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Marcos 1: El principio de la historia

La gente acudía en tropel a Jesús porque reconocía en Él a un Hombre Que podía hacer cosas. Había muchos que podían hablar y exponer y leer y predicar; pero aquí estaba Uno Que usaba, no sólo palabras, sino también acciones. Se ha dicho que « si uno sabe hacer mejores ratoneras que sus vecinos, la gente hará pronto un sendero para ir a su casa aunque viva en medio de un bosque.» La persona que quiere la gente es la persona eficaz. Jesús podía, y puede, producir resultados.

Pero aquí tenemos también el principio de la tragedia. Las multitudes venían, pero era porque querían sacarle algo a Jesús. No venían porque Le amaban; ni porque hubieran captado un destello de una nueva visión; en último análisis, querían utilizar a Jesús. Eso es lo que casi todo el mundo quiere hacer con Dios y con Su Hijo. Por cada oración que se eleva a Dios en días de prosperidad, diez mil se le dirigen en tiempo de adversidad. Muchas personas que no han hecho nunca oración cuando brillaba el sol empiezan a orar cuando sopla los vientos fríos.

Alguien ha dicho que muchas personas consideran que , religión «pertenece al servicio de ambulancias, y no a la p ` mera línea de fuego de la vida.» La religión es para es personas un recurso para las crisis. Es sólo cuando se h metido en líos, o cuando la vida les asesta algunos de sus gol terribles cuando empiezan a acordarse de Dios. Debemos todos ir a Jesús porque Él es el único que nos puede dar las cos . necesarias para la vida; pero si ese ir y esos dones no producen nosotros una respuesta de amor y agradecimiento y entre hay algo trágicamente erróneo en nuestra situación. Dios no simplemente Alguien a Quien podemos usar en el día de 1 desgracia; es Alguien a Quien debemos aMarcos y recordar todo los días de nuestra vida.

EL RETIRO DEVOCIONAL Y EL DESAFÍO DE LA ACCIÓN

Marcos 1:35-39

Muy temprano, cuando era todavía de noche, Jesús Se levantó y salió. Se fue a un despoblado, y estuvo? orando allí.

Simón y sus amigos Le siguieron el rastro, y Le dijeron:

-Todo el mundo Te está buscando.

-Vamos a algún otro lugar -les dijo Jesús-; a los pueblos cercanos, para que proclame la Buena Noticia también allí; porque para eso es para lo que he venido.

Así es que iba a las sinagogas por toda Galilea proclamando la Buena Noticia y echando a los demonios por dondequiera que iba.

Aunque no se haga más que leer el relato de Marcos sobre las cosas que sucedieron en Cafarnaum, uno se da cuenta de ,Ve a Jesús no Le quedaba ningún tiempo para Sí mismo.

Ahora bien, Jesús sabía muy bien que no podía vivir sin Dios; que, si había de seguir dando constantemente, tenía que recibir por lo menos algunas veces; que si había de consumirse por los demás, tenía que reponer Sus fuerzas espirituales de vez en cuando. Sabía que no podía vivir sin oración. En un pequeño libro titulado La práctica de la oración, el doctor A. D. Belden propone algunas grandes definiciones. «La oración se puede definir como el clamor del alma a Dios.» No orar es ser culpable de la increíble necedad de ignorar «la posibilidad de añadir a Diosa nuestros recursos.» «En la oración Le damos a la perfecta mente de Dios la oportunidad de alimentar nuestros poderes mentales.» Jesús sabía todo esto; Él sabía que si había de encontrarse con los hombres, primero tenía que encontrarse con Dios. Si la oración era algo necesario para Jesús, ¡cuánto más lo será para nosotros!

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