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Salmo 19: Las obras y la palabra de Dios

La Palabra de Dios

Esta estrofa es un lindo poema sapiencial sobre la revelación de Dios. Se usa una serie de vocablos que se refieren a la palabra de Dios. En los versículos 7-9 todos los adjetivos son pasivos, describen qué es la Palabra de Dios (es perfecta, es fiel, etc.) y todos los verbos son de voz activa, dicen qué hace la Palabra de Dios (restaura el alma, hace sabio al ingenuo, etc.).

La ley de Jehová. La torah no se limita a leyes sino a toda la revelación de Dios en su Palabra. Nuestra actitud hacia la voluntad de Dios debe ser la misma: es perfecta y es efectiva, pues restaura el alma o la vida. Lit. dice, “hacer volver” que se puede traducir “restaurar” o “convertir”. Millones de personas a través de los siglos pueden testificar al hecho que la Palabra de Dios ciertamente les ha convertido y les sigue restaurando.

El testimonio … hace sabio al ingenuo. El testimonio (edot) a menudo se usa: como un sinónimo a torah en los Salmos. Las dos tablas de la ley eran llamadas edot. La ética bíblica es específica, así da dirección y estabilidad a la vida. Hace sabio al ingenuo. El ingenuo aquí es uno sin discernimiento; está fácilmente influido por cualquier opinión. La Palabra de Dios cambia esa situación, pues le da discernimiento, le hace más sabio.

Los preceptos

Preceptos (piqudim) conlleva la connotación de “ordenar”. Se usa mucho como otro sinónimo de torah. Son rectos. La misma palabra se usaba, en otros pueblos, del dios sol. Alegran el corazón. La instrucción de Dios, la ética bíblica, debe hacernos felices. Da gozo porque dirige a un camino derecho.

El mandamiento

La palabra mitsvah tiene que ver con estatutos. Otra vez la palabra traducida “puro” es una palabra usada por adoradores del dios Sol. Alumbra los ojos. Habla de la luz de salud.

El temor de Jehová. Según Proverbios el temor de Jehová es el principio de la sabiduría, es la base. No es un terror de Dios; es una reverencia, una relación personal, una perspectiva de la vida que toma en serio la voluntad de Dios. Es limpio. La misma palabra se usaba en el antiguo Cercano Oriente para hablar del dios sol. En el Job 119:9 y 11 se ve el poder purificador de la Palabra de Dios. Si esta perspectiva o estilo de vida permanece, da estabilidad a la vida de uno.

Los juicios de Jehová. Los juicios (mishpatim) de Dios son verdad, no son caprichosos. Dios hace lo correcto y lo apropiado. De modo que podemos confiar en que él harálo correcto en nuestra vida.

Son más deseables que el oro. ¿Qué son más deseables? Debe referirse a los juicios de Jehová del versículo 9, pero también el autor debe tener en mente toda la Palabra de Dios que ha estado describiendo. Aquí se nos presenta una cuestión de prioridades. ¿Qué tiene prioridad en nuestras vidas?

O quizá mejor será hacer la pregunta: ¿Qué es necesario para que la Palabra de Dios sea así para nosotros? Primero veamos el lado negativo; las cosas que lo impiden: el pecado, el apuro, los prejuicios, una crisis emocional, las preocupaciones, un acercamiento mecánico a las Escrituras, conclusiones críticas que niegan la obra de Dios. Todas estas cosas pueden hacer que la Palabra de Dios no sea dulce y deseable a nosotros. Por el lado positivo, lo que produce esta misma actitud del salmista en nosotros es la relación con Cristo, el Espíritu Santo en nuestra vida, una mente abierta a Dios, la confianza en Dios. También ayuda variar los métodos de estudiar la Biblia. Si la Palabra de Dios se nos presenta como algo seco, sin gusto, debemos examinarnos y ver por qué.

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