-Si todos tropiezan con respecto a Ti, yo no tropezaré -Le dijo Pedro.
-Te diré la verdad -le contestó Jesús-: Esta misma noche, antes que se oiga el canto del gallo habrás negado tres veces que Me conoces.
-¡Aunque tenga que morir contigo -Le dijo Pedro a Jesús-, no Te negaré!
Y lo mismo dijeron todos los discípulos.
En este pasaje se nos muestran algunas cualidades de Jesús. (i) Vemos el realismo de Jesús. Sabía lo que Le esperaba. Mateo ve la huida de los discípulos anunciada en el Antiguo Testamento, en Zec_13:7 . Jesús no era ningún optimista iluso que cerrara los ojos despreocupadamente ante los Hechos. Preveía lo ,que era inevitable que sucediera, y seguía adelante.
(ii) Vemos la confianza de Jesús. “ Cuando resucite -les dijo-, iré por delante de vosotros a Galilea.” Jesús siempre vio más allá de la Cruz. Estaba tan seguro. de la gloria como del sacrificio.
(iii) Vemos la simpatía de Jesús. Sabía que Sus hombres iban a huir ante el peligro, abandonándole en el momento de Su mayor necesidad; pero no se lo echa en cara, ni los condena por ello, ni los abruma con acusaciones, ni los llama inútiles ni cobardes. Lejos de ello, les dice que cuando pase ese momento terrible Se encontrará con ellos de nuevo. La grandeza de Jesús se ve en el hecho de que conocía a Sus hombres en su peor faceta, pero los seguía amando. Él conoce nuestra debilidad humana; sabe lo propensos que somos a cometer equivocaciones y a fallar .en nuestra lealtad;- pero ese conocimiento no convertía Su amor en resentimiento o desprecio. Jesús no tiene más que simpatía con la persona que sucumbe al pecado por debilidad.
Además, este pasaje nos muestra algo acerca. de Pedro. No se puede discutir su falta: exceso de confianza en .sí mismo. Sabía que amaba a Jesús -eso no se ponía nunca en duda-, y creía que tenía fuerzas para. resistir cualquier situación que surgiera. Se creía más fuerte de lo que le creía Jesús. Solo estaremos a salvo, cuando sustituyamos la confianza que presume por la humildad que reconoce su debilidad y que depende, no de sí mismo, sino de la ayuda de Cristo.
Los Romanos y los judíos dividían la noche en cuatro vigilias: de 6 de la tarde a 9, de 9 a medianoche; de medianoche a 3, y de 3 a 6 de la mañana. Se suponía que el gallo cantaba entre las 3 y las 6 de la madrugada: Jesús quería decir que antes de la 4 hora Pedro Le negaría tres veces.
LA BATALLA DEL ALMA EN EL HUERTO
Mateo 26:36-46
Entonces Se dirigió Jesús con ellos a un lugar que se llama Getsemaní, y les dijo a Sus discípulos:
-Quedaos aquí, mientras Yo me retiro -a orar más adelante.
Entonces Se llevó consigo a Pedro y a los dos hijos de Zebedeo, y empezó a abatirse y angustiarse en gran manera. Entonces les dijo:
Mi alma está muy abatida, hasta la muerte. Quedaos aquí y velad conmigo.
Jesús Se retiró un poco más adelante, y Se postró rostro a tierra en oración diciendo:
Padre, si es posible, haz que pase de Mí esta copa; pero no se haga lo que Yo quiero, sino lo que quieres Tú.
Seguidamente volvió adonde estaban ellos, y Se los encontró durmiendo, y le dijo a Pedro:
-¿Es que no habéis podido estar despiertos conmigo ni siquiera una hora? Velad y orad, pura que no se os someta a prueba. El espíritu está dispuesto, pero la carne es débil.
Jesús volvió a retirarse por segunda vez a orar; y decir:
Padre, si no es posible que esto pase de Mí sin que Yo -lo beba, hágase Tu voluntad.
