Hasta allí Le siguieron el rastro. Jesús no tenía manera de cerrar la puerta y aislarse. Una vez la novelista Rose Macaulay dijo que todo lo que le pedía a la vida era «una habitación que fuera suya propia.» Eso es precisamente lo que nunca tuvo Jesús. Un gran médico decía que la misión de la medicina es «algunas veces, curar; a menudo, aliviar, y siempre consolar.» Jesús siempre sentía ese deber. Se ha dicho que el deber de un médico es «ayudar a las personas a vivir y a morir» -y la gente no hace más que vivir y morir. Es propio de la naturaleza humana el tratar de levantar barreras para tener tiempo y paz para uno mismo; eso es lo que nunca hizo Jesús. Consciente como era de Su propio cansancio y agotamiento, todavía era más consciente del clamor insistente de la necesidad humana. Así es que, cuando Le encontraron, Se levantó de Sus rodillas para salir al encuentro del desafío de Su tarea. La oración nunca hará nuestro trabajo por nosotros; lo que sí hará es darnos las fuerzas y capacitarnos para el trabajo que tenemos que hacer.
Jesús hizo una campaña de predicación por las sinagogas de Galilea. En Marcos esta campaña se resume en un s versículo, pero debe de haber durado semanas y hasta me A Su paso, Él predicaba y sanaba. Hay tres pares de cosas Jesús nunca separaba.
(i) Jesús nunca separaba las palabras de las obras. Y creía que una labor estaba terminada cuando no se había hecho más que empezarla; Él nunca creía que había cumplido misión cuando había exhortado a la gente a volver a Dios. a la bondad. Siempre había que pasar de la afirmación y exhortación a la acción. Fosdick cuenta en alguna parte que estudiante compró los mejores libros que pudo y el mejor equipo que pudo, y se hizo con una silla especial para estudiar con un atril especial para sostener el libro; y entonces se sen en aquella silla, y se quedó dormido. La persona que cultiva las palabras pero no las acciones hace algo parecido.
(ii) Jesús nunca separaba el alma del cuerpo. Ha habido tipos de cristianismo que hablaban como si el cuerpo no i portara. Pero la persona se compone de alma y cuerpo; y tarea del Cristianismo es redimir la persona total, y no sólo un parte de ella. Es, desde luego, benditamente cierto que u persona puede que esté muriéndose de hambre, viviendo en un chabola, en angustia y en dolor, y sin embargo tenga momento deliciosos de comunión con Dios; pero eso no es razón p que se la deje en tal estado. Las misiones a las razas primitivas no llevan solamente la Biblia; también llevan la educación la medicina; llevan la escuela y el hospital además de la iglesia. Es un absurdo hablar del evangelio social como si fue un extra, o una opción, o hasta una parte separable del mensaje cristiano. El mensaje cristiano es uno solo, y se expresa e palabras y acciones para bien de los cuerpos tanto como de 1 almas.
(iii) Jesús nunca separaba la Tierra y el Cielo. Hay alguno que están tan preocupados con el Cielo que se olvidan de 1 Tierra, y se convierten en unos visionarios inútiles. También hay algunos que están tan preocupados con la Tierra, y se olvidan del Cielo, y limitan el bien a los bienes materiales. El sueño de Jesús era un tiempo cuando la voluntad de Dios se haría en la Tierra como en el Cielo (Mat_6:10 ) y la Tierra y el Cielo serían una misma cosa.
UN LEPROSO ES LIMPIADO
Marcos 1:40-45
Un leproso acudió a Jesús pidiéndole que le ayudara. Se puso de rodillas delante de Él y Le dijo:
-Si quisieras, Tú podrías limpiarme.
Jesús Se conmovió de compasión en lo más íntimo de Su ser; extendió el brazo y le tocó, diciéndole:
-¡Sí quiero! ¡Queda limpio!
Inmediatamente le desapareció la lepra, y quedó limpio. Y acto seguido Jesús le despidió, advirtiéndole:
-Guárdate bien de decirle esto a nadie, sino preséntate al sacerdote para que te reconozca, y lleva la ofrenda de la purificación que estableció Moisés para demostrarles que estás curado de veras.
