mundo.

Logo

Lucas 21: El valor de una ofrenda

La exhortación que tenemos a la vista nos enseña, además, que debemos evitar el espíritu mundano. En ella los cuidados de esta vida fueron enumerados junto con la glotonería y la embriaguez. El exceso en la comida y en la bebida no es la única falta que es perniciosa para el alma: hay una ansiedad extremada por cosas que en sí son inocentes, que sirve igualmente de detrimento a nuestro bienestar espiritual y a nuestro bien interno. ¡Feliz el que ni tiene apego a las cosas de este mundo! Feliz el que tiene fe en que, si busca primero el reino de Dios, todo lo demás le será añadido. Mat_6:33.

En estos versículos se nos enseña, en seguida, cuan súbito será el segundo advenimiento del Señor. Se nos dice que, «como un lazo tendrá sobre los que habitan sobre la haz de la tierra.» Como la trampa que cae sobre un pajarillo y en un instante lo coge; como el relámpago que brilla repentinamente en los cielos antes de que se oiga el trueno; como el ladrón ligero que ataca de improviso los hogares pacíficos, tan instantáneo será el segundo advenimiento del Hijo del hombre.

Dios en su soberana sabiduría no ha querido revelarnos la exacta fecha de la venida del Salvador. «Mas el día, u hora, nadie lo sabe.» Tan solo hay un punto sobre el cual la enseñanza de la Escritura es clara y explícita, es a saber: que será un acontecimiento repentino. En un momento, en un abrir y cerrar de ojos el universo será detenido en su curso progresivo; el Rey de reyes aparecerá; los muertos resucitarán; los vivos serán trasformados; la incredulidad será aniquilada, y millares de hombres percibirán la verdad cuando ya no haya remedio; el mundo con todas sus frivolidades y ensueños desaparecerá, y la eternidad empezará con todas sus pasmosas realidades. Todo esto comenzará de súbito, sin previo aviso, sin previa notificación.

El siervo de Cristo percibirá, desde luego que, creer todo esto y no estar preparado para recibir a Cristo, no se avienen. La Biblia no exige que abandonemos nuestros negocios, o que descuidemos el cumplimiento de los deberes que nos toquen en suerte, ni nos manda que nos retiremos a la gruta del anacoreta, o que estemos en el claustro; mas sí nos enseña que hemos de vivir como si esperásemos al Salvador. El arrepentimiento del pecado, la fe en Jesucristo, y la santidad de conducta–he aquí lo que el cristiano, necesita para estar preparado.

En estos versículos se nos enseña, finalmente, cuáles son los deberes que incumben al cristiano a consecuencia de la expectativa del segundo advenimiento. El Señor resume estos deberes en dos: la vigilancia y la oración. «Velad pues,» dice «orando todo tiempo..

Hemos de velar, hemos de estar alerta como soldados en campaña, pues a donde quiera que vayamos encontraremos el mal en torno nuestro y dentro do nuestros propios corazones; de manera que diariamente tendremos que luchar con un corazón depravado, un mundo engañador, y un demonio infatigable. «No durmamos como los demás,» dice S. Pablo, «antes velemos y seamos sobrios..

Hemos de orar, hemos de hacer constante y habitualmente oraciones fervientes y sinceras. Es de nuestro deber hablar con Dios diariamente y comunicarle nuestras necesidades espirituales. Aun más, debemos pedirle que nos dé gracia para vencer todo obstáculo y para hacer a un lado todo lo que nos impida prepararnos para recibir al Salvador.

Al terminar la consideración de este pasaje determinemos que con la ayuda de Dios, practicaremos lo que hemos estado leyendo Si sabemos estas cosas, bienaventurados somos si las hiciéremos.1Jo_13:17

Deja el primer comentario

Otras Publicaciones que te pueden interesar