Salmo 119:37 Aparta mis ojos de mirar la vanidad, y vivifícame en tus caminos.
Salmo 119:38 Confirma a tu siervo tu palabra, que inspira reverencia por ti.
Salmo 119:39 Quita de mí el oprobio que me causa temor, porque tus juicios son buenos.
Salmo 119:40 He aquí, anhelo tus preceptos; vivifícame por tu justicia.
Salmo 119:41 w Vav. Venga también a mí tu misericordia, oh SEÑOR, tu salvación, conforme a tu palabra.
Salmo 119:42 Y tendré respuesta para el que me afrenta, pues confío en tu palabra.
Salmo 119:43 No quites jamás de mi boca la palabra de verdad, porque yo espero en tus ordenanzas.
Salmo 119:44 Y guardaré continuamente tu ley, para siempre y eternamente.
El salmista habla acerca de guardar las leyes y aun así ser libre. Contrario a lo que muchas veces esperamos, obedecer las leyes de Dios no nos inhibe ni restringe. Por el contrario, nos libera para ser lo que El quiere que seamos. Al buscar la salvación y el perdón de Dios, somos libres del pecado y de su consiguiente culpabilidad opresora. Al vivir en el camino de Dios, tenemos libertad para cumplir el plan que El tiene para nosotros.
Salmo 119:45 Y andaré en libertad, porque busco tus preceptos.
Salmo 119:46 Hablaré también de tus testimonios delante de reyes, y no me avergonzaré.
Salmo 119:47 Y me deleitaré en tus mandamientos, los cuales amo.
Salmo 119:48 Levantaré mis manos a tus mandamientos, los cuales amo, y meditaré en tus estatutos.
Salmo 119:49 z Zain. Acuérdate de la palabra dada a tu siervo, en la cual me has hecho esperar.
Salmo 119:50 Este es mi consuelo en la aflicción: que tu palabra me ha vivificado.
Salmo 119:51 Los soberbios me insultaron en gran manera, sin embargo, no me he apartado de tu ley.
Salmo 119:52 Me acuerdo de tus ordenanzas antiguas, oh SEÑOR, y me consuelo.
Salmo 119:53 Profunda indignación se ha apoderado de mí por causa de los impíos que abandonan tu ley.
Salmo 119:54 Cánticos para mí son tus estatutos en la casa de mi peregrinación.
Salmo 119:55 Por la noche me acuerdo de tu nombre, oh SEÑOR, y guardo tu ley.
Salmo 119:56 Esto se ha hecho parte de mí: guardar tus preceptos.
Salmo 119:57 x Jet. El SEÑOR es mi porción; he prometido guardar tus palabras.
Salmo 119:58 Supliqué tu favor con todo mi corazón; ten piedad de mí conforme a tu promesa.
