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1 Timoteo: 1 El real decreto

E. F. Brown fue misionero en la India, y en su comentario a las Epístolas Pastorales cita una sección extraordinaria del código penal de la India. Una sección de ese código prohibía representaciones obscenas, y a continuación decía: «Esta sección no incluye cualquier representación o escultura, grabado, pintura o representación de cualquier tipo que se encuentre en cualquier templo, o cualquier coche usado para transportar las imágenes, o que se guarde y se use para cualquier propósito religioso.» Es algo extraordinario que en las religiones no cristianas una y otra vez la inmoralidad y la obscenidad florecen bajo la protección de la misma religión. Se ha dicho a menudo, y con verdad, que la castidad fue la única virtud completamente nueva que aportó el Cristianismo. No era nada fácil en los primeros días de la Iglesia esforzarse para vivir de acuerdo con la ética cristiana en un mundo así.

Están los andrapodistai. Esta palabra puede querer decir, o traficantes de esclavos o secuestradores de esclavos. Posiblemente aquí se incluyen los dos sentidos. Es verdad que la esclavitud era una parte integrante de la vida del mundo antiguo. Es verdad que Aristóteles declaraba que la civilización estaba fundada sobre la esclavitud, que ciertos hombres y mujeres no existían nada más que para llevar a cabo las tareas serviles de la vida para la conveniencia de las clases cultas. Pero hasta en el mundo antiguo se levantaron voces contra la esclavitud. Filón habló de los traficantes de esclavos como los que «despojan a las personas de su más preciosa posesión: su libertad.»

Pero esto se refiere más probablemente a los secuestradores de esclavos. Los esclavos eran una propiedad valiosa. Un esclavo ordinario que no tuviera dones especiales contaba de 30 a 40 dólares -para usar un equivalente actual, aunque debe recordarse que el poder adquisitivo del dinero era muy superior al actual. Un esclavo especialmente dotado podría costar tres o cuatro veces más. Los jóvenes hermosos estaban en especial demanda como pajes y camareros, y costaban hasta 1,500 ó 2,000 dólares. Marco Aurelio se dice que pagó 4,000 dólares por dos jóvenes que parecían gemelos. En los días en que Roma estaba especialmente ansiosa por aprender de Grecia y los esclavos instruidos en literatura y música y artes griegas eran especialmente valiosos, un cierto Lutatius Dafnis se vendió por 7,000 dólares. El resultado era que frecuentemente a los esclavos valiosos, o bien se los engatusaba para que dejaran a sus dueños, o los secuestraban. El secuestro de esclavos especialmente hermosos o dotados era una característica corriente de la vida antigua.

Por último estaban los mentirosos (pseustai) y los perjuros (epiorkoi), hombres que no dudaban en tergiversar la verdad para obtener fines deshonestos.

Aquí tenemos una descripción gráfica del ambiente en que creció la Iglesia antigua. De una infección así buscaba proteger a los cristianos a su cargo el autor de las Epístolas Pastorales.

La palabra purificadora

A este mundo vino el mensaje cristiano, y este pasaje nos dice cuatro cosas acerca de él.

(i) Es doctrina sana. La palabra que se usa para sana (hyguiainein) quiere decir literalmente portadora de salud; El Cristianismo es una religión ética. Exige de la persona, no solamente la observancia de ciertas leyes rituales, sino vivir de acuerdo con la fe. E. F. Brown traza una comparación entre el Cristianismo y el Islam. Puede que se considere a un musulmán un hombre muy santo si observa ciertas ceremonias rituales, aunque su vida moral esté muy por debajo. Cita a un escritor marroquí: « La gran mancha en el credo del Islam es que el precepto y la práctica no se espera que vayan juntos, excepto en lo que se refiere al ritual, así que uno puede ser notoriamente malvado, y sin embargo estimado como religioso, buscándose su bendición como la de alguien que tiene influencia con Dios, sin el más ligero sentimiento de incongruencia.

La situación real me la presentó claramente un moro de Fez que me advirtió: «¿Quieres saber en qué consiste nuestra religión? Nosotros nos purificamos con agua mientras programamos adulterio; vamos a rezar a la mezquita mientras pensamos en la mejor manera de engañar a nuestro vecino; damos limosnas a la puerta y volvemos a nuestra tienda a robar; leemos nuestro Corán, y salimos a cometer pecados innombrables; ayunamos, y vamoj de peregrinación, y sin embargo engañamos y matamos.»» Se ha de recordar siempre que el Cristianismo no significa la observancia de un ritual, ni siquiera si ese ritual consiste en la lectura de la Biblia y la asistencia a la iglesia; quiere decir vivir una vida buena. El Cristianismo, si es real, es portador de salud; es el único antiséptico moral que puede limpiar la vida.

(ii) Es un Evangelio glorioso; es decir, es una buena noticia gloriosa. Es la buena noticia del perdón de los pecados pasados y del poder para conquistar el pecado en los días por venir; la buena noticia de la misericordia de Dios, de la purificación de la gracia de Dios.

(iii) Es la buena noticia que viene de Dios. El Evangelio cristiano no es un descubrimiento hecho por el hombre, sino algo revelado por Dios. No ofrece solo una ayuda humana; ofrece el poder de Dios.

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