Jesús fue capaz de resistir todas las tentaciones de Satanás porque no solamente conocía las Escrituras, sino que las obedecía. Eph_6:17 dice que la Palabra de Dios es un arma, espada de dos filos, para ser usada en combate espiritual. Saber versículos bíblicos es importante para resistir los ataques de Satanás, pero debemos obedecerlos también. Note que el diablo también se sabe versículos de las Escrituras, pero no los obedece. Conocer y obedecer la Biblia es cumplir los deseos de Dios antes que los de Satanás.
El templo era el centro religioso de la nación y el lugar donde los judíos esperaban la llegada del Mesías (Mal_3:1). Herodes el Grande había renovado el templo en la esperanza de ganar la confianza de los judíos. El templo era el edificio más alto de la región, y el pináculo del templo era probablemente la pared que sobresalía del lado de la colina, desde donde se podía ver el valle. Desde este lugar, Jesús podía ver a Jerusalén y varios kilómetros a la redonda.
Dios no es nuestro mago en los cielos. En respuesta a las tentaciones de Satanás, Jesús dijo que a Dios no debía ponerle pruebas necias (Deu_6:16). Usted puede desear pedir a Dios que haga algo para demostrar su existencia o su amor. En cierta oportunidad un hombre pidió a Jesús que enviara una señal para que la gente creyera. Jesús le dijo que el que no cree a través de lo que está escrito en la Biblia no creerá aunque alguien resucite para amonestarle (véase Luk_16:31). El quiere que vivamos por fe, no por vista. No tiente a Dios ni trate de manipularlo.
¡Satanás citó las Escrituras para hacer que Jesús pecara! Algunas veces los amigos presentan razones atractivas y convincentes para inducirnos a hacer lo que sabemos que no es correcto. Inclusive buscan versículos bíblicos que aparentemente apoyan su punto de vista. Estudie la Biblia cuidadosamente, fíjese en el contexto de los versículos, de modo que pueda entender los principios de Dios y qué es lo que El quiere para usted. Solo al comprender realmente lo que la Biblia dice en su totalidad, podrá reconocer errores de interpretación cuando la gente use versículos fuera de contexto y los tuerzan para que digan lo que quieren que diga.
¿Tenía Satanás poder para dar a Jesús los reinos del mundo? ¿Acaso Dios no tiene control sobre ellos? Satanás pudo haber estado mintiendo acerca de lo que implicaba su poder o pudo estar refiriéndose a su dominio temporal en la tierra por causa de la naturaleza pecadora de la humanidad. La tentación que le presentó a Jesús fue la de mostrar al mundo que él ya era su gobernante, sin tener que ejecutar el plan de salvación. El diablo estuvo tratando de distorsionar la perspectiva de Jesús buscando que su atención estuviera puesta en el poder del mundo y no en los planes de Dios.
Satanás le ofreció a Jesús el mundo entero si se ponía de rodillas y le adoraba. Hoy Satanás nos ofrece el mundo tratando de halagarnos con poder y materialismo. Podemos hacer frente a las tentaciones en la misma forma en que lo hizo Jesús. Si alguna vez usted anhelara lo que el mundo le ofrece, tome nota de Deu_6:13 : “A Jehová tu Dios temerás, y a El solo servirás”.
Los ángeles, como los que ayudaron a Jesús, tienen un papel significativo como mensajeros de Dios. Son seres espirituales que tuvieron que ver con la vida terrenal de Jesús al (1) anunciar su nacimiento a María, (2) tranquilizar a José (3) dar nombre a Jesús, (4) anunciar su nacimiento a los pastores, (5) proteger a Jesús, enviar su familia a Egipto, (6) socorrerlo en el Getsemaní. Para mayor información sobre los ángeles, véase la nota en 1.20.
Jesús se trasladó de Nazaret, donde vivía, a Capernaum, unos 32 km al norte. En Capernaum llegó a estar su centro de operaciones durante su ministerio en Galilea. Probablemente se trasladó para (1) mantenerse al margen de la oposición intensa y de la apatía en Nazaret, (2) impactar en la población más numerosa (Capernaum era una ciudad activa y el mensaje de Jesús pudo llegar a mayor cantidad de personas y esparcirse más rápidamente), (3) valerse de mayores recursos y apoyo a su ministerio.
El traslado de Jesús cumplía la profecía de Isa_9:1-2 que señalaba que Jesús, el Mesías, sería luz a la tierra de Zabulón y Neftalí, la región de Galilea en la que Capernaum estaba localizada.
Mateo continúa vinculando el ministerio de Jesús con el Antiguo Testamento al referirse a Isaías. Esto era una ayuda para la audiencia judía, quienes conocían las Escrituras.
“El reino de los cielos” significa lo mismo que el “Reino de Dios” en Marcos y Lucas. Mateo usó esta frase tomando en cuenta a los judíos, quienes por respeto y profunda reverencia no pronunciaban el nombre de Dios. El reino de los cielos está cerca, porque ha llegado a nuestros corazones. Véase la nota del 3.2.
Jesús empezó su ministerio con la misma frase que la gente había oído de Juan el Bautista: “Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado”. El mensaje es el mismo hoy. Ser seguidor de Cristo significa apartarnos de nuestro egocentrismo, del dominio del “ego”, y poner nuestra vida bajo la dirección de Cristo.
