Ministerio basado en principios bíblicos para servir con espíritu de excelencia, integridad y compasión en nuestra comunidad, nuestra nación y nuestro mundo.

Logo

Apocalipsis 3: La carta a Sardes

¡Sardes, alerta!

Si hay algo que todavía se pueda rescatar de la ruina inminente de la iglesia de Sardes, los cristianos deben despertar del letargo mortal y mantenerse alerta. Es este el mandamiento que aparece más frecuentemente en el Nuevo Testamento.

(i) El estado de alerta debe ser la actitud constante del cristiano. « Ya es hora -dice Pablo- de despertar del sueño» (Romanos 13:11). «Velad, estad firmes en la fe, portaos varonilmente y esforzaos» (1 Corintios 16:13). Se ha dicho que «la vigilancia eterna es el precio de la libertad,» y el estado eterno de alerta es el precio de la salvación.

(ii) El cristiano debe estar vigilante frente a las tretas del diablo (1 Pedro 5: 8). La historia de Sardes tenía ejemplos vivos de lo que le sucede a una guarnición que se descuida en la guardia. El cristiano está bajo constantes ataques de los poderes que tratan de apartarle de Cristo. A menudo estos ataques son sutiles. Debe, por tanto, mantenerse alerta.

(iii) El cristiano debe estar en guardia contra la tentación. «Velad y orad-dijo Jesús-para no caer en tentación» (Mateo 26:41). La tentación espera a que bajemos la guardia para atacarnos. En la vida cristiana hay que mantener una vigilancia constante contra ella.

(iv) Repetidamente el Nuevo Testamento exhorta al cristiano a estar en guardia esperando la llegada del Señor. «Velad por tanto -decía Jesús- porque no sabéis qué día viene vuestro Señor» « Lo que os digo a vosotros se lo digo a todos: ¡Alerta!» (Mateo 24:42s; Marcos 13:37). « No durmamos como los demás -escribe Pablo-, sino vigilemos y seamos sobrios» (1 Tesalonicenses 5:6). Nadie sabe el día ni la hora en que para él la eternidad invadirá el tiempo. « El último día es un secreto decía Agustín- para que estemos alerta todos los días.»

(v) El cristiano debe estar en guardia contra la falsa enseñanza. En el mensaje de despedida de Pablo a los ancianos de Éfeso les advierte que hay lobos rapaces que invadirán el aprisco, y que desde dentro se levantarán personas que hablarán cosas perversas. «Por tanto, ¡velad!» (Hechos 20:29-31).

(vi) El cristiano tampoco debe olvidar que, aunque él esté alerta esperando a Jesucristo, Jesucristo le está vigilando a él. «No he encontrado tus obras concluidas -dice el Cristo Resucitado- a la vista de Mi Dios.» Aquí nos salen al encuentro dos grandes verdades.

(a) Cristo espera algo de nosotros. A menudo Le consideramos Alguien a Quien acudimos en busca de cosas: Su fuerza, Su ayuda, Su apoyo, Su consuelo. Pero no debemos olvidar que Él espera nuestro amor, lealtad y servicio.

(b) Lo que debemos hacer está en nuestra mano. El viejo dicho es cierto: «Fatalidad es lo que no tenemos más remedio que hacer; destino es lo que debemos hacer.» El cristiano no cree en una fatalidad inevitable; pero sí cree en un destino que puede aceptar o rechazar. De cada uno de nosotros Cristo espera algo; y a cada uno de nosotros nos corresponde hacer algo.

Sardes, imperativos del Cristo Resucitado

En el versículo 3 tenemos una serie de imperativos.

(i) El Cristo Resucitado dice: «Acuérdate de cómo recibiste y aceptaste el Evangelio.» Es el imperativo de presente y quiere decir: «Mantén vivo tu recuerdo; no dejes nunca que se te olvide.» El Cristo Resucitado les está diciendo a los cristianos aletargados de Sardes que tengan presente siempre la emoción con que oyeron por primera vez la Buena Nueva. Es un hecho de la vida que hay cosas que agudizan la memoria que se ha vuelto insensible. Cuando, por ejemplo, volvemos a una tumba, el dolor al que los años han quitado el filo vuelve a ser agudo otra vez. Una y otra vez el cristiano debe encontrarse ante la Cruz y recordar lo que Dios ha hecho por él en Jesucristo.

(ii) El Cristo Resucitado dice: «¡Arrepiéntete!» Este es un imperativo de aoristo y describe una acción concreta. En la vida cristiana debe haber un momento decisivo, cuando una persona decida dejar el viejo camino y empezar uno nuevo.

Deja el primer comentario

Otras Publicaciones que te pueden interesar