Veamos de nuevo una analogía humana. Lewis Hind nos cuenta en uno de sus ensayos cómo descubrió realmente el amor de su padre. Él siempre había respetado y admirado a su padre; pero siempre le había tenido un poco de miedo. Un domingo estaba en la iglesia con su padre. Hacía un calor pegajoso. Él empezó a sentir cada vez más sueño, hasta el punto de que no podía mantener los ojos abiertos, y se le caía la cabeza hacia adelante. Las olas del sueño amenazaban anegarle totalmente. Vio levantarse el brazo de su padre hacia él, y creyó que le iba a zarandear o a golpear; y entonces vio a su padre sonreirle cariñosamente y rodearle con su brazo. Le estrechó con ternura para que pudiera descansar sin caerse de lado o hacia adelante, y le mantuvo así abrazado cariñosamente. Aquel día descubrió Lewis Hind que su padre no era como él había pensado, y que su padre le amaba. Eso es lo que Jesús hizo por nosotros y por Dios. Literalmente trajo a la humanidad el perdón de Dios. Sin Él, no habríamos tenido nunca ni la más remota idea acerca de Dios. «Yo os digo -nos dijo-, y os lo digo aquí y ahora en la Tierra, que estáis perdonados.» Jesús mostró perfectamente la actitud de Dios hacia la humanidad. Él podía decir: « Yo perdono,» porque en Él Dios estaba diciendo: «Yo perdono.»
INVITANDO AL QUE TODOS ODIABAN
Marcos 2:13s Así es que Jesús salió otra vez a la orilla del lago, y toda la gente salió a buscarle, y Él siguió enseñándoles. Cuando iba andando por allí vio a Leví hijo de Ale sentado en la cabina donde se pagaban las aduanas,: le dijo:
– ¡Sígueme!
Y Leví se levantó y siguió a Jesús.
Cautelosa e inexorablemente la puerta de la sinagoga se le iba cerrando a Jesús. Los guardianes de la ortodoxia judía L habían declarado la guerra. Ahora Jesús enseñaba, no en l sinagoga, sino a la orilla del lago. Su iglesia estaría al aire libre sin más techumbre que el cielo azul, y con la colina o la barca de pesca como púlpito. El Hijo de Dios fue excluido de lo que se consideraba la casa de Dios.
Jesús iba paseando por la orilla del lago y enseñando. Esa era una de las maneras más corrientes de enseñar que tenía los rabinos. Cuando los rabinos judíos iban de camino de u lugar a otro o se daban un paseo al aire libre, sus discípulos se agrupaban a su alrededor andando con ellos y escuchando la que les decían. Jesús estaba haciendo lo que cualquier rabino.
Galilea era uno de los grandes centros de comunicaciones del mundo antiguo. Se ha dicho que Judea no estaba de camino a ningún sitio; Galilea estaba de paso a todo el mundo. Palestina era una tierra puente entre Europa y África; todo el tráfico terrestre tenía que pasar por ella. La gran carretera del mar iba desde Damasco, pasando por Galilea, por Cafarnaum, por debajo del Carmelo, a lo largo de la llanura de Sarón, pasando por Gaza y hacia Egipto. Era una de las grandes carreteras del mundo. Otra carretera iba desde Acre en la costa, atravesaba el Jordán y seguía hacia Arabia y las fronteras del imperio, una carretera transitada constantemente por regimientos y caravanas.
Palestina estaba dividida por aquel tiempo. Judea era una provincia romana bayo un procurador romano; Herodes Antipas, uno de los hijos de Herodes el Grande, gobernaba Galilea; el territorio hacia el Este que incluía Gaulonítida, Traconítila y Batanea, era gobernado por Felipe, otro de los hijos de Herodes. De camino entre el territorio de Felipe y el de Herodes, Cafarnaum era la única población que encontraba el viajero. Por tanto, era como un pueblo fronterizo; y de ahí que fuera también un centro aduanero. En aquellos días se pagaban impuestos de importación y exportación, y Cafarnaum tiene que haber sido un lugar donde se cobraban. Allí era donde trabajaba Mateo. Es verdad que él no estaba, como Zaqueo, al servicio de los romanos; era un funcionario de Herodes Antipas; pero era igualmente un odiado publicano. (La versión Reina-Valera sigue usando esta palabra heredada de la Vulgata via Biblia del Oso y otras traducciones de la Reforma. Publicano, del latín publicanus, era centre los romanos, arrendador de los impuestos o rentas públicas y de las minas del estado», como dice el D.R.A.E.).
