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Salmo 119: Excelencias de la Ley Divina

Salmo 119:59 Consideré mis caminos, y volví mis pasos a tus testimonios.

Salmo 119:60 Me apresuré y no me tardé en guardar tus mandamientos.

Salmo 119:61 Los lazos de los impíos me han rodeado, mas no me he olvidado de tu ley.

Salmo 119:62 A medianoche me levantaré para darte gracias por tus justas ordenanzas.

Salmo 119:63 Compañero soy de todos los que te temen, y de los que guardan tus preceptos.

Compañero, chaber: Un amigo, acompañante, o socio. Alguien que ha sido «unido» o juntado con otra persona. Chaber viene del verbo chabar que significa «juntar, tener comunión, o asociarse con». El plural chaberim se refiere a las «amistades» que están estrechamente unidas en amor o en un propósito común. En esta referencia el salmista asevera que «Yo soy amigo de todos aquellos que reverencian al Señor», o dicho de otra manera: «Cualquier amigo de Dios es mi amigo».

Salmo 119:64 La tierra, oh SEÑOR, está llena de tu misericordia; enséñame tus estatutos.

Salmo 119:65 u Tet. Bien has obrado con tu siervo, oh SEÑOR, conforme a tu palabra.

Salmo 119:66 Enséñame buen juicio y conocimiento, pues creo en tus mandamientos.

Salmo 119:67 Antes que fuera afligido, yo me descarrié, mas ahora guardo tu palabra.

Salmo 119:68 Bueno eres tú, y bienhechor; enséñame tus estatutos.

Salmo 119:69 Los soberbios han forjado mentira contra mí, pero de todo corazón guardaré tus preceptos.

Salmo 119:70 Su corazón está cubierto de grasa, pero yo me deleito en tu ley.

Salmo 119:71 Bueno es para mí ser afligido, para que aprenda tus estatutos.

Salmo 119:72 Mejor es para mí la ley de tu boca que millares de piezas de oro y de plata.

Salmo 119:73 y Yod. Tus manos me hicieron y me formaron; dame entendimiento para que aprenda tus mandamientos.

Salmo 119:74 Que los que te temen, me vean y se alegren, porque espero en tu palabra.

Salmo 119:75 Yo sé, SEÑOR, que tus juicios son justos, y que en tu fidelidad me has afligido.

Salmo 119:76 Sea ahora tu misericordia para consuelo mío, conforme a tu promesa dada a tu siervo.

Salmo 119:77 Venga a mí tu compasión, para que viva, porque tu ley es mi deleite.

Salmo 119:78 Sean avergonzados los soberbios, porque me agravian con mentira; pero yo en tus preceptos meditaré.

Salmo 119:79 Vuélvanse a mí los que te temen y conocen tus testimonios.

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