El vaciamiento de riquezas
El versículo 5 introduce, con un tono de lamentación irónica, la destrucción de Edom usando otras dos figuras: los ladrones y los vendimiadores; contrastando el menor daño que hacen los ladrones y vendimiadores con el daño que ocasionarán los que se levanten contra Edom:
(1) 5a. A diferencia de los ladrones, que solo toman lo que desean, aquellos que se levanten contra Edom no dejarán nada. Ellos saquearán la nación.
(2) 5b. A diferencia de los vendimiadores que en el tiempo de la cosecha dejan lo último para los pobres, aquellos que se levanten contra Edom no dejarán nada, ellos saquearán la nación. El oráculo introduce la destrucción total de Edom y lo relata usando el perfecto profético, es decir, el futuro es tan cierto que el profeta lo expresa como ya realizado, lo cual muestra la convicción de que su mensaje es divino y que tendrá cumplimiento.
Siguiendo, el versículo 6 señala la pérdida de la seguridad y la protección de Esaú. Todo lo oculto que daba “seguridad nacional” a Edom ha sido descubierto, y “sus tesoros escondidos fueron saqueados”. Estos tesoros escondidos fueron fruto del comercio de las caravanas en el desierto. Las cosas y los “tesoros” de los que se jactaba Esaú, han sido perdidos. Nótese que Abdías usa el nombre Esaú para referirse a Edom, usa el nombre de una persona para referirse a un grupo. Esto es lo que se llama “personalidad corporativa”. De este modo, Esaú está al descubierto, tal cual es, no está más bajo el antifaz que proporcionan la falsa seguridad y la protección.
El abandono de sus aliados militares
El versículo 7, que ya condena a Edom, comienza declarando por qué es incierta la seguridad y la protección de la que gozaba Edom. Sus viejos aliados, los moabitas, amonitas y beduinos ahora juegan un papel falso.
(1) 7a. Los aliados de Edom con quienes había firmado pactos de alianza y mutua defensa, ahora no cumplen con sus pactos.
(2) 7b. Los que firmaron un acuerdo de paz con Edom, ahora se levantan para hacerles la guerra.
(3) 7c. Los compañeros y amigos de Edom ahora lo traicionan. Para Abdías esto está fuera de entendimiento, no tiene sentido. Estas tres conductas de parte de los otros, revelan cuán incierta era la seguridad y la protección terrenal de la que Edom se jactaba. Esto sugiere la época cuando los babilonios se volvieron contra Edom después de la toma de Jerusalén. El rey de Babilonia Nabonid (556-539 a. de J.C.) levantó una campaña mayor contra Edom que pudo haber destruido la ciudad de Bosrah y aceleró el proceso por el cual el reino edomita se desintegraría durante los siglos VIV a. de J.C. Así para los siglos IVIII a. de J.C. Edom había desaparecido y un nuevo reino nabateo tomaba su lugar.
Los siguientes versículos pronuncian el juicio de condenación contra la sabiduría y prudencia de Edom, así como también contra su valentía.
Lo que no debió haber hecho Edom
1. No debió quedarse mirando a su hermano en desgracia.
2. No debió alegrarse de su hermano en el día de su ruina.
3. No debió hablar de más en el día de la angustia del hermano.
4. No debió echar mano de los bienes de su hermano en el día de su ruina.
5. No debió perseguir y aniquilar a los fugitivos.
6. No debió entregar a los sobrevivientes en el día de sus desgracia.
