(ii) Debemos fijarnos en lo que estaban haciendo cuando los llamó Jesús. Estaban haciendo lo de todos los días, pescando y remendando las redes. Así había sucedido con muchos profetas. «No soy profeta ni hijo de profeta -decía Amós-, sino boyero y recogedor de higos silvestres, y el Señor me tomó de detrás del ganado, y me dijo: «Ve a profetizarle a Mi pueblo Israel»» (Amo_7:14 s). La llamada de Dios le puede llegar a una persona, no solamente en la casa de Dios o en un retiro espiritual, sino en medio del trabajo diario. La persona que vive en un mundo que está lleno de Dios no puede nunca escaparse de Él.
(iii) Debemos fijarnos en cómo los llamó Jesús. La invitación de Jesús fue: «¡Seguidme!» No tenemos por qué pensar que aquel día fue el primero que Le vieron. Es muy probable que hubieran estado antes escuchándole entre la multitud; y aun que se hubieran quedado para hablar con Él cuando la multitud ya se había dispersado. Es más que probable que hubieran sentido ya la magia de Su presencia y el magnetismo de Sus ojos. Jesús no les dijo: «Tengo un sistema teológico que Me gustaría que investigarais; tengo algunas teorías que querría que pensarais; tengo un sistema de ética que querría discutir con vosotros.» Jesús dijo: «¡Seguidme!» Todo empezó con una reacción personal a Jesús; todo empezó con ese impulso del corazón que engendra una lealtad inalterable. Esto no es decir que no haya personas que lleguen al Evangelio por el camino del pensamiento; pero para la mayor parte de nosotros el seguir a Cristo es como enamorarse. Se ha dicho que «admiramos a las personas por ciertas razones; las amamos sin ninguna razón.» Simplemente sucede porque ellos son ellos y nosotros somos nosotros. «Yo -dijo Jesús-, cuando me levanten de la tierra, atraeré hacia Mí a todo el mundo» (Joh_12:32 ). Con mucho en la mayor parte de los casos uno sigue a Jesucristo, no por nada que Jesús dijera o hiciera, sino por todo lo que es Jesús.
(iv) Por último debemos notar lo que Jesús les ofreció. ofreció una tarea. No los llamó a la inactividad, sino servicio. Como ha dicho Ortega y Gasset: «Descubrir, caer la cuenta de que la vida en su última sustancia consiste e tener que ser dedicada a algo, … toMarcos en vilo nuestra existencia entera y entregarla a algo, dedicarla…, esa es la averiguación fundamental del cristianismo, lo que indeleblemente ha puesto en la historia, es decir, en el hombre… Díganme ustedes qué otra cosa significa la frase tan repetida en el Nuevo Testamento y como casi todo el Nuevo Testamento t paradójica: «El que pierde su vida es el que la gana.» Es decir Da tu vida, enajénala, entrégala; entonces es verdaderamente tuya, la has asegurado, ganado, salvado» (En torno a Galileo) Jesús llamó a Sus hombres, no a una cómoda tranquilidad, ni, a un letargo inactivo, sino a una tarea en la que tendrían q gastarse y consumirse y, al final, morir por Él y por sus semejantes. Los llamó a una tarea en la que habrían de ganar algo por sí mismos solamente entregándose por completo a Él y a los demás.
JESÚS EMPIEZA SU CAMPAÑA
Marcos 1:21-22
Así es que entraron en Cafarnaum; y seguidamente, a el día del sábado, Jesús entró en la sinagoga y Se puso a enseñar; y la gente estaba totalmente alucinada de Su manera de enseñar, porque les enseñaba como el Que tenía autoridad personal, y no como los maestros de la Ley.
La historia de Marcos se desarrolla en una serie de pasos lógicos y naturales. Jesús reconoció en el surgir de Juan el Bautista la llamada de Dios a la acción. Fue bautizado, y recibió el sello de la aprobación de Dios, y el equipamiento de Dios para Su tarea. Fue probado por el diablo, y escogió el método que había de usar y la manera a seguir. Escogió a Sus hombres para tener un círculo reducido de espíritus semejantes ‹para escribir Su mensaje en sus corazones. Y ahora tenía que lanzarse a la campaña sabiendo lo que hacía. Si un hombre tenía un mensaje de Dios que quería comunicar, el lugar al que se dirigiría naturalmente sería la iglesia en la que se reunía regularmente el pueblo de Dios. Eso fue precisamente lo que hizo Jesús. Empezó Su campaña en la sinagoga.
