(2) Reflexiones de Juan, 3:16-21. Esta sección abarca a lo menos cuatro temas. Borchert insiste en la necesidad de considerar los vv. 16-18 como una unidad con tres énfasis. El v. 16 sirve como una afirmación de que Cristo es el agente de Dios para traer la salvación al mundo. El v. 17 contempla la intención de Dios e identifica su propósito en enviar a su Hijo. El v. 18 provee una afirmación de la realidad definida en cuanto a la naturaleza actual del juicio. En los vv. 19-21 se presenta una explicación por el rechazo de la oferta de Dios en su Hijo.
Porque de tal manera amó Dios al mundo es una proclamación de la novedad grande y radical del reino que Cristo vino a establecer. Martín Lutero decía que Joh_3:16 es “el evangelio en miniatura”; otros lo llaman “el mismo corazón del evangelio”. Probablemente es el versículo más conocido en toda la Biblia. Siendo así, merece un análisis detallado. Una manera de analizar el versículo sería el tomar cada frase que incluye un verbo (amó, dio, pierda y tenga) por separado. Ninguna religión pagana expresaba el concepto de un dios de amor. Los judíos afirmaban, sí, el amor de Dios, pero sólo para el pueblo judío, no para los gentiles. Mundo (kosmos G2889) aquí se refiere a la toda la humanidad (ver comentario sobre 1:10 para distintos significados del término). El amor de Dios es tan ancho como para abarcar a toda persona que jamás ha vivido, que vive ahora y que ha de vivir. Porque traduce una conjunción causal (gar G1063), expresando la razón por la acción de Dios de amar al mundo y dar a su Hijo unigénito. De tal manera traduce un adverbio demostrativo (joutos
