Ministerio basado en principios bíblicos para servir con espíritu de excelencia, integridad y compasión en nuestra comunidad, nuestra nación y nuestro mundo.

Logo

Apocalipsis 6: El caballo blanco de la conquista

El caballo rojo de la contienda

Y cuando abrió el segundo sello le oí decir al segundo ser viviente: «¡Adelante!» Y salió al frente otro caballo de color rojo de sangre, y al que lo montaba se le permitió despojar de paz a la Tierra y hacer que los hombres se mataran .entre sí, y se le dio una gran espada.

La función del segundo caballo y su jinete es despojar de la paz a la Tierra. Representan esa rivalidad destructiva que pone a las personas y a las naciones unas contra otras en un caos de trágica destrucción. Esto tiene dos trasfondos.

(i) Juan estaba escribiendo en un tiempo en el que la guerra de aniquilación mutua estaba diezmando el mundo. En los treinta años antes del reinado de Herodes el Grande, 67 a 37 a.C., solamente en Palestina no menos de 100,000 hombres perecieron en revoluciones fracasadas. En el año 61 d.C. se suscitó una rebelión en relación con el nombre de la reina Boadicea.

Los romanos la aplastaron. Boadicea se quitó la vida, y perecieron 150,000 hombres.

(ii) En las figuras judías del fin del mundo, uno de los elementos esenciales es la desintegración completa de todas las relaciones humanas: « Cada uno peleará contra su hermano, y cada uno contra su prójimo; ciudad contra ciudad y reino contra reino» (lsaías 19:2). «Cada uno llegará a las manos con su compañero, y se levantarán las manos unos contra otros» (Zacarías 14:13). Se asesinarán unos a otros desde el amanecer hasta el ocaso (Henos 100:12). El amigo le hará la guerra a su amigo; los amigos se atacarán repentinamente mutuamente (4 Esdras 5: 9; 6:24). Algunos caerán en el combate, otros morirán de angustia, y a otros los destruirán los suyos (2 Baruc 70:2-8). Muchos se inflamarán de ira para hacer daño a muchos, y levantarán a todos los hombres para derramar sangre, y todos acabarán por perecer juntos (2 Baruc 48:37).

La visión del fin describía un tiempo en el que se destruirían todas las relaciones humanas y el mundo sería un caldero hirviente de odios crueles.

Sigue siendo verdad que una nación en la que hay divisiones entre las personas y las clases sociales y el odio se basa en ambiciones competitivas y deseos egoístas está condenado a desaparecer; y el mundo en el que las naciones pelean a muerte las unas con las otras se apresura a su final.

El caballo negro del hambre

Y cuando abrió el tercer sello le oí decir al tercer ser viviente: «¡Adelante!» Y he aquí salió un caballo negro, y el que lo montaba llevaba una balanza en la mano. Y oí decir a algo que parecía una voz en medio de los cuatro seres vivientes: «Una medida de trigo por un denario, y tres medidas de cebada por un denario. Pero no estropees ni el aceite ni el vino. »

Nos ayudará a entender la idea que subyace bajo este pasaje el recordar que Juan se refiere, no al fin del mundo, sino a las señales y acontecimientos que lo precederán. Así es que aquí el caballo negro y su jinete representan el hambre, una hambruna severa y de graves consecuencias, pero que no es tan extrema como para matar. Hay trigo -aun precio prohibitivo; y no son afectados ni el vino ni el aceite.

Deja el primer comentario

Otras Publicaciones que te pueden interesar