(ii) La segunda manera de tomar este pasaje es con relación a nuestra interpretación de los profetas. Pedro se enfrentaba con que los herejes y los malvados estaban interpretando en su propio interés a los profetas. Según esta opinión, con la que estamos de acuerdo, Pedro está diciendo: «Nadie puede ir a la Escritura e interpretarla como le convenga.»
Esto tiene una importancia práctica de primera. Pedro está diciendo que nadie tiene derecho a interpretar la Escritura, para usar su propia palabra privadamente. Entonces, ¿cómo hay que interpretarla? Para contestar a esa pregunta debemos hacernos otra: ¿Cómo recibían los profetas su mensaje? Lo recibían del Espíritu. Alguna vez hasta se ha dicho que el Espíritu de Dios usaba a los profetas como un escritor usa la pluma o un músico su instrumento. En cualquier caso, el Espíritu le daba al profeta
