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Juan 21: El Cristo resucitado

Aquí Juan nos está hablando en su manera característica y sutil de la universalidad de la Iglesia. Ningún exclusivismo cabe en ella, ni racismo ni discriminación. El abrazo de la Iglesia es tan universal como el amor de Dios en Jesucristo. Nos introducirá en la siguiente gran razón por la que se añadió este capítulo al evangelio que ya estaba completo el fijarnos en que fue Pedro el que trajo a tierra la gran red (Joh_21:11 ).

EL PASTOR DEL REBAÑO DE CRISTO

Juan 21:15-19

Después de desayunar, Jesús le dijo a Simón Pedro: -Simón hijo de Jonás, ¿Me amas más que estos? Y Pedro Le contestó:

-Sí, Señor; Tú sabes que Te quiero. Jesús entonces le dijo:

-Sé el pastor de mis corderos. Y de nuevo le dijo por segunda vez: -Simón hijo de Jonás, ¿Me amas?

Y Pedro Le contestó:

-Sí, Señor; Tú sabes que te quiero.

Y Jesús le dijo:

-Sé el pastor de mis oveSantiago

Por tercera vez le preguntó:

-Simón hijo de Jonás, ¿Me quieres?

Pedro se afligió cuando Jesús le preguntó por tercera vez «¿Me quieres?», y Le contestó: -Señor, Tú lo sabes todo; Tú sabes que Te quiero. Apacienta mis ovejas Te estoy hablando en serio: Cuando eras más joven, te ponías el cinto y te ibas adonde querías; pero cuando te hagas viejo, extenderás los brazos y será otro el que te ponga el cinto para llevarte adonde tú no quieras.

Eso lo dijo indicando con qué clase de muerte iba Pedro a glorificar a Dios. Y después le dijo a Pedro:

-¡Sígueme!

Aquí tenemos una escena que tiene que haber quedado grabada indeleblemente en la memoria de Pedro.

(i) En primer lugar, tenemos que fijarnos en la pregunta que le dirigió Jesús a Pedro: « Simón hijo de Jonás, ¿Me amas más que estos?» Por lo que se refiere a la construcción de la frase, esto puede querer decir una de dos cosas.

(a) Puede que Jesús señalara, con un movimiento del brazo, la barca y las redes y los peces recién pescados, y le preguntara a Pedro: «Simón, ¿Me amas más que a estas cosas? ¿Estás dispuesto a dejar todo esto, a renunciar a las perspectivas de un negocio próspero y una vida razonablemente cómoda para entregarte para siempre al cuidado de Mi pueblo y a Mi obra?» Ese tiene que haber sido todo un desafío para Pedro: la invitación a hacer la decisión final de entregar toda su vida a la predicación del Evangelio y al cuidado del Pueblo de Cristo.

(b) Puede que Jesús mirara a los otros componentes del grupo de discípulos cuando le preguntó a Pedro: «Simón, ¿Me amas más de lo que Me aman estos?» Puede que Jesús se estuviera refiriendo a lo que dijo Pedro la otra noche: «¡Aunque todos estos Te fallen, yo no Te voy a fallar!» (Mat_26:33 ). Tal vez estaba recordándole afectuosamente a Pedro que en cierta ocasión había pensado que él era el único que se mantendría fiel, pero también había fallado.

Lo más probable es que el sentido más correcto sea el segundo; porque Pedro no hace ningunas comparaciones en su respuesta, sino sólo se contenta con decir sencillamente: «Tú sabes que Te quiero.»

(ii) Jesús le hizo la pregunta tres veces, y lo hizo así por algo. Fueron tres las veces que Pedro negó a su Señor, y tres las oportunidades que le dio su Señor de afirmar su amor. Jesús le concedió a Pedro la oportunidad de borrar de su memoria la triple negación con una triple afirmación.

(iii) Debemos fijarnos en lo que el amor le trajo a Pedro.

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