Interludio en Galilea,1Ti_4:43-45. El escenario se traslada de Samaria a Galilea y Juan inserta estos versículos para explicar cómo sucedió. Además, registra un refrán que Jesús usaba y describe la buena recepción que tuvo en Galilea. Estos versículos sirven como una introducción a la sección que sigue, tal como Juan acostumbra organizar su material (ver 2:13 y 4:1-4).
Juan repite la duración de la estadía de Jesús en Galilea (ver v. 40). Siguió camino a Galilea, el destino que tuvo al salir de Judea (4:3).
Juan no se hubiera atrevido a aplicar el proverbio a Jesús, pero es Jesús mismo el que lo hace y Juan meramente lo registra. El proverbio se basaba en una observación común. Parece que Jesús dejó Judea para evitar la confrontación con los fariseos (4:1-3) y fue a Galilea para estar lejos de Jerusalén. Pero ¿no era Galilea su propia tierra? Parece que se establece una contradicción. Brown comenta que estos tres versículos “son una cruz para los comentaristas del cuarto Evangelio”. Basado en el proverbio, parecería que evitaría ir a su tierra donde no tendría honra. Se han ofrecido varias posibilidades para resolver la dificultad. Algunos procuran comprobar que su propia tierra se refería a Judea (Orígenes, Westcott, etc.), o a Jerusalén (Hoskyns), pues él nació en Belén; también esta provincia se conocía como la tierra de los judíos; esta posición se confirma en el hecho de que ningún apóstol provino de allí. Borchert opina que podría ser una referencia general a Israel, tomando en cuenta una expresión en el prólogo (1:11). Lightfoot sugiere que se refiere al cielo, su “hogar” original. Otros dicen que se refiere a Nazaret y no a Galilea. Por ejemplo, los Sinópticos (Mat_13:57; Mar_6:4; Luk_4:24) indican que salió de Nazaret, su propia tierra, por razón de este proverbio. Todavía otros entienden que la conjunción causal “porque” significa que iba a Galilea “a pesar de” este proverbio, es decir, sabiendo que sería un campo duro y que no tendría honra allí. Pero, contra esta interpretación, está el hecho de que fue bien recibido cuando entró en Galilea.
El término Galilea (v. 45) es una expresión heb. que significa “círculo de los gentiles”. Este territorio, anteriormente la parte norteña de Palestina, había sido tomado y controlado por los gentiles hasta 103 a. de J.C. cuando fue recuperado por los judíos. Aun así, los judíos de Judea miraban con cierto desdén a sus compatriotas que vivían en Galilea. Es irónico que a medida que Jesús se alejaba más y más de Judea, yendo hacia campo gentil, era mejor recibido. En Judea su recepción había sido limitada y superficial (Luk_2:20-25; Luk_3:10). Hull observa que, al regresar a una cultura mayormente secular con su concentración de gentiles, Jesús estaba cumpliendo el rol asignado a él por los samaritanos como “el Salvador del mundo” (v. 42). El término recibieron traduce un verbo griego (decomai G1209) que normalmente indicaba una “bienvenida” extendida a las visitas. Lo recibieron de buena gana, aun con entusiasmo. Marcus Dods piensa que Jesús fue tomado de sorpresa por tan buena recepción, pues no anticipaba una respuesta favorable.
Las mismas obras que habían provocado indignación entre los líderes religiosos en Judea tuvieron una respuesta opuesta entre los judíos de Galilea. Juan no registró cuáles serían las cuántas cosas, pues entre todas las señales que Jesús hizo, seleccionó sólo siete para cumplir su propósito en el Evangelio (Luk_20:30). La buena recepción que tuvo en Galilea se debía a los milagros que Jesús realizó en su breve estadía en Jerusalén, además de la limpieza del templo. Con todo, la recepción que le dieron no estaba bien basada, sino dependía solamente de la observación de milagros. Al señalar los milagros como base de su fe, Juan estaba preparando a los lectores para la “diagnosis” que Jesús pronunció en el v. 48. Morris comenta que le dieron honra (time G5092) de cierta especie, pero no la honra que le correspondía (doxa G1391, “gloria”). Por ejemplo, no hay evidencia de que lo hayan reconocido como el “Mesías de Dios” o el “Salvador del mundo”.
La segunda señal : la sanidad del hijo del oficial del rey, Luk_4:46-54
Esta sección concluye lo que se conoce como el “ciclo de Caná”, volviendo al mismo lugar de la primera señal para realizar la segunda. Algunos procuran identificar este evento con la sanidad del siervo del centurión (Mat_8:5-13; Luk_7:2-10). Aunque hay una leve similitud entre los dos eventos, por ejemplo los paralelos verbales y la sanidad a distancia, existen demasiadas diferencias para tomar en serio tal conjetura.
Al referirse a la primera señal realizada en Caná, Juan indica que no fue una alegoría. Jesús vuelve a segar donde había sembrado. Había un oficial del rey cuyo hijo estaba enfermo en Capernaúm. Dos preguntas surgen de esta frase: ¿quién fue el oficial y quién el rey? Oficial del rey traduce un adjetivo (basilikos
