Si la iglesia es la continuación del Jesucristo encarnado no debe descuidar lo que en un principio él enseñó. Las iglesias evangélicas en América Latina han pasado por tres etapas dando diferentes énfasis: En un comienzo el énfasis era evangelizador y misionero, luego se destacó el ministerio de la educación, y hoy surge, como si nunca hubiera existido, la preocupación social por parte de los cristianos. El hecho de que Jesús sanara toda dolencia implica que él se preocupó por todo aquello que tiene atado o esclavizado a los hombres: el pecado primeramente, y luego todas sus consecuencias espirituales y materiales. Pero lo más maravilloso es que Jesucristo quiere rescatar al hombre enteramente, en cuerpo y espíritu, liberarle de toda aflicción, angustia, opresión, y enfermedad. Y esto todavía hoy sigue siendo tarea de la iglesia.
6 Su primer ministerio : triple enfoque,Mar_4:23-25
De esta descripción del ministerio público de Jesús en Galilea, aprendemos varias cosas que merecen mención: la extensión, las limitaciones y la naturaleza de su ministerio.
La extensión geográfica del ministerio público de Jesús“ Aparentemente Juan el Bautista limitó su recorrido a la zona adyacente del río Jordán. En cambio, Jesús recorrió amplios territorios, desde Jerusalén en el sur hasta Siria en el norte, desde el mar Mediterráneo en el oeste hasta Perea y Decápolis al este del río Jordán. En esta breve ocasión Jesús recorrió la provincia de Galilea que tenía una dimensión de unos 100 kms. del norte al sur y 60 kms. del este al oeste. Josefo informa que había 204 ciudades importantes en Galilea y que cerca del año 65 había tres millones de habitantes. La práctica de Jesús fue de ir hacia la gente, no la de sentarse y esperar que llegasen a él.
Más que su recorrido, la extensión de su ministerio incluía las multitudes numerosas que acudían de zonas distantes para ver, escuchar y recibir los beneficios de este joven profeta de Nazaret. Las cinco zonas mencionadas son impresionantes por su extensión: toda Galilea, toda Siria, Decápolis y Perea (al este del río Jordán), Jerusalén y Judea. Tres cosas llamaban poderosamente la atención a la gente: Exhibía una vida de singular integridad, enseñaba y predicaba con autoridad y sanaba toda clase de enfermedad. Su fama corrió por toda Siria (v. 24). Traduciendo más literalmente la frase sería: Las cosas que la gente escuchaba acerca de él se fueron para toda Siria. Su vida y ministerio fueron noticias de primera plana y corrieron como fuego en pasto seco. Jesús iba a la gente, y la gente venía hacia él de todas partes, dándole un ministerio aparentemente sin límites.
Las limitaciones de su ministerio“ Hay dos evidencias de que Jesús limitaba su ministerio mayormente a los judíos durante este período. Mateo observa que Jesús enseñaba en las sinagogas de ellos (v. 23), es decir, de los judíos. El término sinagoga es una transliteración de un vocablo griego que significa “asamblea” G4864, o “reunión”. Se refiere a una institución judía que nació probablemente durante el cautiverio babilónico cuando los judíos no podían adorar en el templo en Jerusalén. Una condición para la formación de una sinagoga era la existencia de por lo menos diez cabezas de familias en el área. Los líderes eran laicos, no sacerdotes, y eran llamados príncipes, o ancianos, juntamente con los asistentes (Luk_4:20). Practicaban la disciplina y aun la expulsión (Joh_9:22; Joh_12:42; Joh_16:2). Realizaban cultos los sábados, días festivos y generalmente el segundo y quinto día de cada semana. Enseñaban y exhortaban con la ley mosaica y los profetas del AT. Solamente los judíos y prosélitos asistían a las reuniones en las sinagogas. Jesús aprovechó la oportunidad que le brindaban para hacer uso de la palabra en las sinagogas y anunciarles el mensaje del reino. Podemos observar que Mateo, con una sola excepción (Joh_23:34), se refiere a las sinagogas de ellos (v. 23, etc.), indicando quizá que cuando escribió su Evangelio, los creyentes ya habían sido echados de las sinagogas.
El otro dato que indica que el ministerio de Jesús se limitaba mayormente a los judíos se encuentra en la expresión en el pueblo (v. 23b). Esta expresión seguramente se refiere al pueblo judío.
La naturaleza de su ministerio público“ El ministerio público de Jesús consistía en tres actividades: enseñar, predicar y sanar. El orden de estas tres actividades no es antojadizo (ver también 9:35). Jesús fue primeramente un maestro; enseñaba, y sus seguidores fueron llamados discípulos, o alumnos. “El Maestro” fue uno de los títulos más usados en referencia a él (ver 8:19; 9:11; 10:38). Muchos entienden que el Sermón del monte es más bien una serie de enseñanzas acerca del reino, pues Jesús se sentó (5:1), la postura de un maestro o rabí. Seguramente el tema de sus enseñanzas, como también su predicación, era el “reino de los cielos”: su naturaleza, cómo entrar, cómo vivir y servir como súbditos. Fue un evangelio del reino (v. 23b), o sea, unas “buenas nuevas” del MesíasRey quien libraría a los creyentes de la esclavitud del pecado y los introduciría en su reino que no tendría fin jamás.
La segunda actividad fue la predicación del evangelio del reino (v. 23b; comp. v. 17). Esta actividad comprende la postura del mensajero divino, como profeta, quien anuncia con voz fuerte un mensaje de parte de Dios de interés para el pueblo y exhorta al pueblo a obedecer las demandas de Dios. Aunque hay mucha semejanza entre la enseñanza y la predicación, y todo buen predicador debe ser también buen maestro (Eph_4:11b), la predicación se destaca por su apelación a las emociones y a una decisión inmediata, mientras que la enseñanza apela más bien a la mente. La predicación presenta certezas, la enseñanza es una explicación del significado de las certezas. Con todo, la diferencia es más bien un asunto de énfasis y modo de presentación.
