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Lucas 24: Por qué buscais entre los muertos al que vive

Una Publicación escrita por uno de esos ángeles que se encuentran por doquier que nos prestan sus alas cuando se nos olvida cómo volar. Conviértete en uno de ellos y compártela. Será de Bendición para ti y para el que la reciba.

(iii) Nos habla de la cortesía de Jesús. Hizo como que iba para más lejos. No quería que se sintieran obligados, y esper o que fueran ellos los que le invitaran. Dios nos ha dado a los hombres el regalo más valioso y más peligroso del mundo: la libertad; podemos usarla para invitar a Cristo a nuestra vida, o para dejarle que se aleje.

(iv) Nos habla de cómo se les dio a conocer en el partimiento del pan. Esto siempre suena como una alusión a la Comunión, pero no tenemos por qué limitarlo así. Fue en una comida normal, en una casa normal, en la que se parti o un pan corriente, en la que aquellas dos personas reconocieron a Jesús. Se ha hecho la sugerencia hermosa de que tal vez aquellos dos habían estado en la multiplicación de los panes y los peces y, cuando Jesús parti o el pan en su casita, recordaron y reconocieron su gesto. No es sólo en la mesa de la Comunión donde nos podemos encontrar con Cristo; también puede ser a la mesa en nuestro comedor.

1 ¡Bendita casa, do te han recibido, amigo de las almas, Salvador; do huésped moras sin igual querido, y todo lo bendices con tu amor!

2 Do todos alrededor de Ti se juntan, los ojos a Ti vuelven con afán, los labios por tus órdenes preguntan, las manos prontas a tu voz están.

El cristiano vive siempre y en todas partes en un mundo que está lleno de Cristo.

(v) Nos habla de cómo estas personas, cuando recibieron tan gran alegría, se apresuraron a compartirla. Eran otros doce kilómetros de vuelta a Jerusalén, y ya de noche; pero no podían guardarse la Buena Noticia. El Evangelio no es nunca del todo nuestro hasta que lo hemos compartido con otros.

(vi) Nos habla de cómo, cuando por fin llegaron a Jerusalén, encontraron a otros que habían tenido una experiencia parecida. La gloria de los cristianos es que viven en una compañía de gente que ha tenido la misma experiencia. Se ha dicho que la verdadera amistad empieza cuando las personas comparten un recuerdo común, y se pueden decir: «¿Te acuerdas?» Cada uno de nosotros los cristianos formamos parte de una comunidad de personas que comparten una experiencia y un recuerdo común de su Señor.

(vii) Nos dice que Jesús se le apareci o a Pedro. Esa seguirá siendo una de las grandes historias jamás contadas; pero es maravilloso el que Jesús dedicara una de sus primeras apariciones precisamente al hombre que le había negado. Es la gloria de Jesús que Él puede devolverle la dignidad a un pecador arrepentido.

EN EL APOSENTO ALTO

Lucas 24:36-49

No habían acabado de contar su historia cuando Jesús se puso en medio de todos ellos y los saludó:

-¡La paz sea con vosotros!

Todos se llenaron de miedo y de espanto, porque pensaban que estaban viendo un fantasma.

-¿De qué os asustáis y por qué se os ocurren esas cosas? ¡Miradme las manos y los pies! ¡Mirad! ¡Soy Yo! ¡Tocadme y miradme! Un fantasma no es una persona de carne y hueso como, veis que soy Yo.

Cuando les dijo eso, les enseñ o las manos y los pies. Y, como todavía ellos creían que aquello era demasiado bueno para ser verdad, y estaban como alucinados, les dijo:

-¿Tenéis algo de comida?

Entonces le dieron un trozo de pescado asado; y lo cogi o y se lo comi o delante de ellos. Y les dijo:

-Cuando estaba con vosotros ya os decía Yo que era menester que se cumpliera todo lo que se había dicho de Mí en la Ley de Moisés, y en los Profetas, y en los Salmos. .

A continuación les ayud o a entender las Escrituras, y les dijo:

-Ya veis que estaba escrito que el Mesías había de padecer, y que resucitaría al tercer día, y que se proclamaría en. su Nombre el arrepentimiento que conduce al perdón de los pecados en todas las naciones, empezando por Jerusalén. Y vosotros sois los que tenéis que decirle todo esto al mundo entero. Fijaos bien: Yo os enviaré al Que el Padre os ha prometido; pero esperad en Jerusalén hasta que seáis revestidos de un poder de lo Alto.

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Pastor Lionel

Evangelista. Autor de Vida de Jesús un Evangelio Armonizado; Sancocho Cristiano Vols.: I-IV y Bendiciones Cristianas Vols.: I y II. Libre entre los hombres, esclavo y siervo de Nuestro Señor Jesucristo

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